lunes, 6 de agosto de 2012

MEMORIA Y PRESENTE...



La memoria deja de perder peso como "solo pasado". 
Es mucho más que eso. La memoria es la parte del camino que nos trae hasta acá, a este ahora, a este presente, a estas circunstancias que nos rodean y acogen. No está mal recordar. Pero a veces puede hacernos pesar los pies para nuevos pasos. La facilidad con la que uno se ve muchas veces tironeado a quedarse instalado en el pasado: sea con los mejores recuerdos, con las cosas lindas y especiales que uno vivió, o con los recuerdos de heridas y situaciones dolorosas en las que a veces uno puede empeñarse en permanecer.
Y digo, recordar las cosas bellas, ¡claro que es lindo! Quién no goza de mirar, por ejemplo, fotos de lugares y personas que a uno lo hicieron sentir feliz, lugares a los que se quisiera volver una y otra vez, personas que uno quisiera aferrar y "tener" para siempre al lado. Uno podría quedarse añorando todo aquello y verse así limitando al corazón para más vuelo, para lo nuevo, para el camino hacia adelante. Un riesgo es quedarse "pegado" a ciertas vivencias de cielo en la presunción de que ya nunca habrá nada igual, preferimos "vivir del recuerdo", y quizás con eso, anular la posibilidad de descubrir nuevos tesoros en este tramo del camino que hoy se transita.
Lo otro, recordar lo que duele, lo que nos puede seguir lastimando en algún punto (recordar a modo de "quedarse instalado en ese lugar") puede ser también un modo fácil para no caminar, para no asumirnos caminantes de un camino todavía abierto y con más horizonte por delante que abismos. ¿Podría ser que la sola idea de volver a salir lastimado nos congele todo movimiento y uno prefiera quedarse ahí, detenido, justamente cayendo en aquello mismo que se quiere evitar? Sí, lo creo. Podría ser. Y muchas veces ES.

El pasado y la memoria del pasado tienen su valor, ciertamente que sí. Pero el valor de habernos traído hasta este lugar, a este momento de la historia, a esta manera de percibir el mundo, a esta posibilidad de aprender y crecer, de arriesgar y de asumir cosas que antes no eramos capaces. El valor de regalarnos una experiencia que nadie más hubiera podido vivir por nosotros, y que ahora se acredita en aprendizajes, en un modo único de irse moldeando el corazón, en capacidad de aceptar y confiar.

Esto va por dentro desde hace días, quizás con mucho más de lo que las palabras me ayudan a expresar ahora mismo. En medio de algunas preguntas y cosas que traigo dentro, el eco de algunas palabras que escuché en la homilía del domingo todavía me acompaña: creemos en un Dios que es presente, un Dios que se deja "tocar" y "ver" en medio de nuestras circunstancias, de nuestra historia, de nuestra vida concreta-cotidiana- real. Un Dios que está mucho más allá (o más acá, no sé) de lo que "ya pasó". Un Dios que se actualiza, se hace nuevo cada vez, eterno presente entre nosotros. 
Un Dios que es presente y a la vez tan lleno de promesa hacia adelante: "el que cree en mí, jamás tendrá sed". ES presente y ES promesa.

Que vivir "haciendo memoria" no nos haga perder de vista el vivir lo concreto que nos pasa. Que podamos estar atentos a los mil signos que dan cuenta de la vida que fluye, a veces sembrándonos preguntas, pero también regalando respuestas, ahí mismo, en el suelo que pisan nuestros pies y al abrigo del cielo que acompaña nuestros pasos.




domingo, 5 de agosto de 2012

Querer y dejarse querer...

Abrir la puerta de la casa-corazón y salir al encuentro, animarse a llegar a otros, relacionarse,  ser cercano, cálido, querer; ponerse en movimiento, ir al encuentro, dar el primer paso, dejar señales para otros.

O bien...

Abrir la puerta de la casa-corazón y dejarse encontrar, dejarse "visitar", dejarse querer, recibir, ser uno el alcanzado, acoger, esperar, animarse a recibir.


Estas dos ideas van y vienen dentro mío hoy. Es que fui sorprendida con regalos de presencia y cariño, de cercanía y amistad; tantos y tan lindos que todavía no salgo de mi asombro, ni mucho menos del estado de alegría que ahora tengo.

Y pensaba que para esto último, de tener puertas abiertas y dejarse "visitar", se requiere más confianza que para ponerse en movimiento hacia otros. Implica dejar que un otro vea nuestra cotidianidad, también nuestro desorden, que irrumpa en cualquier momento,  implica una disposición a "estar" en casa para recibir, y una vulnerabilidad de donde ya no podría salirme; implica también un estar como se está sin disimulo. 
En casa uno ES como ES. 
Dejarse regalar gestos de presencia  y cariño es aceptar que otros me quieren como soy.

Recordando/me claves...



Esperanza. Hay una disposición a la Esperanza que a veces pareciera faltarme. Sé que es vital, que es una virtud que no siempre testimonio, sé que a veces cuesta vivir desde ahí. Hago experiencia muchas veces-más de la que me gustaría-  de vivir desde la no esperanza. Esperanza invita a creer, a confiar plenamente en algo que todavía no es. Vivir en esperanza implica optimismo, no el optimismo "corto" de quien espera que la vida sea color de rosa, sino aquel que vive quien sabe que a pesar del dolor y la cruz, el amor y la vida tienen la última palabra. Vivir en ESPERANZA es todo un desafío. Cuando lo cotidiano nos abruma, nos aplasta, nos desmoraliza, nos abate, vivir en esperanza parece más una utopía, un imposible, un espejismo que una invitación posible.

...que construye. Es un un ponerse en acción, en movimiento, en capacidad de "hacer" algo. No creyendo que tenemos todo en nuestras manos, ni sumándonos a la carrera de hacer, hacer, y hacer olvidándonos de SER.  Un construir que no dependerá de nuestra fuerza, de nuestra voluntad, de nuestra preparación, de nuestro mérito, de nuestra virtud, de nuestra capacidad, de nuestros "nuestro". Cuando nuestros "nuestro" no son tan "positivos", o hay tiempos en que no los experimentamos así, es donde la esperanza apoyada solo en uno se vuelve amenaza e ilusión. La ESPERANZA construye, nosotros le prestamos nuestras manos. Me gusta verlo así.

...mientras. Ese mientras me dice que estoy de camino, marca un límite, un todavía no que a veces me duele. Mientras, me dice que aunque no me de cuenta del todo, algo está pasando en este momento, durante, "mientras tanto". Un tiempo que tiene movimiento aunque no lo perciba a conciencia. Un tiempo en que quizás está bien no tener conciencia de todo lo que está sucediendo, algo se está preparando aquí y ahora. Algo está sucediendo, se está gestando, está aclarándose dentro, aunque "todavía no" me de cuenta o lo experimente así.

