jueves, 1 de junio de 2017

Somos.

Somos pura sorpresa. Para bien y para mal, todos lo somos. Y somos eco y espejo y parte de lo que otros son. Entonces cuando admiramos o criticamos, cuando ensalzamos o hundimos, cuando nos gratifica la felicidad de otro o por el contrario nos llena de envidia, cuando somos intrigantes y cuando no tenemos doblez, cuando la falsedad es nuestro modo y cuando la franqueza nos deja a cara descubierta frente a todos; ahí vamos (voy y vas) siendo ECO, ESPEJO, y PARTE de todo eso.

Es una buena oportunidad para revisar los propios modos, bucear corazón adentro, mirarse al mirar-nos. Porque en esto de ser sorpresa, lo más sorpresivo puede ser que te descubras tanto en las sombras como en las luces de los otros, que al alzar el dedo para señalar las mezquindades o los límites de otros, te estés reflejando vos en eso mismo.
Si tus expresiones son siempre de desagrado y de queja, existe una alta posibilidad de que lo que más disconforme te tenga sea tu propia vida y tu propia manera de ser.
Del mismo modo, creo, si tu rostro refleja alegría y paz, es muy probable que muchos a tu alrededor te estén regalando eso; mejor diríase es SEGURO que otros estén haciéndote ese regalo. 

Somos alimento o "comida chatarra" de los que tenemos al lado; del mismo modo que otros pueden serlo para nosotros.

Caminar en libertad es la posibilidad de compartir -de dar y recibir- todo lo que somos. Todos tenemos cara y contracara de las cosas, virtud y vicio, luz y sombra. Que sepamos dar lo mejor. Que seamos capaces de agradecer por las presencias que nos reflejan lo más lindo. Que podamos revisar lo que hay en nosotros de hueco y de amargo para poder transformarlo en vida agradecida y entregada.

Somos eco, espejo y parte. En nosotros también se juega la posibilidad de reflejar y recrear un mundo más humano y más verdadero. 

Y aviso, porque ya lo descubrí: el mundo mundial no empieza del otro lado en un país lejano; empieza justito debajo de los propios pies.



miércoles, 1 de marzo de 2017

Sorpresa.

Alguien te aporta la palabra sorpresa en el marco de una conversación chiquita, sencilla; y como si hubiera tocado alguna campana corazón adentro, salís a abrir sabiendo que hay mensaje para vos.
Ahí estás, parado en el umbral de la rutina, casi rendido, aburrido, cansado, con la mirada perdida. 
En alguna parte del camino cualquier entusiasmo, todo, se fue desvaneciendo hasta hacerse casi imperceptible. 
Pero "sorpresa", como una brisa con el mismo tenor de imperceptibilidad, enciende tu atención. Y como un niño que intuye más (por mera intuición o por coraje de deseo) te asomás por fuera del agobio, de todos los no que quisieras revertir, de lo todo igual de cada día que se vuelve cada vez más aplastante; y decís con inocencia e incipiente alegría -¿A ver?
Y no importa si ya puede verse aquello o no, si aparece inmediatamente algún sentido nuevo; sino que todo en vos desde adentro de los ojos y el alma intenta movimiento y se predispone distinto, se anima a la sorpresa, se despierta a la posibilidad.

Hay palabras-llave que accionan milagros, pequeños, casi nada y tanto.

La vida te da sorpresas, se dice por ahí.

Para abrirse a la sorpresa hay que atreverse al umbral
Foto: Nahuel Mapi Abajo


jueves, 23 de febrero de 2017

Desvelos

desvelar
  1. 1.
    Quitar [algo] el sueño a alguien.

    "tantas emociones lo desvelaron; el café la desvela"
    sinónimos:despabilar
  2. 2.
    Descubrir o manifestar [algo] lo que estaba oculto.

    "nos desveló cuál era el secreto de su éxito"
    sinónimos:revelar

Parece que te roban el sueño, que te lo quitan. Alguien intenta con cobardías y excusas, con embustes y silencios matarte el sueño. Sueño de "descanso", de estar tranquilo, de cierto reposo; y sueño de anhelo, de deseo, de ilusión. Intenta digo, porque no es posible que alguien pueda venir desde fuera a arrebatarte lo que está como tesoro guardado en el corazón: tu capacidad y posibilidad de alegría y de paz.

