viernes, 20 de junio de 2014

de CUANDO LOS SUEÑOS SE HACEN CAMINO

Ivan kerner es un soñador argentino que un día se puso a ilustrar. 
(Ahí podría terminar el relato en blog "Esperanza..", pero voy con detalles)

Ilustró un proyecto y pensó que sería muy bueno vivirlo. 
Despidió a los suyos más cercanos, y se fue por el mundo a buscar a los suyos más lejanos.  
Puso manos y pinturas a la obra. O mejor: puso en obra pinturas y manos, y bastante de ilusión (propia y de todos quienes nos fuimos subiendo a su aventura)

Encontrar a los suyos más lejanos, que también son un poco nuestros -ahora más que antes-, le va espejando un corazón feliz, de una ternura mundial, de una sencillez grandiosa como cada camino que atraviesa. Ahora en la Puna, ahora en la Selva, ahora en...no importa; porque mágicamente a su paso, a su dibujo, al  arte desplegado de saber encontrarse con el otro, va borrando fronteras, va sumando corazones, tejiendo lo que a primera vista parece límite y distancia, descubriendo miradas y modos nuevos de mirar (para él mismo y para nosotros que a veces desearíamos mirar a través de ellos)

Todos podemos ser espejos, pienso. Porque lo leo compartiendo las crónicas del viaje, que además son la historia y la vida de un libro increíble que espero, y siento que puedo ser también un poco más feliz, y quizás animarme a espejar sonrisas y sueños en el corazón de otros. 
Contemplar el sueño de Ivan que le puso coraje, que se animó a soñar grande desde lo chiquito que es una caja de lápices y unas hojas en blanco con pura y absoluta posibilidad de crear mundos, me empieza a contagiar esa locura y esa valentía.

Ahora, apenas hace un rato, él compartía desde Facebook:

"UNA DE ESAS CHARLAS INOLVIDABLES...
-¿Hay montañas en Argentina? - quería saber uno de mis amigos de la selva. 
-¿Hay cascadas? ¿Hay venados? 

Y así seguimos repasando flora, fauna y accidentes geográficos hasta que yo, admirando la noche que nos rodeaba, desperté su mejor pregunta: 

-EN ARGENTINA, ¿HAY ESTRELLAS?"

Por alguna misteriosa razón leer esto hizo latir fuerte mi corazón, y también para mí creo que podría volverse una charla inolvidable. En la simpleza de 5 líneas, escucho que alguien me dice: no importa tanto si hay o no hay...sino si ves o no ves; si te animás a mirar con ojos limpios o preferís, acostumbrado a los paisajes cotidianos, mirar al piso y perderte la maravilla que acontece a cada instante cerquita tuyo. 

Claro que lo esencial es invisible a los ojos, pero a veces cuando los ojos saben mirar limpios, en profundidad, con la sencillez de un niño, lo esencial se vuelve evidente.




Para quienes quieran colaborar o conocer un poco  de qué se trata el proyecto:

http://pequeniosgrandesmundos.org/ (También en FB, bajo el mismo nombre)

http://ivanke.tiendanube.com/





domingo, 1 de junio de 2014

Artista.



El artista, es un comunicador de la belleza y no importa cómo la "entienda". Hay un deseo tácito de decir en cualquiera de los lenguajes posibles lo bello: el amor y el desamor, la alegría, la vida, un paisaje, colores, armonías, emociones, nombres, historias. 

El artista sabe de mirar a los ojos. Él mismo es poesía, cancíón, pintura, foto, etc; es artista y arte a la vez; mensajero y mensaje, puente y pasos que lo atraviesan.

El artista no hace esfuerzos por ser reconocido. Su esfuerzo, suponiendo que lo hubiera, está en encontrarle forma a su mensaje, gratis, no importa si lo hace para uno o para miles, si cosecha aplausos, dinero, o fanáticos. Se alegra por ser parte de la magia, todavía más: se alegra por SER.

El artista está al servicio del arte, y el arte, del "encuentro". El artista sabe de encuentro, no  es solo una persona que quiere ser mirada, que se mira a sí misma como en espejo que solo rebota su propia imagen, sin magia, sin mensaje, vacío; al contrario, es una persona que despierta a lo bello, que sale de sí, que se abre a los otros, que da a conocer su alma, que no se repliega sobre sí mismo, que disfruta de eso, que "contagia" algo más.

Una entrada general dedicada a los artistas a quienes les creo el corazón expresado en canciones. Y hoy en especial a MARWAN, todavía con el eco del recital en mis oídos y en mi alma, y con el regalo de tener en casa para disfrutar cada vez que quiera sus discos y libros, quiero agradecerle tanta ternura en las palabras, tanta vida en sus canciones, tanto latido envuelto en poema y en historias.