...espera. Me dice de paciencia. De una paciencia que tantas veces me escasea. Paciencia es el complemento indispensable de la esperanza. La invitación a la paciencia necesariamente me habla de tiempos, de un tiempo que "todavía no" es; todavía no llega. "La paciencia es la virtud de los dioses" dicen. Y es una virtud que debo aprender todavía, no me fue dada en abundancia. Espera me refleja expectativa, posibilidad de encuentro, deseo de recibir, disposición especial para ello. Espera me dice que no estoy solo o que no hay vacío posible. Espera me habla de otros -a quienes espero- o de algo que está por llegar a mí. Espera me invita a pensar en los modos de esperar. Si espero, no des-espero. Si espero algo, aun cuando no me perciba así, es que en mí la esperanza, la paciencia, la posibilidad de creer, la confianza...en algún lugar del alma, aunque no sean leños encendidos y llameantes, a modo de brasas silenciosas permanecen encendidos en absoluta posibilidad de re-encenderse.

Esperanza que construye mientras espera.

(es mi deseo para vos y para mí, que podamos acompañarnos en el camino  para poder vivir en estado de esperanza... dicen que es lo último que se pierde)


domingo, 22 de julio de 2012

El camino como turista



Viajar, conocer otros paisajes, relacionarse con otra gente, salir del espacio familiar, dejar de lado las actividades cotidianas, las obligaciones, los relojes  y sumergirse en un tiempo de vacaciones, en formato  "turista" por unos días.
Comparto hoy, apenas "anotaciones" que fui haciendo en uno de mis últimos viajes de vacaciones. Lo acabo de re-encontrar  ahora mismo...

(de octubre 2011)

"Me encontré en esta semana diciendo: -no me importan los tiempos, “no tengo nada más que hacer que estar acá”.  Como si la única dimensión real, posible, verdadera fuera el momento presente. Como si careciera de sentido hacer cualquier ejercicio de memoria estando ahí, o pensar en la semana siguiente.

Nada más que estar acá.  En tiempo real cada cosa se vive como única, este paisaje, esta comida, esta conversación, este descanso, este despertar, este pleito, este detalle, esta risa, esta emoción, esta opción…

Nada más que estar acá. Los vínculos se vuelen espontáneos,  nada sabemos de la persona que viaja km de distancia con nosotros, conversamos como si nos conociéramos de la vida, de siempre; compartimos almuerzos, paseos, fotos; cuidamos en viaje a cada nene como si cada uno fuera un poco responsable por todos ellos. Con la misma espontaneidad, termina la semana, y cuanto más habrá alguna despedida más cálida hacia alguno, pero todo termina en el punto de llegada. Sin transición, sin más aviso, sin culpa ni reparo de ningún tipo.

Nada más estar acá. Cada acción está dentro de un plan de viaje diseñado, organizado, cronometrado, y dirigido por un coordinador y una empresa. Hay margen, claro, para las decisiones personales, optar participar o no en tal o cual propuesta; pero los márgenes de tiempo casi nunca son los necesarios para cada uno.  La comodidad de que otro piense el viaje por mí, y aparente resolver las contrariedades de mi estadía se vuelve incómoda; es el precio de “nada más estar acá” de esta manera, como turista.

Nada más estar acá. Por momentos imagino mientras lo digo cada vez, que es casi un paraíso vivir de esa manera “estando así sin más en el presente”; pero no es cierto, no es real, no es posible vivir de esa manera. La vida, el presente incluso, está lleno de memorias, de afectos con historia, de imágenes que traemos de antes, de procesos, de ciclos, de futuro, de sueños, de metas, de horizontes, de rumbos, de expectativas, de incertidumbres."

(de julio 2012)

Me releo. Cuando lo escribí reparé especialmente en la fuerza de "estar acá". Me parecía que, aún con sus lados incómodos, esto de ir como turistas aportaba mucho de espontaneidad, de flexibilidad, de no preocupación, de cierta frescura. Sobre todo el valor de vivir el momento presente, que por todos lados estos días se anuncia como primordial.
Ahora al releer, la frase que me hace  eco más intenso es "NADA MÁS..."
Un nada más que me anuncia lo poco que parece ser "estar acá"...como un "apenas" estar acá.Y pienso (porque a veces pienso).  "Nada más estar acá" se cae no por la posibilidad de vivir el presente, sino por el "cómo" vivir ese presente, por el modo de hacerlo. Y un cómo como turista es lo que me hace ruido. El turista no se compromete. El turista mira, se deslumbra, se asombra, se maravilla, se divierte, socializa, se pone en movimiento, etc, pero de un modo un tanto artificial. Nada de lo que ahí está ocurriendo lo compromete más allá del tiempo en que dure la experiencia de viaje. Es fugaz. Aún cuando el destino sea elegido, toda la experiencia está ya armada sin atención al deseo o necesidad particular de cada viajero. Se vuelve impersonal. Se vuelve un recorte en la vida de cada uno. Recorte que poco tiene que ver con los días previos, y poco tendrá que ver con el día siguiente al viaje.

En estos días pienso mucho en el valor del tiempo presente, de aceptar la realidad que vivo intentando no quedarme aferrada a lo que no será o no fue, celebrando que la historia vivida me trajo hasta esta parte del camino, y celebrando también que este punto en el que hoy estoy, es el punto exacto desde donde he de partir al paso siguiente -que es futuro, y que aún desconozco- El presente tan entramado con la historia y con la esperanza. Ese presente lejos de ser un "nada más estar acá", es la maravillosa experiencia de "mucho más que estar acá". No quiero vivir la vida como turista. Hay tantas otras formas de transitar el camino. 

Si leíste hasta acá me gustaría preguntarte cuál es tu modo de transitar la vida o cuál te gustaría que fuera; y si tenés ganas lo compartas. Si querés, claro...