Y parece también, que se te abren los ojos, que se te ilumina alguna verdad oculta, que ciertas cosas se delinean distinto, que ahora todo lo ves tal cual es: sin máscaras, sin engaño, sin efectos ilusorios (que no es lo mismo, creo, que la belleza de la ilusión que te habilita el deseo)

Entonces el DESVELO se vuelve oportunidad de vivir EN verdad. 
No te engañes: llorar ahora te ayuda a depurar alguna desilusión y además limpiarse la mirada es necesario. El mundo sigue. La sorpresa está esperando por tus pasos. No te asustes, no te inquietes, no llores de más. Nadie más que vos puede ser dueño de tu alegría. Poco o nada importa el desamor que experimentes, la indiferencia que te regalen, la falta de franqueza de los otros. Solo en vos se juega tu capacidad de dar amor, de amar con todo el corazón sin guardarse nada. No hay manera de salir perdiendo. Te lo prometo. Lo que das...te lo das, y desvelarse está muy bien cuando lo que se quiere es VIVIR despierto.


(Nahuel Mapi Arriba - Luna llena - Desvelos para la Vida)


domingo, 19 de febrero de 2017

en estado de confianza..

Abismos impensados. Grietas invisibles que se abren en medio del camino. Y otra vez, oscuro. No control. Solo dejarse caer y esperar. La salida es para abajo, recuerdo, de algo que una vez leí. No se trata de reflotar sino de dejarse caer. Cierro los ojos mientras la caída libre (¿libre? me pregunto mientras tanto y sonrío por primera vez en algún tiempo sin forzar la mueca) Ese ir para abajo desorbitadamente, desarmado, sin ninguna clase de movimiento grácil, torpemente, rústicamente para abajo, lo coloca a uno en ESE momento preciso y no en otro. No hay tiempo para pensar, para evaluar, para las nostalgias. No es momento de intentar cambios de rumbo, no hay volantazo posible, el abismo nos arrebata toda clase de voluntad propia. Es momento de entrega, de manos abiertas y vacías, de no resistencia, de caer con peso "muerto" (aunque sea con todo el de nuestro vivir), de abandonar todos los intentos, de confiar justo ahora cuando pareciera que no se quiere ni se puede ni se sabe ya como confiar. Parece burla y sin embargo es lo más noble y auténtico de la confianza: es en la plena incertidumbre donde esta se vuelve cierta, sino no sería tal.
Cierro los ojos, y mientras me dejo caer, una plegaria honda se hace luz, deseo, anhelo, palabra, regreso: Que al abrir los ojos me encuentre con los Tuyos.



viernes, 27 de enero de 2017

LEER..


-¿Me leés? -dijiste- Apuré un sí y fui a lo más fácil, te leí el cuento.

-¿Me sacás una foto? -fue tu frase siguiente- Y claro, como no.


Vuelvo a las fotos. Las miro y un contundente sopapo al corazón me sacude, me despierta y me deja tambaleando. Pienso en la genialidad del que hizo este libro así, con ventana; y en la tuya que supiste asomarte a ella. Y pienso también en mi tonta y natural manera de mirar sin ver. Y en mi tonta y callada manera de no saber pedir que me lean también a mí, los ojos, los gestos, lo que no puedo o no sé decir.



Capítulo aparte es todo lo que puedo leerte en los ojos ahora. Gracias por tu lección. esta semana viene tan llena de gestos chiquitos que se vuelven inmensos para mí. Miguitas de TERNURA ♥.


sábado, 31 de diciembre de 2016

fin de año...


Veamos, el tema no es original, y lo cierto es que ahora mismo de cara al último día del año me digo que es interesante que todos o muchos estemos repasando/revisando cómo ha sido la vida en este tiempo. No es tiempo de estar tristes ni sentirnos defraudados o incompletos. Sino de volver sobre los propios pasos  para saber dónde estamos, recordar dónde estábamos, y poder mirar de nuevo hacia adelante con algún atisbo de certeza de que vamos hacia donde queremos ir.
Hoy miramos indefectiblemente hacia atrás, sea como evaluación personal de lo transitado, como memoria agradecida, como un rapto de nostalgia, o como un pararse consciente sobre los propios pies para abrir con proyección el camino a los pasos nuevos.  Se hace necesario no perder de vista lo vivido.