Gracias no solo por tu arte; me pareció de una humildad bellísima, de una grandeza poco común, que quedarás saludando uno a uno a todos los que allí estábamos para disfrutar de lo tuyo. Como si hubiéramos estado de visita en tu casa, y llegara el momento de despedirnos de la fiesta. 
¡GRACIAS!
Tu paso por el invierno -y sus apuntes- son clara invitación a la esperanza.

lunes, 19 de mayo de 2014

Corazonando...



Ayer hablábamos con mi sobrinita Pilar, de 4 años, sobre los miedos. Compartimos el miedo a los perros, al agua profunda, y a las alturas. Creo que experimentamos alivio al descubrirnos coincidiendo.
Mientras ella caminaba orgullosa diciendo "somos igualitas", yo sentía que mi niña interior estaba siendo fácilmente comprendida. 

Más tarde, una conversación entre risas y nostalgias, recordando el día en que en medio de una celebración de viernes santo me tocaba cantar serenamente "por qué tengo miedo si nada es imposible para Tí.." (Glenda) tras las palabras del fraile que nos iba ayudando a rezar a todos. Era tan profundo el momento, que en su última frase a viva voz "por qué tengo miedo??!!" me dejé envolver por la meditación, me olvidé de continuar el canto, y lo dejé expuesto frente a toda la comunidad presente -iglesia llena- cual si hubiera estado haciendo una confesión abierta preguntándose delante de todos por sus propios temores.  Cuando me di cuenta de que había debido cantar...ya era demasiado tarde.

Y finalmente, también durante el día de ayer, una compartida más, centrada en los miedos. El miedo a dar por cumplido un deseo.
Parece ridículo, insólito, quién podría temer cumplir su sueño, su deseo. Le doy vueltas hace días a esto, en torno a un sueño-deseo preciso que se va acrecentando con el paso de los años y la historia. Quienes me conocen, incluso aquellos que me siguen en el blog desde hace años, saben cuánto deseo viajar a Italia. Desde mis 16 años. Se incrementan las razones, se profundizan las ganas, se agregan motivos y personas a la línea de llegada. Antes me parecía imposible, pero ahora, incluso cuando todavía no es posible, se me hace más real, más cercano, más deseable, más necesario. 

Ahora mismo mientras escribo, una parte de mí me confronta y me dice qué es muy ridículo temer cumplir un sueño, que habrá otros luego, que no es posible el "vacío" en este sentido, que eso irá templando el corazón para no quedar luego anhelante sino más bien ejercitando y ejercitado en capacidad de seguir soñando. 
Pero mi corazón ahora desbordante de ilusión casi NO razona, "corazona" solamente. 

Corazona deseo, corazona proyectos, corazona lugares, corazona abrazos (o abbracci) que quiere dar en italiano. 

Las palabras tienen magia. 
Es un post terapéutico, escrito casi para mí, me lo concedo. Decir mi miedo en "voz escrita" disuelve ahora mismo fantasmas de vacío, y me hace seguir soñando sonriente mi vuelo y los caminos que me esperan, cuando tenga que ser.




martes, 13 de mayo de 2014

locuras de amistad...

JUGAR es mantener el corazón despierto, crear, divertirse.

JUGAR es encontrarnos, es querer estar junt@s, es compartirse el tiempo y la alegría.

JUGAR es olvidarnos de las complicaciones, de los deberes sin hacer, de la rutina.

JUGAR es RE-CREARNOS.



Gracias amigas por la ilusión, 
por animarnos a jugar, 
por la locura que compartimos. 

Gracias por el tiempo de encuentro y de risas.

LAS QUIERO ♥

lunes, 12 de mayo de 2014

milagros cotidianos...

Estás "naciendo" a los tres años. 
Descubrís que alguien te sonríe, y que vos mismo tenés sonrisas para dar. Tu mirada empieza a ganar brillo, tus ojitos antes mirando al suelo o lejos quien sabe a donde, ahora se enfocan en los rostros cercanos que salimos a tu encuentro. Y te escuchamos carcajadas que tenés guardadas a montones. ¡Nacés a carcajadas!
Ganás confianza, nos dejás estar cerca, estirás tus brazos en iniciativa de abrazo y te nos colgás del cuello con una felicidad que se estrena en tu pequeña historia.
Te hace reír una caricia, un mimo en el pelo, un juego de cosquillas que te llegan más tarde de lo que deberían haber llegado. La ternura en cualquiera de sus formas se te hace novedosa. 
Las palabras parecen recién estar llegando a tus labios, salen torpes, pocas, incomprensibles a veces, pero tienen toda la belleza de la más bonita de las melodías. Tu única palabra comprensible es el nombre de tu hermano. Sos un mar de amor, sos un cielo de ternura!

Agradezco mil veces que estés entre nosotros, que nos regales el milagro de tu alegría, de tu mirada estrenando infancia, de una confianza que antes no podías. 
En días así trabajar donde trabajo se me vuelve paraíso. Gracias por enseñarnos a mirar!


domingo, 4 de mayo de 2014

Abismarse al cielo...