Abrazos.




viernes, 20 de julio de 2012

AMIGO-HERMANO



Hoy el corazón habla, canta y hace fiesta por una persona, por el vínculo que nos acerca. Este día tendría su nombre.
Mi AMIGO, mi hermano por elección, desde el  otro lado del mundo en este tiempo, y a la vez tan maravillosamente cercano.
Mi amigo ha sido y es para mí el sitio en donde sentirse tan en casa, ese lugar en donde la confianza es tal que no hay temor a quedar expuesto, saberse limitado, vulnerable.  Con él aprendí a decir la verdad, toda, completa, aún cuando algunas veces no ha sido fácil.
Con él aprendí a verme con menos dureza. Hay miradas de perdón que quedan guardadas para siempre en el corazón, y se reeditan en muchos otros momentos de la vida. Él ha sido para mí esa mirada, con  ese “poder”; he sabido perdonarme, y quizás estoy más cerca de saber perdonar, gracias a esa mirada.
Con él volví a creer en nuevos “para siempre”: sé que podríamos quizás no volver a vernos nunca más, pero que aún si así fuera está tan presente en mi vida, está tan dentro de mí, que ya no sería posible que quedara fuera.
Mi amigo-hermano de todos mis momentos importantes, de los difíciles, de los más felices; mi amigo-hermano compañero de camino, espejando mis búsquedas, silenciándose a veces para que pudiera ser yo más libre de “decirme”.
Mi amigo-hermano es un regalo inmenso, compartido en amistad y presencia, en búsquedas y camino.
Hoy me voy a dormir celebrando en el alma el don inmenso de la amistad. Dios me bendice con amigos que me honran abriéndome las puertas a su vida. El corazón desborda de gratitud.

domingo, 17 de junio de 2012

Quiero tu herencia...

La escribí en el otro, Un dia por vez, pero bien merece estar en este ESPERANZA QUE CONSTRUYE...



Papá, hoy escribo para vos, pensando en vos, y sintiendo hacia vos.
Quiero decirte tantas cosas que curiosamente no encuentro las palabras, no me sale, empiezo a escribir y borro, pareciera que todas las expresiones que escribo hoy “quedan chicas”, no llegan a decir lo que quiero decir. Lo intento, es solo algo, como una foto que espeja lo real pero no es lo real.
Te admiro.  No te lo dije nunca creo, pero es cierto: te admiro. Vos tenés esa capacidad de creer y de darle siempre para adelante. De no bajar los brazos. Tenés la virtud de la constancia, contra viento y marea. Pienso en todas las cosas que viviste que no fueron fáciles, que fueron dolorosas, que fueron tristes, y te veo así con esa capacidad de aceptación, de confianza, de una fe a prueba de todo. Y eso es un regalo que repartís. Quiero heredar un poco de eso cada día, desde ahora.
Te debo, especialmente a vos, el regalo de la fe. Uno la hereda, y sé que la heredo sobre todo de vos: la fe que me sostiene, que llena de sentido mi camino, que me hace desear buscar con corazón todo lo que vivo. Mi catequistaprincipal. Espejás una imagen muy clara del Dios en el que creo…(no digo que seas dios eh!) pero tu vida, tu modo de ser, de vivir, sí me muestran un bello rostro de Dios.
Siempre digo “mi papá es BUENO”. Y esa palabra me parece tan enorme cuando la digo de vos, y te calza justo, así de grande. No sabés de intenciones torcidas, vos sos noble, sos optimista, sos esperanzado, sos luchador, sos compañero, sos presente, sos generoso. Si tenés 20 vos das 30, siempre más de lo que tenés. No sabés decir no, y aunque alguien pensara que eso es una limitación o una debilidad, en vos se vuelve pura virtud. Es tu capacidad de entrega en lo cotidiano, que te hace grande pa, te hace grande de verdad! Quiero heredar tu modo de ser bueno, tu nobleza de alma, tu generosidad.
Sos divertido. Me hacés reír, nos hacés reír. Nos reímos con vos. Sé que lo heredo notablemente. Me río tanto con mis hijas que ahora lo entiendo y vivo del “otro lado”. Ellas se ríen de mí, se ríen conmigo, y esa complicidad es mágica. Ahora entiendo de donde me viene eso. Sos alegre, sos de una alegría simple. No necesitás grandes cosas para reír.
Sos todo corazón. Siempre te decíamos que se te “pegaban” cada personajes en la vida. Hasta te has recibido “retos” por darles lugar a algunos que se “aprovechaban de tu nobleza”; y no creo en tu ingenuidad extrema, no creo que no te dieras cuenta de que algunos querrían sacar tajada de vos. Creo que no te importaba, simplemente estabas ahí, con gratuidad.
¿Sabés papá? Me siento orgullosa de ser tu hija, orgullosa de la familia que supiste y quisiste y soñaste formar con mamá, orgullosa del apellido, orgullosa de que mis hijas te amen de esa forma y seas también para ellas en nuestra situación un pilar tan especial, orgullosa de vos, de tus logros.
Sos un gran papá, el mejor. ¡Cuanto nos quiere Dios a todos nosotros, a nuestra familia, para regalarte a cada uno de nosotros!
Te quiero mucho papá! FELIZ DIA PARA VOS!!!
te dedico esta canción, cada vez que la escucho pienso en vos…



domingo, 10 de junio de 2012

La luna con gatillo (un poema de Raúl Gonzalez Tuñón)


Es preciso que nos entendamos.
Yo hablo de algo seguro y de algo posible.
Seguro es que todos coman
y vivan dignamente
y es posible saber algún día
muchas cosas que hoy ignoramos.
Entonces, es necesario que esto cambie.

El carpintero ha hecho esta mesa
verdaderamente perfecta
donde se inclina la niña dorada
y el celeste padre rezonga.
Un ebanista, un albañil,
un herrero, un zapatero,
también saben lo suyo.

El minero baja a la mina,
al fondo de la estrella muerta.
El campesino siembra y siega
la estrella ya resucitada.
Todo sería maravilloso
si cada cual viviera dignamente.

Un poema no es una mesa,
ni un pan,
ni un muro,
ni una silla,
ni una bota.

Con una mesa,
con un pan,
con un muro,
con una silla,
con una bota,
no se puede cambiar el mundo.

Con una carabina,
con un libro,
eso es posible.

¿Comprendéis por qué
el poeta y el soldado
pueden ser una misma cosa?

He marchado detrás de los obreros lúcidos
y no me arrepiento.
Ellos saben lo que quieren
y yo quiero lo que ellos quieren:
la libertad, bien entendida.

El poeta es siempre poeta
pero es bueno que al fin comprenda
de una manera alegre y terrible
cuánto mejor sería para todos
que esto cambiara.

Yo los seguí
y ellos me siguieron.
¡Ahí está la cosa!

Cuando haya que lanzar la pólvora
el hombre lanzará la pólvora.
Cuando haya que lanzar el libro
el hombre lanzará el libro.
De la unión de la pólvora y el libro
puede brotar la rosa más pura.