Me motiva en primer lugar agradecer, así sin más detalles la oportunidad de VIVIR. ¡Amo vivir! Y eso ES un regalo. Nos parece tan natural, tan "normal"... No quisiera estar distraída de esto: la vida, la propia, la de las personas que amo, la de quienes acompañan mi historia, la de los que están ahí para desafiarme a ser mejor persona -incluso aquellos que no me han querido o valorado-, la vida en sí misma es un regalo (cada minuto, cada día, este año) y tengo el corazón agradecido por esto. ¡Vivir es lo mejor de la vida! 

Le sigue -y me encanta hacer esto- un listado de nombres. En principio todos aquellos que van apareciendo en la memoria sin orden especial: los que han estado, los que forman parte de mi galería interna de fotos y vivencias, los nombres de aquellos que han entramado de alguna manera su historia con la mía. Y acá están los nombres de mis hijas, de mi familia, de mis amigos más queridos, de algún amor, de las personas con las que trabajo, de las familias de la Guardería, de los nenes y nenas, de algún artista, de las personas de algún lugar que frecuento, de algún maestro, de las compañeras de taller, de los nuevos amigos, de mis chicas del hogar, de la gente de Junín de los Andes, de las personas que ya no están, de los amigos de las redes sociales y del blog, de los de lejos, de los de cerca, de los de siempre. Un listado largo de nombres. Y entonces sí ordenar, repasar lo compartido, darse cuenta de que uno no está solo, de que uno ES CON OTROS SIEMPRE, aunque a veces se sienta soledad. El año transcurrido toma otra forma: ya no es tiempo y solo tiempo que agradecer. Uno avizora fácilmente que los momentos están llenos de rostros, de sentires, de gestos, de vida compartida, de personas que queriendo o no han ido transformando nuestra mirada y dando orientación e impulso a nuestro andar. Y uno agradece, sobre todo, por aquellos a quienes descubre cómplices de un modo de vivir.


Y después sí, lo vivido. Las imágenes se nos llenan de olores, de colores, de latidos, de paisajes. Uno se dice en voz baja y sonriendo "cómo es que terminé acá o allá", "qué secreta complicidad del destino, del camino, del azar, de la casualidad o del deseo lo trajo a uno a tal o cual lugar" (lugar=experiencia) Se nos aparecen como en película las oportunidades que hemos tenido de  aprender, de enmendar, de arriesgar, de perdernos/encontrarnos, de temblar, de enmudecer, de gritar, de amar, de llorar, de disfrutar y más, mucho más.
Con suerte, aparece alguna respuesta que nos hacíamos en nuestra revisión del año anterior. Podemos reírnos a veces de las cosas que nos han quitado el sueño en ese tiempo. Reformulamos las preguntas, porque aunque somos los mismos no lo somos del todo. Sonreímos o volvemos a doler al pasar por el corazón ciertas vivencias. Tomamos nota de lo que aún es desafío, de todos los pendientes que traemos, de nuestros límites, de lo que no hemos hecho bien, de los dolores que hemos causado; pero también -atender esto por favor- tomamos nota de todo lo que ahora aparece como logro, como prueba superada, como miedo derrotado, como confianza ganada, como  aprendizaje, como crecimiento personal, como esperanza. Porque somos todo eso. Con nuestras luces y nuestras sombras, hemos ido andando este tiempo, atravesando experiencias, acompañados y acompañando, con TODO lo que somos.

Es un repaso así. Simple. Para mí necesario. Es parte de lo que atraviesa hoy mi corazón, para brindar, para dar gracias, y para seguir viviendo con ilusión y sueños en el alma, en los pies y en las manos.

A todos, les deseo una vida feliz y sueños despiertos!
Que comience una nueva temporada de oportunidades de vivir una vida que valga la pena ser vivida. ¡Sean felices! Seamos felices. 


domingo, 13 de noviembre de 2016

maestro.