Existen abismos que nos abren a una dimensión nueva de las cosas. Ahora estoy en uno. Abismo que no es peligro, que es cielo que se abre debajo de los pies, alrededor del alma, envolviéndolo todo en una intensidad hermosa que atraviesa la vida. Un abismo que nadie más, afortunadamente, debe o puede atravesar por mí. No me implica ningún acto voluntario entrar en él. Simplemente está ahí, para mí, como si no hubiera otro modo. El corazón desea abismarse así. Se deja caer-volar, se suspende ahora en caída libre, y contra toda ley de gravedad, es empujado hacia arriba. Caída que eleva. Me descanso, a sabiendas de que estoy más a salvo que nunca. Contra toda otra ley física o temporal incluso, es esta una experiencia vital que trasciende lo conocido, lo esperado, lo posible. Experiencia de "para siempres" creídos desde lo hondo del ser. Experiencia de CIELO, de infinitud que abraza. Experiencia que es reflejo claro de mi Dios. Experiencia de AMISTAD con vocación de eternidad. 

viernes, 2 de mayo de 2014

La historia de mi vida II...



Ansiosa y apurada como soy,  hacer los ovillos  a  partir de una madeja de lana se me vuelve complicado. Ya sé que si se hace con cuidado y tomando algunas precauciones al comienzo se hace facilísimo, pero, me desoigo a mí misma recordando estos pasos y me apuro intentando convencerme de que se ve tan fácil esta vez.

Desoír la propia experiencia se me vuelve entonces el peor de los caminos. Una tarea que iba a ser de no más de 5 minutos, me lleva media hora de rezongos, deshaciendo nudos y embrollos.


Paso la prueba. Ahora miro mis ovillos listos para ser tejidos, y me prometo a mí misma no volver a cometer el mismo error. Quiero ponerme esta vez un voto de confianza, pero ni yo me creo que la próxima vez seré más cuidadosa: mi naturaleza impulsiva y ansiosa conspira contra mis mejores intenciones. Siempre ha sido así.


Todo está dispuesto, viene la mejor parte. Disfrutar del tejido, ver como avanza la obra vuelta a vuelta; recordar a mi amiga tejedora imaginando que me alienta en este tramo; sonreír pensando en la motivación de este trabajo en particular; agradecer que mis manos abriguen desde ahora los sueños de quien viene en camino.
El tiempo pasa en esta parte casi sin que me de cuenta. Como casi siempre que uno está disfrutando de lo que hace, el tiempo "vuela". En mi ventana un pájaro canta, levanto la vista y veo que mientras sueño despierta algunas cosas, hay presencias custodiando de cerca mis sonrisas y mis vuelos.

También esto es la historia de mi vida. Mis embrollos, los nudos que se desprenden de mis malas decisiones, de desoír la voz que viene de adentro.
El tiempo que ayuda a desenmarañar las cosas. La paciencia que a veces recupero. Un aprendizaje que quiero poner en práctica si hay próxima vez. Y entonces el momento de disfrutar cuando al fin el orden llega. Tiempo de hacer, de construir, de ir viendo cómo van quedando las cosas. Recordar a aquellos que desde su experiencia nos animan a más, y a mejor. Revisar las motivaciones, los objetivos, disfrutar del mientras tanto, soñando, proyectando, imaginando. Y descubrir en tanto que uno no está solo ni siquiera cuando todo haga parecer que sí. La vida misma, el hilo de mi historia y de la tuya. En entramado vital de presencias, de momentos, de experiencias, de caminos, se van tejiendo razones de vivir.


martes, 29 de abril de 2014

La historia de mi vida I...

Alguien me pedía esta tarde una canción -cd- de una cantora que admiro y sigo desde hace tiempo. Segura de tenerla entre la música que atesoro fui a buscar el disco, y la sorpresa es que  NO ESTABA. No pude encontrarlo. Di con los anteriores, con alguno que vino después, pero no con aquel.
La búsqueda se volvió entonces intensa, poco serena. Casi mi cd preferido, y ahora, y quien sabe desde cuando, ya no estaba entre mis cosas. 

Me repito mientras busco "ya aparecerá", pero en los lugares posibles no hay ni rastros.

Pienso en el tiempo que hace que no lo escuchaba, en lo mucho que me gustaban esas canciones y aún así desde hace tanto tiempo no las oía. Lo valoro ahora que no está, que no lo encuentro. 
Mientras tanto, descubro varios que reposan desde hace tiempo sin salir a escena en el estante, los miro como si fueran nuevos. Y aunque no me deshago de la sensación de haber perdido algo importante y valioso para mí, siento que aún cuando no sea lo que busco, estoy encontrando.

Busco para encontrar, me doy cuenta que he perdido, y me reencuentro con aquello que no buscaba. La frustración se evapora por un rato: buscando lo que no encuentro, encuentro lo que no buscaba. 

La historia de mi vida, diría una amiga que quiero y que sé va a sonreír con esta línea. 