Digo al pequeño cura
y al ateo de rebotica
y al ensayista,
al neutral,
al solemne
y al frívolo,
al notario y a la corista,
al buen enterrador,
al silencioso vecino del tercero,
a mi amiga que toca el acordeón:
-Mirad la mosca aplastada
bajo la campana de vidrio.

No quiero ser la mosca aplastada.
Tampoco tengo nada que ver con el mono.
No quiero ser abeja.
No quiero ser únicamente cigarra.
Tampoco tengo nada que ver con el mono.
Yo soy un hombre o quiero ser un verdadero hombre
y no quiero ser, jamás,
una mosca aplastada bajo la campana de vidrio.

Ni colmena, ni hormiguero,
no comparéis a los hombres
nada más que con los hombres.

Dadle al hombre todo lo que necesite.
Las pesas para pesar,
las medidas para medir,
el pan ganado altivamente,
la flor del aire,
el dolor auténtico,
la alegría sin una mancha.

Tengo derecho al vino,
al aceite, al Museo,
a la Enciclopedia Británica,
a un lugar en el ómnibus,
a un parque abandonado,
a un muelle,
a una azucena,
a salir,
a quedarme,
a bailar sobre la piel
del Último Hombre Antiguo,
con mi esqueleto nuevo,
cubierto con piel nueva
de hombre flamante.

No puedo cruzarme de brazos
e interrogar ahora al vacío.
Me rodean la indignidad
y el desprecio;
me amenazan la cárcel y el hambre.
¡No me dejaré sobornar!

No. No se puede ser libre enteramente
ni estrictamente digno ahora
cuando el chacal está a la puerta
esperando
que nuestra carne caiga, podrida.

Subiré al cielo,
le pondré gatillo a la luna
y desde arriba fusilaré al mundo,
suavemente,
para que esto cambie de una vez.

sábado, 2 de junio de 2012

INVIERNO...



Todo alrededor sugiere ir hacia adentro. 
No es conveniente ahora demasiada expansión hacia otros lados. El invierno viene a poner pausa a alguna voluntad de distracción. Será necesario aprender a disfrutarse, a esperarse, a tenerse paciencia. Será vital aprender otro ritmo, aceptar la incertidumbre, el "no ver" florecer nada. Aceptar las inclemencias de un tiempo distinto. Estar en casa-corazón. 

No coincide Invierno con mis propias ganas de andar explorando esta casa. Una vez más, no coincido conmigo misma. 
Un tironeo necesario entre voluntad y necesidad, entre  realidad y deseo, entre sentires y posibilidad de resistirme

Estar en casa. Ver reducidos los espacios, y topar una y otra vez con las mismas cosas.  Percibir que algunas  han dejado de ser familiares, que llevo un tiempo sin advertirlas, que casi no reconozco mi hogar. Encontrar lo que no querría tener dentro, lo que ahora me urge "re-ubicar". Será volver a hacerlo propio o desprenderme de ello porque ya no dice nada de mí.

El invierno, se cuela por alguna ventana y necesito sentir abrigo, cobijo. La casa se vuelve más oscura.
Afuera todo confabula para que finalmente me parezca oportuno y necesario estar dentro. Y yo sin voluntad, sin particular deseo de adentrarme, lo hago ahora. Tampoco es cuestión de ser tan necio. 





(me perdonará mi amigo español que cree que a veces me vuelvo algo intimista, la vuelta del descanso sale así) 



lunes, 14 de mayo de 2012

viernes, 27 de abril de 2012

Hay gente...


Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales
que con solo sonreír, entre los ojos
nos invitan a viajar por otras zonas
y nos hacen recorrer toda la magia

Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa
sirve el puchero, coloca guirnaldas

Que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa

Hay gente que con solo abrir la boca
llega hasta los confines del alma
alimenta una flor, inventa sueños
hace cantar al vino en las tinajas
y se queda después como si nada

Y uno se va de novio con la Vida
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
Hay gente, que es asi.......tan Necesaria

Autor: Hamlet Lima Quintana


¿Escribo nombres? ¿Pongo fotos? ¿Relato alguna historia? ¿Expongo sentires que se agolpan todos juntos ahora mismo cuando pienso? ¿Redirecciono a alguna otra entrada de blog que ya los nombra? ¿Les brindo un homenaje silencioso? 
Podría todo esto junto y sería poco todavía. Hay días en que la memoria es necesaria, urgente, vital. Hoy es ese día para mí. El corazón se entibia y descansa en el recuerdo de encuentros, de palabras, de situaciones compartidas. Hay todo un colchón de gestos de ternura y cuidado para mí, en los recuerdos vivos de tanta gente que quiero y quise, de otros que me quieren o me han querido. Personas para mí tan necesarias, tan únicas. 
Basta solo el recuerdo para ponerse de novio con la VIDA si acaso se insinuara la "muerte solitaria".

Solo puedo decir GRACIAS por hacer, de la mía, una vida más feliz.

jueves, 19 de abril de 2012

Derroche de ternura

Tus ojitos hoy derrochaban sorpresa, amor, alegría. 
Se te salía el corazón del pecho, pude sentirlo, cuando vinieron a buscarte a la Guardería, y tu mami venía "sin panza" y con un regalito hermoso entre los brazos.

Con que inocencia y con qué orgullo de hermano mayor le preguntaste a ella: "¿este es mi hermano?
Le tocaste la nariz con la punta de un dedo, con una ternura indecible, y le dijiste: "Hola hermanito, acá estoy", asumiendo totalmente que el que había esperado más de los dos, había sido él. Pienso y sonrío: ¡al fin te conoce!

Mientras tanto, tu mami, la otra "seño", y yo no pudimos disimular ni un poco la emoción, se nos llenaron los ojos de lágrimas y aunque poco dijimos, no dudo que las tres recibimos esta tarde un regalo inmenso en tu gesto tierno, en tu mirada feliz, en la emoción y el orgullo de decirle a todo el mundo "acá está mi hermano, es mi hermano". 

Te veía correr de un lado a otro haciendo lo posible para que todos los que estábamos ahí no fuéramos a perdernos esta maravilla. 

¡Ayyy, maestro de 4 años! 
Hoy me enseñaste la TERNURA. 
Hoy: tu mamá, vos, el hermanito, y  tu papá no rindiéndose frente a la enfermedad, fueron para mí el rostro de la ESPERANZA; un guiño cariñoso de mi Dios.





viernes, 6 de abril de 2012

Estar en casa...