Iba paseando por la costa durante el mediodía de ayer. Los fines de semana suele haber en la zona algún artesano exponiendo y vendiendo sus creaciones; y eso le agrega al paseo -al menos para mí- un motivo más de disfrute. Me gusta mucho ver los trabajos realizados a mano, y más especialmente cuando los están gestando en ese mismo momento.
Me detuve exclusivamente frente al artesano de la madera. El trabajo artesanal me parece siempre de una belleza distinta, pero que sea con madera le agrega un valor particular.  Es una valoración subjetiva, y no sé muy bien a qué se debe, pero es un material que para mí tiene un atractivo especial.
Ahí estaba el artesano con todos esos tesoros delante, y estaba yo sintiéndome convocada a mirar. 
Resulta que hace unos días atrás, volví a un viejo hobbie: tallado en jabón. De algún modo podía imaginarme el movimiento interno que se experimenta en la búsqueda de la figura a partir  de una pieza sin forma. Es cautivante y minuciosa la tarea de ir sacando lo que sobra, de ir anticipando la talla, de ser cuidadoso porque aquello que se saca no puede volver a lugar si se advierte error; y si ocurre no queda otra que seguir trabajando sobre eso, buscando, siempre buscando.
Supe cuánto valía lo que estaba viendo. Tomé una escultura en las manos. En ese instante quise hacerle preguntas al artista que me miraba sonriente; entusiasmado empezó a responder acerca de materiales, de herramientas, de tiempos. Quise compartirle mi pequeño arte, así que le mostré fotos de mis "trabajos". Se sonrió  de nuevo, mientras tanto comenzó a relatar cómo había comenzado con lo suyo. También sus primeros pasos habían sido con jabón de lavar ropa.
Consiguió papel y lapicera, me anotó dónde y qué comprar para empezar con mis intentos de trabajo en madera, se ofreció para enseñarme algunos trucos, me dijo su nombre, le dije el mío. 
Ese acontecimiento me ensanchó un deseo, y me motivó a ir en ese mismo momento en búsqueda de las herramientas necesarias. Además el diálogo que se generó me dejó contenta, sé que fue por lo gratuito de la compartida. 

La motivación es importante, casi diría esencial. Pero no lo es todo. Ya con herramientas en mano, con todas las ganas de empezar, hice mis primeros movimientos sobre la madera, y sobrevino el desastre: me incrusté la gubia en la mano, teniendo que suspender todo mi proyecto artesanal por el momento. Necesitaba algunas lecciones más antes de arrancar. Solo cuando tuve el lamentable accidente recordé que se me había mencionado una herramienta más de la que creí podía prescindir. 

Fue un buen maestro Nicolás, despertó un deseo, me abrió algunos saberes previos, fue muy generoso al compartirme su experiencia y al ofrecerse a ayudarme en cualquier momento. No fui del todo buena alumna porque me saltee un escalón, me ganó la impaciencia entre otras cosas. Pero pronto, vendrán mis intentos, con más atención y cuidado.

Hoy es agradecer por los maestros que la vida nos presenta, que algunas veces son personas y otras veces son situaciones aportando lecciones; agradecer por la búsqueda de lo que nosotros mismos traemos dentro para dar y  enseñar; agradecernos la sonrisa que nos desata el compartir; agradecer  las instancias de encuentro. 


domingo, 9 de octubre de 2016

La voz de los silenciados..

Rotundamente negra - de Shirley Campbell

Me niego rotundamente
a negar mi voz
mi sangre
y mi piel













Y me niego rotundamente
a dejar de ser yo
a dejar de sentirme bien
cuando miro mi rostro
en el espejo
con mi boca
rotundamente grande
y mi nariz
rotundamente ancha
y mis dientes
rotundamente blancos
y mi piel
valientemente negra











Y me niego categóricamente a
dejar de hablar mi lengua,
mi acento y mi historia
Y me niego absolutamente
a ser de los que se callan
de los que temen de los que lloran












Porque me acepto
rotundamente libre
rotundamente negra
rotundamente hermosa



domingo, 3 de julio de 2016

Habitados por la Belleza..