La historia de mi vida...

lunes, 28 de abril de 2014

COINCIDENCIAS para agradecer ♥


Hay en el mundo:
  • 7000 millones de personas...
  • 194 países...
  • 5000 idiomas/dialectos...
  • 57 mares...
Es inmenso. Pienso cuántas cosas más podrían "contarse" en cifras enormes. No es esta una nota inteligente, es solo un delirio más de tantos que a veces me toman por sorpresa. 
Y es que estaba pensando en dos amigos especialisimos que tengo en el corazón ahora mismo, y que están físicamente lejos. Y es que en días en los que mis ánimos están raros, traerlos al  presente me hace caer en la cuenta de que no estoy sola; y de lo millonaria, extremadamente afortunada que he sido y soy en cariño y presencia. 
Pensaba que siendo todo tan inmenso y con infinitas posibilidades de cruces de camino, se me dio -se nos dio- el regalo de encontrarnos. Entre 7000 millones de personas en el mundo coincidimos, nos conocimos y nos quisimos. Entre 194 países nuestros pies un día caminaron el mismo suelo, bajo la misma bandera, en la misma ciudad, en la misma calle, en la misma casa incluso. Entre 5000 idiomas nos entendimos con las mismas palabras, con iguales significados, con idénticas maneras. Entre 57 mares, los cruces nos quisieron un día en la misma orilla.
Y ahora pienso en ellos dos porque los extraño y a veces los necesito. Pero también, en tantos otros amigos del camino y familia, personas a quienes querer y por quienes dejarse querer y cuidar, que tengo el regalo de contar entre mis tesoros más valiosos, y solo deseo agradecer por ellos, y por lo que ellos significan en mi vida.




"Bendito el lugar y el motivo de estar ahí 

bendita la coincidencia. 

Bendito el reloj que nos puso puntual ahí 

bendita sea tu presencia. 

Bendito Dios por encontrarnos en el camino 

y de quitarme esta soledad de mi destino."


domingo, 6 de abril de 2014

A mi hermana ♥


Querida hermana,
cuando vos naciste yo estaba a poco de cumplir mis 13 años.
Supimos que eras nena el mismo día en que naciste, me acuerdo del tío Negro viniendo con la noticia y yo casi sin poder creer que al fin llegaba otra nena a la familia.
Los quiero a todos, a los cuatro, pero el día que llegaste sentí y supe que llegaba una compañera para mí, que venías a empatar un poco la cosa.
Por una cuestión de edad, tus primeros años debo decir que más que compañera eras mi "muñeca". me encantaba cuidarte, peinarte, irte a buscar al Jardín, hacerte dormir, que te pasaras a mi cama a dormir conmigo y metiéndome el dedo en el ojo me lo abrieras y me preguntaras "¿dormís?" (je je esta parte no sé si me encantaba tanto, pero las nenas se ríen hoy cuando se los cuento)

Ahora, estás a poco tiempo de ser mamá. Se viene otra niña a la familia, y curiosamente mis hijas tienen la misma edad que tenia yo cuando vos llegaste, y vos cuando llegaron ellas. Puedo intuir algunos sentimientos y algunos modos en que van a recibir a su nueva primita.

¡La alegría en la espera es tanta! Realmente estamos esperando a Clara con muchísima felicidad. Pero HOY quiero detenerme en vos, mi "hermana-madre". Que sepas que estoy feliz de la familia que empiezan a formar, que estoy orgullosa de tu parte de coraje por desear dar vida nueva al mundo, que me encanta que no hayas/hayan esperado las condiciones óptimas para este regalo, que se lancen a esta aventura incluso si no lo tienen todo, si hay pocas seguridades en algunos aspectos del futuro. lo mejor, lo esencial, lo único importante ya lo tienen, y es el amor con que están preparando y esperando la llegada de esta primer hijita.
Y casi que me cuesta escribirte en singular ahora, y está bien que sea así.

Estamos en el último tramo de la espera: dulce y feliz espera! Disfrutalo mucho, aun cuando ciertas molestias ahora van a hacerse más notables, disfrutá y grabá para siempre en tu corazón este tiempo. Un día le vas a contar a tu hija como fue la espera, cómo se movía, qué cosas le decías cuando estaba dentro de la panza, cuánto la querías desde el primer minuto de la noticia, le vas a contar de todos los tíos y abuelos y primos celebrando la espera.

Me emociona mucho saber que en poco tiempo empieza la aventura más linda de todas las posibles para vos, y para juan, claro.

Palpitando de cerca este tiempo de espera, te abrazo ahora con brazos grandes, que rodeen toda la vida que guardas dentro. Te quiero.