"Hay dos realidades a las que debes aferrarte. 
Primero, Dios ha prometido que recibiras el amor que has estado buscando. 
Y segundo, Dios es fiel a esa promesa. 
Entonces, deja de dar vueltas. Mejor vuelve a casa y confía en que Dios te traera lo que necesitas.Toda tu vida has estado corriendo, buscando el amor que deseas. Ahora es tiempo de terminar con esa búsqueda. Confía en que Dios te dara ese amor plenamente satisfactorio, y te lo dará de una manera humana. Antes de que mueras, Dios te ofrecerá la satisfacción mas profunda que puedas desear. Solo deja de correr, y empieza a confiar y a recibir. Tu casa es donde estas verdaderamente a salvo. Es donde puedes recibir lo que deseas. Necesitas manos humanas que te sostengan alli para que no vuelvas a escaparte. Pero, cuando vuelvas a casa y te quedes en ella, encontraras el amor que traiga alivio a tu corazón" 

 Nouwen- La voz interior del Amor.

miércoles, 4 de abril de 2012

Descanso...

Me regalás un espacio de "descanso". 
¡Qué extraño! vos me hablás de tu necesidad de descanso, físico, real, concreto; de una cuestión de salud que hoy especialmente te hizo detener el ritmo, pausar los movimientos, descansar... 
Vos HOY necesitado de descanso y dándote esa posibilidad para vos mismo, me regalás en abundancia descanso al alma.
Descanso que no es quietud ni silencio para mí, sino palabra y movimiento lindo por dentro. 

Un sentirme en casa que me encendió por dentro una sonrisa, que me devolvió un calorcito antiguo, trocando nostalgias en presente sereno...
Un sentirme en casa (no hablo de paredes, sí de historia) que tiene sabor a paz, a ver con ojos nuevos, a corazón sanando finalmente, a alegría...
Un sentirme en casa que es descubrirse amado, así como uno es...

desde lo profundo de mi corazón en fiesta
                                                              ...gracias!









jueves, 15 de marzo de 2012

Comparto un sueño...

Sueño con Italia desde hace muchos años, casi desde la mitad de vida hacia adelante. Un sueño que he mirado de lejos como si no fuera posible y alcanzable para mí.
Hasta esta mañana lo he definido como mi "único sueño material" cada vez que se me ha preguntado; pero ya no lo define eso. 
Italia es mucho más que un sueño material o un deseo de viaje "turístico".
Tengo la  intuición, de que ITALIA va a revelarme algo, es difícil de explicar. No sé que sería, pero la certeza de que tengo que ir allí se hace cada vez más fuerte, quizás demasiado viaje para no saber qué es lo que "busco" o espero, pero no importa, aún cuando  a algunos les parece un sueño "innecesario" lo deseo profundamente.
Me mantiene en movimiento. Ahorrar, aprender el idioma, leer italiano, aprender canciones, mirar mapas, fotos, lugares, vivir con aquel horario tan presente... 
Y lo otro, los lugares que para mí misma tienen una importancia particular, esos que quizás no figuren especialmente en un catálogo turístico. 
Uno de esos lugares se llama "Compañeros de camino". Dos que andan por aquellos lados y que son tan especialmente importantes para mí. Y otros dos que vivieron entre 800 y 200 años atrás: un tal Francisco de Asís y un tal Juan Bosco de Turín.

Ahora, lejos todavía de poder comprar los pasajes, he comenzado mis clases de italiano: esta parte del camino insiste en hacerme comprender la importancia de disfrutar; "toco" el sueño en este paso concreto, lo disfruto, me divierte, hace rato que no vivía con tanta alegría un espacio personal.

Es una entrada casi "para mí", una compartida en voz alta o letra escrita, que para mí es casi lo mismo...

Me voy a clases.

Arrivederci!



sábado, 18 de febrero de 2012

SER en el OTRO


A veces me abrís tu vida y tu historia, te "relatas" frente a mí con palabras o gestos, con silencios y escucha. No soy consciente las más de las veces, de que lo que me das entonces es reflejo o revelación de mi historia y mi vida en algún punto. 
Pero cuando pasa, cuando te recibo atendiendo a cada señal de tus ojos, de tu voz, y de tu "vos" enteramente vos, algo en mí se conmueve de un modo que no podría describir. Entre asombro y emoción; entre deseos profundos de recibirte, y necesidad de dejarme impregnar por eso "tuyo" que traés en absoluta gratuidad. 
Cuando pasa, tu vida trae un eco intenso que me hace sintonizar en maravillosa armonía con el mundo y conmigo. Un instante hermoso en donde todo es perfectamente  exacto, sin disonancias.
Cuando pasa, siento que podría mi alma cobijarse en la tuya y encontrarse en abrazo. No sé si recibo o soy quien recibe. Quizás es darse y recibirse mutuamente, más que eso, un disolverse las fronteras  y experimentar una real comunión -ser uno, el mismo-.
Cuando eso pasa, tomo conciencia de que lo que soy y mi identidad más honda se me revela y descifra no solo en las profundidades de la propia alma, sino en la profundidad del encuentro con el "otro". 
Entonces en vos estoy también. Entonces en mí estás vos. Somos parte de lo mismo. Juntos nos relatamos nuestra verdadera historia, para poder respondernos en verdad quiénes somos, para poder descubrirnos el sentido. 
...

Sea que nos encontremos, sea que no nos conozcamos, sea que tengamos o no conciencia de esa comunión, tu vida, Su vida, mi vida, están misteriosamente entrelazadas.

De algún modo muy intenso percibo ahora que cada "otro", 

también, 

soy yo. 


Un encuentro...

Hoy pude ver el brillo de la paz envuelto en pena; un sentir triste embebido de esperanza, y me pareció que había para mí algo de invitación y revelación en ese encuentro. 
Teorizo tantas veces la esperanza, deseo un corazón "capaz de espera" siempre, y sin embargo tantas veces no puedo o no me sale.
Hoy alguien sin alardes, con la pobreza de alma suficiente como para no apropiarse ninguna voluntad de dar lecciones, sin intención de hacerlo, abrió su alma -mal digo- me invitó al asomo; y es que no imagino que pudiera cerrarse en algún sitio, alma transparente, o de colores, con luz.  
La pena tan llena de paz. Un dolor casi teñido de serena alegría. Me parecería imposible si hoy no lo hubiese visto y oído. 

Y llega el fin del día y quiero agradecer, tanto regalo hecho rostros y nombres concretos.
Hace unos días les pedía unirnos en oración por Julieta L. (seguimos rezando); hoy Julieta G. en una pena  distinta, me regaló una clave lindísima para la espera confiada, para la esperanza profunda que deseo abrigar en el alma.
Julieta's de estos días, las nombro ahora mismo delante del Buen Dios. Que Él las acompañe    y las bendiga por la luz que  regalan en medio de la historia, aunque venga  difícil este tiempo. 
Para ustedes esta canción...


viernes, 10 de febrero de 2012

abrigando el alma II...