No es exagerado decir que la música y la poesía nos sostienen la historia. 
Hay algo en ellas que nos atraviesa el corazón. Así lo vivo yo al menos. 
No solo como compañeras en camino, no solo como el "fondo" en el que podríamos escribir lo nuestro, lo que nos acontece particularmente a cada uno. 
Son parte real de nosotros. Tengo la sensación de que otros y otras nos dicen, nos relatan, nos definen, nos advierten, nos dan luz. Nos hacen habitar ese paraíso de palabras y melodías con la familiaridad de quien pasa la tarde con una abuela, los vecinos de toda la vida, un hermano, un grupo de amigos, o el amor de la vida.
Hay una magia en la poesía y la música difícil de explicar. No es solo adentrarse en lo que otr@s, en distinto tiempo y espacio, quisieron decir de sí mismos y sus circunstancias; o lo que pudieron convertir en expresión artística a partir de la inspiración o el propio talento. Es otra cosa. Es un viaje. Una máquina del tiempo que nos reúne a los de antes, a los de ahora, y a los que vendrán cuando nosotros ya no estemos. El tiempo pierde sentido en este encuentro. O lo que es más, adquiere un sentido totalmente nuevo, quizás hasta más perfecto. Una fusión de espíritus que nos hacen sentir más humanos que nunca, más humanos que siempre. 
La categoría "siempre" me atrae especialmente ahora. 
Muchas veces he compartido en el blog poemas y canciones, cada vez han tenido que ver con algo que en mi propio corazón hacía eco. Cosas que me hubiera gustado a mí decir de ese modo.. Ahora pensaba que está bien que otros las hayan dicho por mí, porque en este "sentirnos uno" otras voces van nutriendo la nuestra, otros suspiros ensanchan los propios, otras nostalgias, amores, esperanzas... recuperan los que también nosotros hemos ido sembrando tierra-corazón adentro.

En esta experiencia de recuperación de cierto adn poético del que todos devenimos, del armado de un árbol genealógico particular que nos familiariza con las palabras y los sentires de todos los tiempos y lugares, participo de un espacio artístico que "nos" recupera un poco en cada homenaje que va transcurriendo en una propuesta presentada en formato de "viaje y estaciones".
Participo, y salgo voluntariamente del rol de espectador, ya que no hay pasividad en ninguno de los que aparecemos en la escena. La propuesta denominada "Por algo", llevada adelante por un par de artistas de mi ciudad (Fabio Herrera y Sebastián Echarry) presenta 9 estaciones, en un recorrido hermosísimo por los paisajes del alma -del poeta/escritor en cuestión y de la nuestra-; es la recuperación de la belleza, es el arte en favor de lo humano y no el arte como negocio o moda. 
Ayer fue "Estación Pizarnik". Intenso. Un viaje para no razonar, para dejarse llevar y abrir los ojos al paisaje que se fue pintando mientras tanto. Una calidez exquisita en el ambiente recreado. Un preparado detallado y delicado de cada secuencia. Un viaje para no perderse, un viaje para encontrarse, definitivamente.
Próxima estación Hamlet Lima Quintana. Habrá que ir "amuchando sentires" en el corazón para hacerle lugar a lo que viene.


F. Herrera - S. Echarry / Ciclo POR ALGO- MdP


De cuando el arte nos habita y se deja habitar. De eso escribo ahora.


domingo, 29 de mayo de 2016

Vivir...

SobreVivir - desVivirse - conVivir - SuperVivencia - ReVivir- MalViviente - BienVivir

Lo que quiero es VIVIR, hasta que me toque morir.
Y después, cuando me toque, DESMORIR por un rato,  en el decir de Benedetti:

"...cuando muera quisiera desmorirme 
y visitar de nuevo a mis compinches
a los sobrevivientes por supuesto

y preguntarles las poquitas cosas 
que se fueron quedando en el tintero
o que neutralizó el silencio turbio"

Mientras tanto VIVIR. Siempre VIVIR. Y celebrarlo. VIVIR y compartirme. VIVIR  y que sean muy pocas al final las cosas que quedan en mi tintero. Ojalá. Que así sea.





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