Ana.


miércoles, 2 de abril de 2014

...los llamo AMIGOS ♥





Ahora hacés, con miradas, un puente.  Tus ojos saben tender puentes entre mis miedos y tu calma, entre mis tiempos apurados y tu espera serena. Si tus ojos supieran escribir, creo que escribirían poesía o música.
Ahora tejés, con palabras, un refugio. Tu voz sabe entrelazar mis preguntas con tu invitación a la esperanza, mis reclamos con tu  paciencia , mis enredos con tus claridades. Si tu voz tuviera tacto, seguro llegaría a mí en abrazo.

Ahora iluminás, con tus pasos, mi historia. Tus pies saben llegar hasta mi orilla y animarse a mi mundo; rodearse del frío y del cansancio que a veces me habita, hacerse compañero de camino y no ahorrarme la búsqueda ni dictarme los rumbos. Si tus pies fueran canción, serían Aleluyas.

Ahora creás, con tu rostro, un paisaje.   Tu sonrisa sabe amanecer un día nuevo, despejar cualquier tormenta, recrear la primavera. Te creo tu sonrisa que despeja ciertamente mis días grises y te hace sentir cerca. Tu dolor también sabe animarme al camino, me invitás a ser parte, a estar cerca, a dejar de mirar tan para adentro. Si fuera tu rostro una experiencia, sería compañía.

Ahora revivís, con tu corazón, mi corazón. Tu ser entero sabe acoger y recibir, despertar y animar. Tu ser confía y espera. Mi corazón apenas si se espeja un poquito en el tuyo, y eso le basta para refundar sus ganas de latir al ritmo de esperanza.  Y ya no hay condicional alguno que quepa en este párrafo, ningún si fuera o si tuviera o si…

Tu corazón entero ES un TESORO. 

domingo, 30 de marzo de 2014

Lluvia...

Llueve sin descanso. Algo me pasa en los días así. Es como si la lluvia acompañara mejor el entrar en contacto con sentimientos que a veces pasan inadvertidos o preferiríamos que así fuese. La lluvia sabe llegar a esas grietas que conducen directo a lo más íntimo de uno. Y no hablo de mojarse simplemente: digo la lluvia llegándonos a través de todos los sentidos.
Miro la lluvia a través de la ventana, y siento soledad. La soledad del mundo, de cada hombre. La soledad de la calle vacía, de un paisaje inmóvil, de una ausencia que pocas veces grita la calle…cualquier calle.
Oigo la lluvia golpeando sobre el techo, el sonido del pasar de algún auto por la calle. La misma lluvia que delata tanta ausencia y soledad, se apropia en mismo movimiento de nuestra compañía. No hay escape. Nos invade, nos asegura las puertas por fuera, y nos invita u obliga algunas veces, a quedarnos con nosotros mismos, con la plenitud de nuestro consentimiento o a contra voluntad.
Ahora le agradezco. La imposibilidad de escape, la percepción de una soledad que se ha vuelto indolora y amable conmigo, y las ganas de escribir, gratuitas, que me trae.
Bendita la lluvia de este día…

viernes, 28 de marzo de 2014

Sucesor de un soñador...

Hace un tiempo escribí esto en otro blog. Quiero traerlo hoy a este espacio, porque la persona a quien se lo escribí entonces está en estos días ocupando mi corazón y mi pensar de un modo especial, regalándome una alegría lindísima, llenando mi corazón de deseos de agradecer.


Traés en la profundidad de tu mirada el don de desaparecer corazas. 
Tu modo tan delicado de entrar en corazones ajenos, te vuelve inmediatamente amigo. Lo ajeno dura poco en vos. Pensarás que exagero si te digo que te siento familia.
Hablás suave, tu voz no trae estridencias ni provoca sobresaltos; y sin embargo hay en ella esa firmeza clara en la que se envuelven las palabras que hablan verdades, promesas que van a cumplirse, y discursos sin trampas. Te creo.
Tenés autoridad. No la que define un cargo, un rol, un lugar de jerarquía. Tu autoridad está tan vinculada a lo más humano de lo humano, que se me hace difícil imaginar cualquier intento de rebeldía o desacato hacia vos. Tu autoridad tiene tanto que ver con la ternura…
Te admiro. Y lejos de volverte inalcanzable por eso  (como la admiración que se tiene hacia algún tipo de famoso-estrella) te volvés entrañable, cercano, hermano, compañero.
Sí. Grandeza y pequeñez en vos son la misma cosa…
…tu GRANDEZA es SER PEQUEÑO.
(Ya sé de Quién me hacés reflejo)

lunes, 24 de marzo de 2014

Querer querer...

Que me quieras querer, y el manifiesto, es de los regalos más lindos que me hicieron.
No importa la edad en esto: en uno siempre anida un corazón de niño que necesita saberse cuidado, sostenido, comprendido, acompañado, querido como es. 

Sé que podemos mirarnos a los ojos -con los ojos del alma-, reconocernos sin defensas, verdaderos, nosotros en nuestro modo más auténtico posible. 

Te quiero más te digo a veces como si pudiera medir cuánto en taaaanto. También quiero quererte, no es porque sí, porque se nos dio en regalo el encuentro: QUIERO quererte Y TE QUIERO!