Me regalás sin querer un nombre que quisiera asumir completo y sin embargo siento que me queda grande.
Recibo tu correo y leo en el encabezado "para: analia esperanza". Claro, vos me conocés solo del blog, solo de palabras, solo de las cosas que escribo, solo del intento en "esperanza que construye mientras espera" .
Quiero agradecerte; de algún modo me conectaste con mi historia, con un deseo, con una necesidad, con una intención del comienzo del blog y con uno de los momentos más difíciles de mi historia.
Necesitaba aferrarme a la esperanza en aquel tiempo, no era en mí un derroche entonces. Me desafiaba a mí misma a volver a ella, a levantar la mirada, a recuperar la alegría y la paz.
Cuánto quisiera ahora poder darle a tu corazón palabras que te transmitan esa paz, esa fuerza, esa esperanza abierta, esa fe inquebrantable que necesitás en este momento. Confío en que están en vos, por las palabras que me regalás, por lo que me compartís en tu correo; confío en que Dios te envuelve y sostiene, no te dejará caer.

Sé que pasan por acá algunos amigos, alguno llega de casualidad, alguno da una vuelta cada tanto y lee. Quiero pedirles una oración por Julieta L. que está pasando un momento delicado de salud, y por su familia -sus hijos, su hermana...- que puedan sentirse acompañados por nuestra oración, que Dios les de serenidad y fe para aceptar y afrontar este momento difícil.

(Amiga de blog, M.L., te acompaño y abrigo tu alma con oración y corazón.)


miércoles, 8 de febrero de 2012

de SOÑAR y CREER...

Para animarse a soñar, incluso cuando las intuiciones parecieran no cumplirse, seguir al corazón, animar a otros en los sueños, celebrarlo...





martes, 31 de enero de 2012

Ser parte...

No importa bajo qué forma,
en qué terreno,
en qué condiciones...


...solo quiero ser parte
de Tu jardín.


miércoles, 25 de enero de 2012

MEMORIA del corazón...

Pintás una sonrisa de lado a lado en mi cara y en mi corazón.
Los recuerdos pueden hacer tanto bien al alma algunas veces.
Quiero decirte gracias en todos los idiomas, decirte que sos un regalo de la vida para mí. Un afecto que está entre los tesoros más lindos y especiales que la vida me ha dado a custodiar.
Nuestra historia se escribió con silencios tan llenos de cariño, tan llenos de amor. 
A veces las palabras se demoran tanto...tiene sentido que haya sido así. Para mí es un regalo que hoy explotaran, salieran casi casuales ¿Estaba escrito? Te gusta pensar que sí. Me gusta creer que no. Que aún cuando TODO ESTÁ BIEN ASÍ, de algún modo fuimos eligiendo, dando pasos, optando, renunciando... 
Encontramos amor y vivimos felices lo que nos ha tocado vivir. 
Sabe Dios cuánto me he preguntado en aquellos años qué hubiera pasado si alguno de los dos hubiera hablado, si un solo gesto hubiera tenido el coraje de explotar y expresarnos entonces... 

Me hace tan feliz saberte sinceramente amigo, saber que me quisiste tanto y el cariño sigue intacto más allá del tiempo y la distancia. Me hace feliz saberte feliz.

Aún si no nos viéramos nunca más, porque estamos lejos, quiero que sepas que en un lugar del mapa hay alguien que sonríe al pensarte.

Amigo mío, gracias por estar ahí...

(A mi amigo Gustavo Pe.)

lunes, 23 de enero de 2012

VACACIONES...(Viaje al centro de uno mismo)


Es tiempo de vacaciones, un tiempo oportuno para descansar, y más que aconsejable para viajar.
Pensar un viaje es de lo más lindo que  me ha pasado. Implica anticipar desde la idea misma un tiempo y espacio para disfrutar, conocer, descubrir, compartir...
Lo primero quizás sea pensar un destino. Y ahí la oferta es variadísima: promesas de diversión, de aventura, de belleza, de paz, de vértigo... Se promociona lo mejor, con detalle se nos muestra lo más encantador  de cada lugar (las agencias de turismo saben muy bien como hacer absolutamente deseable un lugar) Fotos fácilmente sospechadas de haber sido trucadas o "ayudadas" al menos a mostrar un recorte de lo que es poco menos que un paraíso terrenal. No nos bastarán ni álbumes completos de fotografías, ni relatos de otros viajeros, ni el mejor promotor de viaje para conocer en verdad tal o cual lugar. Cada quien hace su viaje, vive su experiencia, percibe desde su propio lugar interno lo que por fuera ve. Y eso es genial! Nadie puede hacer el MISMO viaje que uno, aún si fuera al mismo destino. Momento de VER...


Elegido el lugar, viene el momento de calcular los costos, la posibilidad real; ver si el valor que se me pide estoy dispuesto a pagarlo. Si el viaje vale la renuncia de todo cuanto he ido "ahorrando" durante tanto tiempo. Analizar cuidadosamente oferta y valor. Ahí es donde muchas veces la desilusión entra a escena: claro que era maravilloso ir a aquel lugar, soñado...pero no nos alcanza para ir tan lejos. ¿Ajustarse a lo propio? ¿Reducir a menos el sueño-deseo? ¿Embargar los siguientes ahorros por larguísimo tiempo con tal de cumplir ese sueño? ¿Preguntarse si vale la pena? Momento de  PREGUNTARSE-CALCULAR...



Finalmente uno decide el destino. Siente cierto alivio de empezar a "resolver". Probablemente ahora, a sabiendas del sitio, intente familiarizarse mucho más con el lugar: busca en libros, en fotos, lee experiencias de otros viajeros, acumula direcciones y teléfonos útiles, empieza a creer que todo le será útil una vez allá. Libretas con anotaciones de todo tipo, lugares para comer, dormir, lugares que es imposible perderse de conocer estando ahí. Se asesora, pregunta, busca. Adelanta, en corazón y cabeza, el viaje (ellos siempre viajan antes que el resto de uno) 
MOMENTO DE OPTAR...




No menos importante es el armado de equipaje. Qué llevar pareciera en primera instancia ser la clave principal en el armado de las valijas, bolsos, mochilas, maletas. El intento por preveer toda y cuánta situación se nos pudiera presentar, lo pone a uno en la dificilísima tarea de hacer entrar en uno o dos bultos tooooodo lo que tiene: que si por si hace demasiado  frío, que si calor, que si falta tal o cual cosa, que si me aburriera, que si ...(en lista interminable) nos vemos de pronto guardando infinidad de cosas que jamás usamos ni usaremos, exceso, demasiado, mucho. Difícilmente quien encara un primer viaje descubra que mejor clave para armar el equipaje no es "qué llevar" sino "qué dejar". Verá así que con una mochila normal llevará mucho más que lo necesario, y no es poca previsión confiar en la Providencia. MOMENTO DE PREPARAR y CONFIAR...