Entre mis razones de esperanza, entre mis impulsos para ella, estás vos y tu ternura, vos y tus detalles, un abrazo, una palabra; y por eso lo voy a escribir en este espacio. Celebro que seamos AMIG@S.


Qué lindo estar unid@s también en este abrazo.


domingo, 9 de marzo de 2014

SER desierto.

Cuando pienso en DESIERTO la primera imagen que traigo a la mente es la de un vacío muy inmenso, deshabitado, de vida escondida, de silencio. Un lugar despejado, sin escondites, sin refugios. Árido, seco, estéril. Pienso en la imagen y aparecen palabras. Soledad. Monotonía. Supervivencia. 
No me parece a "primera idea" un lugar en el que querer estar, un lugar donde quedarse. El desierto es un lugar para atravesar, no para acampar.
Y juego con la imagen, después de haber leído varias cosas en estos últimos días a propósito del comienzo de cuaresma y el valor de adentrarse en cierto "desierto" personal, espiritual, desierto-encuentro,,, y escribo algo que ya compartí con alguno y que también desde hace días me acompaña como imagen interna. 

SER desierto. Hacer experiencia de desierto, no solo como quien lo atraviesa sino como quien es el mismísimo suelo árido e inhabitable que la imagen evoca.

Roca estéril o arena, da lo mismo. Dejar de poner el acento en lo que podemos hacer o no hacer. Ser suelo estéril, funcional a nada, incluso no deseado, no valorado, no gustado. Hacer experiencia de libertad en la silenciosa obediencia de ver partir sin tener nada que ofrecer para seducir a quien "nos" atraviesa. No querer retener, aprender el desapropio y la entrega de todo.

Vacío inmenso. Silencio indecible. Espacio que nunca podría ser llenado del todo. Peregrinos solitarios que nos atraviesan y que se nos vuelven invitación a contemplar-los, sin distracciones, sin apuros, el tiempo que dure su camino. Peregrinos nombres, peregrinos sentires, peregrinos memorias, peregrinos historias propias y ajenas *.

De vida escondida. Ofrecer más que lo que sobra. No dar nuestro suelo sobrado de arenas, dar la vida escondida que se atesora como una perla, justamente porque es poca, porque escasea, y porque muy probablemente no pueda reponerse. Notificar la vida, anunciarla, no guardarla para uno. Dar la coordenada para el único pozo de agua si es necesario y compartirlo entero, a riesgo de volverse pozo seco y vacío.

Lugar despejado, sin escondites ni refugios. Ser el lugar de la verdad. Ofrecernos como lugar para la verdad asumiendo la responsabilidad amorosa de recibir al otro tal cual es. Ser "despejados" nos hace apacibles, el otro (cualquiera de los peregrinos posibles -*-) puede demorarse el tiempo que quiera, descansar, estar, SER en libertad porque no somos amenaza para él. No necesita escondite, no reclama refugio. Recuperar nuestra capacidad de acoger, de ser hospitalarios, de dejarnos habitar por completo sin querer sacarnos la "presencia" de encima.

Soledad y silencio. Dejarnos decir por los otros. Dejarnos espejar. Dejarnos hablar a lo profundo. Dejarnos interpelar, escuchar, escuchar. Ser obedientes al silencio. Reconciliarse con el SER. Dejar de hacer preguntas, de buscar argumentos, de elaborar consignas y proyectos por un tiempo. Estar, solo estar.

Monotonía. Dejar de anhelar experiencias extraordinarias y deslumbrantes. Amar lo que hay, lo que ES. Amar la rutina, la falta de novedad, lo conocido. Amar las mismas faltas, las mismas arideces de siempre.

SER desierto. 

jueves, 27 de febrero de 2014

Magdalena.

Hoy me pediste hablar, nos sentamos una al lado de la otra y abriste el diálogo diciendo: "¿sabés que?soy muy INFELIZ". Tu voz entrecortada, mezcla de dolor, de bronca, de desesperación y hartazgo. Nunca antes esa palabra había tenido para mí el impacto que hoy tuvo. 
Sentí casi vergüenza por mi propia felicidad, por lo afortunada que me siento. 
El dolor se te sale por los poros, por los ojos, a través de tu voz. Me preguntás por qué te sentís así, y te miro desconcertada, porque sabiendo todo lo que estás viviendo y te pasa, no imagino que pudieras sentirte de otra manera. 
Hace unos meses, cuando nos conocimos, en una de nuestras primeras charlas me preguntaste si alguna vez me había pasado creer que Dios no existe, me compartiste que a vos te pasaba a veces. Por primera vez sentí que me encontraba con alguien a quien esa duda le causaba dolor. No era la posición del que se presume más libre por no tener religión ni Dios, era otra cosa. Soledad hasta de Dios. La soledad de la cruz.
Al poco tiempo murió tu mamá, y ni siquiera pudiste acompañarla en los últimos días de su enfermedad porque no querías que ella supiera la situación que estabas viviendo. 
Tu desolación es tanta, con tus apenas 21 años, que parece que vas a desarmarte en cualquier momento. 
Ahora estás enferma, sentís miedo, estás tan dolorida en cuerpo y alma, y tu soledad es tan inmensa que no me siento con derecho a decirte nada desde el lugar en el que yo me encuentro. Solo te escucho, y te rezo. 
Te pregunto tu nombre completo con la idea de ayudarte en un trámite que tenés que hacer.
Tu nombre primero, ese que ninguno sabíamos es MAGDALENA.
Y se me atraviesa el corazón evocando ahora a una Magdalena que en un momento se me hizo tan cercana. Aquella a la que el Resucitado le preguntó "Mujer ¿por qué lloras?", aquella a la que Él llama por su nombre y, con eso, la devuelve a la alegría, aquella que fue una privilegiada testigo de la Resurrección.
Hoy me quedo en la pregunta. Fuiste vos quien me pregunto por qué te sentías así ante mi cara de asombro mientras pensaba que no podrías sentirte, con todo, de otra forma. Y vos llorás enfrente mío, y me abrís tu dolor; aunque no te animás a darte la razón por la tristeza y la infelicidad que te habita por completo. 
Magdalena, deseo que creas, que te sientas amada, que sientas que alguien te trata con ternura. Le pido a Dios eso. Le pido que llegue un poco de paz a tu vida, un poco de alegría. Que sanes, que la vida se te haga deseable, que te haga testigo de resurrección, que ya no llores.
Magdalena. Desde el primer día que hablamos estás en mi corazón, podríamos por edades ser madre e hija, siento que espiritualmente te estoy adoptando, que ya lo hice sin pedirte permiso.
Te nombro delante de Dios, ahora.
Que mis amigos te nombren también delante suyo, eso les pido. Sé de algunos amigos y amigas que lo harán. 

(Isa, a vos te lo pido especialmente)

martes, 25 de febrero de 2014

CORAZÓN ADENTRO

Corazón adentro la fiesta se me vuelve cotidiana ultimamente. 

Más cerca o más lejos; para la realidad del corazón eso no importa. Los nombres, los rostros, los gestos compartidos, el cariño y las complicidades, no reconocen fronteras, ni distancias, ni almanaques, ni estaciones, ni paisajes. Solo cuenta la familiaridad con que podemos mirarnos a los ojos, con que podemos decirnos a corazón abierto TODO, y ahí, el milagro. 


Corazón adentro respiro paz y me alumbro en alegría. 

Me reflejan otros, mi propia sonrisa de este tiempo y se alegran, se emocionan y celebran conmigo. Me ayudan a centrar el corazón en lo importante, y a no anclarme en cosas que no dependen de mí, que no me corresponde asumir o que ensombrecen la esperanza. Respirar la paz que me trae un abrazo, el recuerdo de un abrazo, el deseo de un abrazo. La paz hecha memoria de alguien que nos hace bien, de un poema, de un canto compartido. 

Corazón adentro ni la mismísima soledad se siente solitaria.

Experimento libertad de querer y de dejarme querer, oportunidad de confiar, una libertad linda para darme al encuentro, y también para regalarme "soledades felices". Me miro con más cariño -aunque parezca egocéntrico decirlo así- y eso me hace mirar más cariñosamente también hacia afuera. Permanecer un poco en mí se vuelve saludable, escuchar qué necesito, qué anhelo, registrar que cosas ya no quiero en mi vida y en mi alma.

Corazón adentro canto y camino.

Reconozco las voces de otros que caminan y cantan conmigo. Voces de ánimo, de esperanzas compartidas, de gratitud. Voces de los amigos que me devuelven un reflejo casi siempre mucho más lindo de lo que yo misma veo. La música de las risas compartidas, de las verdades dichas sin vergüenza, del corazón amigo que nos dice y recuerda nuestra propia canción.

Corazón adentro descanso.

Deseo un mirar sereno, intento un "estar" templado -que no tengo por natural- y me detengo un tiempo a disfrutar de miradas y presencias que hacen bien, que me llenan de vida, que tienen tanto que ver con quién soy y no con lo que hago, lo que debo, lo que se espera de mí, presencias abundantes en este tiempo. Gozo de estas compañías, auténticos descansos del alma, en los que uno puede ser como es sin ninguna defensa.

Corazón adentro, de sorpresa en sorpresa.

Me descubro increíblemente mimada, acompañada y "obsequiada" de tanto, que no puedo salirme del estado de sorpresa. Saber que no lo merezco ni lo dejo de merecer, que es tan gratis, que es algo que me llega por una fortuna que no busqué; me conmueve, me moviliza el corazón en un movimiento que solo late al ritmo de gracias...gracias...gracias.


Mi corazón canta y celebra la dicha de compartir camino con tantas personas lindas que lo custodian, cuidan y hacen latir más vivo y feliz. 