Con todo casi listo, es tiempo de partir, de emprender la marcha, de aventurarse a la sorpresa, de dar pasos hacia algún lugar que no es ya cualquier sitio, sino que es parte de un sueño, un proyecto, una búsqueda, un deseo. Tiempo de aceptar también la posibilidad de que la realidad supere lo pensado y soñado, nos regale novedad; tiempo de aceptar imprevistos, sorpresa, lo no calculado. Tiempo de dejarse atrapar por la experiencia, aceptarse desilusiones si las hubiera, y animarse a descubrir paisajes menos promocionados. A veces estos últimos son los mejores!
MOMENTO DE LANZARSE A LA EXPERIENCIA...



Demasiadas preguntas tengo para el viaje al centro de mí misma, pero ahí voy; Quien lo oferta me hizo PROMESA de felicidad absoluta, los paisajes a veces no me resultan tan especialmente bellos y armoniosos a primera vista... Veremos, si Él invita...
Empieza un viaje "preparado", soñado, deseado...al corazón!
Prometo fotos a la vuelta!

Hasta entonces...


acerca de la Vida...


En el vientre de una mujer embarazada, dos gemelos sostienen una breve e interesante conversación porque uno de ellos es creyente y el otro ateo.


-El ateo: ¿Hermano, tú crees en la vida después del nacimiento?


- El Creyente: Por supuesto. Todos saben que hay vida después del nacimiento. Estamos aquí para crecer, estar fuertes, y prepararnos para lo que nos espera cuando salgamos.


- El ateo: ¡Tonterías! No puede haber vida después del nacimiento.
¿Puedes imaginarte como sería esta vida?


- El Creyente: No conozco los detalles y de momento no tengo mucha imaginación, pero supongo que fuera hay más luz. Tal vez allí caminemos y nos alimentemos solos.


- El ateo: ¡Qué disparate! ¡Es imposible caminar y alimentarnos solos! Tenemos el cordón umbilical que nos alimenta. Solamente quiero recordarte esto: la vida después del nacimiento es imposible, porque nuestra vida depende del cordón, y el cordón, es demasiado corto.


- El creyente: Estoy seguro que es posible. Sólo que será un poco
diferente. Quizá muy diferente.


- El ateo: Pero no hay nadie que haya regresado de allí, no te hagas ilusiones. La vida sencillamente se termina con el nacimiento. Y, sinceramente, la vida está llena de incomodidades en la oscuridad. Esto es demasiado estrecho para los dos.


- El creyente: No sé exactamente cómo será la vida después del
nacimiento pero en cualquier caso, vamos a conocer a nuestra mamá, ¡Y ella cuidará de nosotros!


- El ateo: ¿Mamá, has dicho? ¿Tú crees que tenemos una mamá? ¿Y entonces dónde está?


- El creyente: Ella está por todos lados, a nuestro alrededor, y
nosotros nos encontramos dentro de ella. Nos movemos por ella y
gracias a ella estamos vivos. Sin ella no existiríamos.


- El ateo: ¡Qué tontería! Yo no he visto una mamá así; por lo tanto no existe.


- El creyente: Yo tampoco la he visto. Pero cuando no me das patadas, y pasamos momentos buenos de tranquilidad, la oigo cantar; es una música dulce. Estoy deseando encontrarme con ella. Entonces, además de oírla, la veremos.

sábado, 14 de enero de 2012

Lo importante es el camino...

Konstantínos Kaváfis.

ÍTACA.



Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes

y el feroz Posidón no podrán encontrarte

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,

si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

y comprar unas bellas mercancías:

madreperlas, coral, ébano, y ámbar,

y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto

para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:

llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;

mejor será que dure muchos años,

y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,

rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:

Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;

mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Princesa II

Como la estrella de Belén, me guiás directamente al encuentro de Dios. 
Él se me hace tan cercano,  tan irrefrenablemente AMOR cuando te veo tan feliz hoy, que no puedo evitar hacerte presente en medio del Pesebre, y agradecer.
Sabía que no podía ser cierto que alguien en el mundo no te hubiera soñado, que alguien no te hubiera esperado.  
Ahí estaban ellos para vos Lucía. Una familia que no puede menos que estar encantada y feliz de disfrutar de tu ternura, de tus ocurrencias, de tu LUZ. Te soñaban mucho antes de conocerte. Sos su sueño concretado. Sé que llegás a ellos como un regalo, igualito que entraste en mi corazón desde el primer momento en que te conocí. 
¡Venís a iluminar la vida de muchos princesita! Tenés misión de luz no hay duda.
Hoy es tu primera Feliz Navidad! Una Navidad distinta, especial, verdaderamente feliz!
Que bueno es poder ser testigo de tu sonrisa, saberte cuidada y amada.
Ahora cuando te pienso puedo sonreír... 



martes, 15 de noviembre de 2011

Para siempre

Estás ahí, como si no fuera posible tu ausencia para mí. Es tan verdadera tu presencia, tan real, tan esencialmente profunda, que incluso si no volviéramos a vernos, sé que jamás en la vida podría sentir soledad, soledad de vos.
Sabés que no me gustan particularmente los parasiempres. Me asustan, me parece que generan cierto apego. A veces, por prehistoria, descreo un poco de ellos. Humanamente hablando, vos sos el primer para siempre en el que creo y descanso. Un para siempre infinito, como debe ser. 
Creo en la amistad que vivimos. Creo que es regalo. Creo que hay un lazo tejido con historias, con gestos, con detalles incontables de cariño y cuidado; creo que Quien teje nos bendice de una forma que desborda. Sé que es un verdadero tesoro experimentar este modo de querer y ser querido.
Sos el hermano elegido desde la mitad de mi vida hacia adelante. No es poco. Tu sí de aquel momento, que aceptaras aquel día ser mi hermano, me abrió un camino a la confianza, en el que solo ha sido válido caminar en verdad. Me han dolido algunos silencios míos, algunas verdades demoradas en el camino. Curiosamente entonces el camino se abrió para abajo, en trampas complicadas y difíciles de eludir. 
Nadie en la vida confió en mí como vos. Cuando ni yo misma confiaba en mí, cuando costaba ver lo bueno en medio de mi barro, cuando no era capaz de mirar a los ojos. Tu mirada entonces fue capaz de ver hondo, de verme más allá de mis miserias, con ellas...con todas ellas, y seguir queriéndome igual o más que antes. 
Cada vez más profundo, más cercanos, más gratuitos, más verdaderos, más encontrados, más libres.
Puedo hablar con vos con el alma desnuda. Nada que esconder, nada que guardar, nada que cubrir. El corazón descansa tanto cuando pasa! 