Nota 1: No escribo sus nombres, pero los pienso mientras el corazón dicta ahora, y sonrío.


lunes, 17 de febrero de 2014

AMIGO: GRACIAS!!

Te escucho contar el milagro en la vida de tu sobrinita. 
Su vida pendiendo  de un hilo, los días casi contados, un corazón que está enfermo. Alguien que advierte con claridad el riesgo y a la vez el modo de ayudar a sanar. La persona indicada, el lugar indicado, el momento indicado.
Microcirugías complejísimas en manos de un artesano del corazón.
Y se salva. Y pasan los años y el milagro crece con cada año de vida que la niña ha transcurrido desde entonces.
Ella, con sus once años, sabe bien que la cicatriz -ya no duele- es signo visible del milagro, del susto que se llevaron todos los que la han querido desde siempre, de los cuidados cargados de ternura que ha recibido, de la dedicación que le fue dada tan gratuitamente, con esa gratuidad que solo el verdadero cariño conoce.

Te escucho contar ese milagro, y pienso: ¿sabrás que casi lo mismo pasó conmigo? Mi corazón enfermo también tuvo el regalo de ser visto a tiempo, cuando la vida también se hacía muy difícil de vivir, cuando el riesgo era evidente y necesitaba un complejo y delicado tratamiento. Justo a tiempo, llegaste y supiste ver más hondo.
Paciencia y ternura de amigo; microcirugías al alma que a decir verdad, de "micro" tienen bastante poco.
Y me salvo. Y pasan los años también para mí y el milagro se vuelve cada día un GRACIAS nuevo.
Cicatrices que ojalá no se borren nunca, cicatrices que son memoria de ese cuidado, de esa ternura, de esa delicadeza.

Artesano del corazón, doctor del alma, prefiero llamarte AMIGO, para siempre.

lunes, 10 de febrero de 2014

Detalles

Tengo, como todos, un nombre. El nombre que eligieron y pensaron para mí mis padres. 
Ese, el que figura en mi partida de nacimiento es mi nombre más formal. Ni mis amigos más cercanos, ni mi familia me llaman por él. En boca de algunos, pronunciado completo, me representa distancia, quizás demasiada seriedad, formalismo, enojo. En otros simplemente es la señal de que no tenemos un trato más cercano, y está bien así.

Los más cercanos me llaman distinto, y aunque este modo se relaciona directamente con mi nombre -solo que abreviado- siento que me nombra desde otro lugar. Trae consigo una carga de cariño, de cercanía, de familiaridad, de interés del bueno. Me hace sentir "en familia", desde que era niña hasta ahora.

Y hay un tercer modo, todavía más lindo, más especial para mí, más exclusivo, que me hace sentir  no solo en familia, sino que me descubre en lo secreto parte de la verdad de quién soy. Cuando alguien me nombra de ese modo me siento en casa, siento que de ese modo no solo me nombra sino que me recrea como persona querida, cercana, abierta, con todo el caudal de ternura de la que soy capaz. Ese modo me "hace de nuevo". 

Ahora, alguien que quiero mucho, y sin que le haya hablado de esto nunca, descubre este modo de nombrarme (mi nombre más acertado según yo) Y no solo que me siento bendecida porque viene a recordarme en ternura quién soy, sino porque eso significa que ha llegado lo suficientemente cerca de mi alma para re-conocerme, para habitarme, para descubrirme, y para posicionarse cerca mío. 
El corazón hace fiesta de bienvenida para siempre!







viernes, 31 de enero de 2014

de CORAZÓN AGRADECIDO.

Hago un intento por escribir todo lo que el corazón late ahora mismo y no sé por donde empezar, pero necesito. Casi escribo para mí y para quienes sabrán leer esta vez entre líneas sus propios nombres.

Es un tiempo tan intenso de encuentros, de despedidas, de bienvenidas y de esperas  tan misteriosamente entrelazadas, que aunque soy profundamente feliz, me siento a la vez desbordando emociones y llanto y risa, nostalgia y alegría se vuelven todo uno.

Me acuerdo ahora mismo de una canción de Teresa: "Las palabras, ya ves, jamás alcanzan; si lo que hay que decir, desborda el alma". Y así me siento. 

Quizás sea mejor que las palabras esta vez no alcancen. Que no intenten atrapar tanto sentir, ni quieran apropiarse de los momentos y las personas con las que tuve el regalo de disfrutar-compartir-celebrar-agradecer en estos días habernos encontrado en la vida. Yo no esperaba. Fue tanto más de lo que hubiera podido imaginar. Siempre es más...

Quizás sea necesario atesorar tanto compartido, celebrarlo en lo íntimo del alma, seguir degustando tanto encuentro, tanta paz recibida en ellos, tanta alegría. Y seguir confiando en que cerca o lejos, uno se queda para siempre en el corazón de los amigos y ellos en el nuestro. 



( sé que llegará)

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