Quiero decirte algo: soy una persona muy feliz, muy feliz. Mi corazón es inquieto -vos sabés- buscador, insaciable. Pero aún con los "todavía no", con ese anhelo de un "algo más" que no sé, con mis locuras personales y delirios, soy una persona muy feliz. Quiero brindar con vos por esto. Por tanta vida compartida, por un camino tan regado de ternura y cercanía, por ser para mí un testimonio de esperanza en medio de la cruz. Quiero brindar por un para siempre que no reconoce distancias. Una vez me dijiste "las distancias son relativas", y sí, lo creo. No hay lugar en el mundo ni fuera de él en donde puedas quedar fuera o lejos. 
Mi hermano para siempre. Tu hermana para siempre.



martes, 8 de noviembre de 2011

Cierro los ojos...

Cierro los ojos y es nada. 
No hay palabras, no hay sueños, no hay colores, no hay más que nada. 
Pregunto donde fueron las ideas. Pregunto donde fue el sueño que tenía y aseguré guardar dentro por mil años. Pregunto donde está la grieta por donde se fueron deshaciendo mis canciones y poemas que todavía no escribo. 
Cierro los ojos y me duermo un sueño raro, transparente, sin imagen. Cierro los ojos y descanso el torbellino de ideas que me viven a diario. No está tan mal después de todo. Abro los ojos después y allí me encuentro: color, poemas, versos, la música que emerge de las cosas, mis sueños concretados... 
Y sí, la grieta está en los ojos.




Me cito en mis propias palabras de hace unos días atrás en otro lado. Algo me lleva otra vez a esa sensación, a esa imagen de entrar y salir de ciertos lugares, cosas, paisajes.
Abrir y cerrar los ojos. 
Cerrar, como primer movimiento. Un cerrar que se me vuelve de pronto "luminoso". Un cerrar los ojos que enciende todas las luces hacia adentro. Ahora veo, a ojos cerrados, la pequeña geografía que me habita. Se dibujan en un oscuro que hacia afuera enturbiaría toda forma, serenas compañías, suaves palabras apenas audibles, apenas entendibles, apenas... Se intuye una canción que no se oye, seguro es PAZ el título.
A ojos cerrados, adentrarse en sí mismo parece menos arduo. Uno inspira y airea impaciencias, pasiones, impaciencias mayores. Inspira y oxigena un fueguito de esperanzas que parecía agotarse y sin embargo, como brasita que no acaba de apagarse se agiganta en llamas que iluminan y "encuentran".
Ahora, uno se hace preguntas. Porque ver por adentro no lo deja a uno igual que antes. Ver por dentro despeja ciertas dudas o tal ves las acrecienta, ahonda las verdades, nos deja al descubierto. A veces nos sorprende demasiado.
Uno nada... en una nada que se parece mucho a todo. Roza un límite invisible entre "ser y no ser...y esa es la cuestión". 
Y uno ejecuta un segundo movimiento, y abre los ojos. Y ve "nuevo". Porque la luz que encendía los rincones  interiores le devuelve al afuera un brillo nuevo. Pasar a esa otra dimensión en un verdadero abrir y cerrar de ojos, solo que al revés: en un "cerrar y abrir de ojos"... parece lo mismo, pero no...
Abro los ojos con novedad, con sorpresa, estrenando mirada, y veo. Simplemente veo. Veo mis sueños ahora dibujando realidades que en mi cotidiano andar se me habían hecho rutinas adormecidas, veo tu brillo reflejando alegría y reclamando la mía, veo tus ojos pidiendo que comprenda, solo eso, y que deje a un costado mis conclusiones apuradas e inútiles. Abro los ojos y veo. Veo que estás invitándome a confiar, una, dos, mil veces. Que no serán posibles mis excusas, que no son admisibles mis protestas, que no son razonables ni prudentes mis ausencias. 

Sí. La grieta está en los ojos. De un lado y del otro guardo sueños, poesías, silencios, amores, melodías. Solo que ya no sé de cual. No importa, solo es cuestión de cerrar y de abrir... cerrar y abrir. Esa es la clave.

(dedicado a Guillermo por la consigna inspiradora en petit relats)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un GRITO.



Tenés 4 años y no,  no está bien que me digas que casi llorás a la noche porque tu cocina no anda y no comiste. Me gritas, en un susurro, tu hambre.
Vos tenés que llorar porque perdiste tu muñeca, o porque peleaste con tu hermano, o porque mamá te retó por un capricho...pero no por hambre. No porque tu mamá no tiene donde cocinar. 
Tus 4 años no te habilitan ya a pensar cosas de chicos, a vivir como niña, a no preocuparte todavía de otras cosas. Adulta de 4 años! No, no está bien. Vos pensás en la leche que nos pediste para llevar a tu casa, en volver el lunes al jardín para poder comer...pensás en esas cosas; y claro, no hay lugar para los números que la seño quiere que aprendas si en tu cotidiano el número que más brilla es "cero". No hay lugar para armar un rompecabezas, una secuencia de un cuento, una historia. Porque todo tu esfuerzo lo ocupás en poder armar un poco tu historia. Y no, no está bien que estés ocupada en eso a los 4 años. 
Te sabés de punta a punta los movimientos de tu mamá: "hoy me peinó mi hermano para venir al jardín porque mamá fue a bailar y todavía no volvió"; "mamá fue a la casa del novio"; "mamá se puso loca y rompió todo"; "mamá lo echó a mi hermano de casa porque la hizo enloquecer"... 
Vos estás al tanto de las tristezas de tu hermano mayor, sabés que se peleó con la novia, que se amigó, que se volvió a pelear; sabés que dejó la escuela; sabés que no está bien estar todo el día embobado con la computadora. Y no, no está bien que seas la mayor de tu casa con 4 años contra los veintitantos de tu mamá o los quince de tu hermano. No, no, no está bien.

Voy a guardarme tu nombre, no lo escribo. Pero voy a rezarlo ahora para vos, por vos. Tu nombre en grito es el rezo que necesitás para que se te devuelva la credencial de niña que te fue quitada demasiado temprano.

Voy a asumir tu grito mientras tanto, y ver que puedo hacer...
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