miércoles, 21 de julio de 2010

Ausencia.

Se le ilumina la sonrisa apenas la ve llegar. 
Algo en él se vuelve radiante, y  derrocha sin pausas, sus ganas de contar todo lo que hizo en el tiempo que estuvieron separados.
Ve por sus ojos, le sonríe, la recorre en miradas como queriendo recuperar cada hora y minuto de ausencia.
Y ella, se deshace en ternura. Es delicada en el gesto, minuciosa en el cuidado, se detiene en el encuentro, cada tarde cuando viene a buscarlo a la Guardería.
Lo mira de una manera única, especial. 
No tiene apuro. Lo mira, le habla suave, lo envuelve en amor.

¿Podrá tanto amor vivido intensamente en 4 años alcanzarle a él para toda la vida?¿Cómo explicar que esta vez habrá que esperar para el encuentro, que esta ausencia será la más honda y profunda de su historia? ¿Cómo explicar que se le arrebata lo único que necesita para sonreír de esa manera? ¿Cómo decirle y que comprenda que esta vez ella no podrá cumplir con la promesa que le hizo hace unos días?

Un accidente inesperado. 
Una mamá que se apaga. 
Un hijo que la espera. 
Un médico que dice "no se puede hacer nada". 
Un vacío de esperanza. 
Un silencio que está lleno de preguntas. 
Y sí la fe, pero la tristeza es demasiada hoy



domingo, 11 de julio de 2010

de COMPAÑEROS de CAMINO...



(Podría escribir sus nombres esta vez, pero voy a hablar de ellos no hablando solo de ellos, y entonces prefiero guardar algo más que solo nombres. 

Sé que si pasaran por acá, podrían reconocerse entre mis letras, así que los nombro para adentro mientras pido a Tata Dios que los bendiga especialmente, y le doy gracias por tanto regalo de camino.)

Cuando la tristeza me ganaba el corazón, y mis pedidos de auxilio eran desesperados, cuando no podía mirar más allá de algún pozo, cuando solo podía apacentarse mi impaciencia con cariño...

Cuando alguna encrucijada del camino me acobardaba demasiado, y me hacía irremediablemente ir para atrás a riesgo de perderme, cuando no encontraba la salida y mi encierro solamente podía ser contrarrestado con confianza......

Cuando abulia y desgano eran fuertes potencias, cuando el sinsentido parecía el único sentido, cuando ese adormecerse frente a la vida solo podía ser despertado con ternura...

Cuando la desesperación y alguna bronca se hospedaban en mí, cuando el enojo me hacía fruncir ceño y corazón, cuando mi puro gesto de defensa necesitó ablandarse con escucha...

Cuando el dolor me traspasó la historia, cuando la noche parecía interminable, cuando el silencio de la no respuesta y la "injusticia" era tan insoportable que solo un abrazo sincero y cercano podía ser descanso...

Cuando la soledad se hizo temible, y parecía que ya no habría manera de volver a celebrar en el camino, cuando cada paso carecía de sentido a mis ojos, cuando no había manera de mirar más lejos a menos que alguien viniera a recordarme que era necesario levantar la mirada...

Cuando fue empezar de nuevo después de los fracasos, cuando necesité reconocerme nuevamente capaz para el camino, cuando la desconfianza hacia mí misma encontró algún eco cerca diciendo en convencido acto de fe "vos podés"...

Cuando mi imagen estaba tan distorsionada que ya no podía reconocerme a mí misma, cuando mi identidad era solo un listado de errores y debilidades personales, cuando no podía mirar a los ojos y era necesario un espejo verdadero que pudiera devolverme en reflejo también mis cosas valiosas...

Y también...

Cuando la alegría fue tanta que el corazón se me saltaba del pecho y necesitaba compartir, cuando hubo un otro cercano celebrando conmigo y uniéndose a mi fiesta...

Cuando el perdón se hizo regalo, cuando las defensas se fueron diluyendo y pude salir de mí misma a encontrarme con otros...

Cuando pude constatar la mirada de esperanza en la presencia inamovible de ese amigo, una paciencia y una confianza a prueba de todo...

Cuando la vida me sonríe y tengo ganas de cambiar el mundo empezando por mí...

Cuando los ojos miraron adelante con serena confianza y  escuché en claro aliento la voz cálida y única de quien me conoce, me cuida, y me quiere como soy...

Cuando soñé chiquito o cuando soñé a lo grande, y pude sentirme comprendida, acompañada, alentada ...

Cuando el silencio, cuando la canción, cuando la necesidad, cuando lo gratuito, cuando la alegría, cuando algún pesar, cuando el desafío, cuando el descanso, cuando la rutina, cuando la sorpresa, cuando la verdad, cuando lo secreto, cuando hubo rumbo, cuando todo fue confuso...


Ahí han estado SIEMPRE unos compañeros de camino tan maravillosamente valiosos que casi me parece mentira que pueda haber sido "merecedora inmerecidamente" de tanto, tanto, tanto REGALO.
Cuando pienso en estos compañeros de camino que se me ha regalado conocer y compartir; se me conmueve el corazón con una alegría tan inmensa que difícilmente podría decir en palabras. 
Si el corazón hablara, sé que solo podría repetir una y otra vez, GRACIAS..GRACIAS...GRACIAS!





sábado, 26 de junio de 2010

Un día como hoy...

... hace exactamente 9 años, haciendole honor absoluto a su nombre, 
nacía CANDELA.
(la más chiquita de la casa)


Y porque es para mí una de las dos razones más visibles para alimentar mi
ESPERANZA EN EL CAMINO,
le dedico esta entrada con todo el amor que puedo...


Y doy gracias a Dios por el regalo de la vida de mis hijas,
hoy especialmente por la vida de Cande, que nos trae sonrisas en derroche
y tanta luz a nuestra casa.

¡¡¡FELIZ CUMPLE CANDELITA!!!

CaNTaR

Cuando se silencian los ruidos, cuando se duerme la memoria y se serenan los proyectos,

cuando se debilitan los miedos, cuando la soledad no se vuelve temible,

cuando hay sueños nuevos, cuando se anima el encuentro,

el alma canta.

El alma en canto improvisado, con ritmo incierto, viene a sacarlo a uno de toda distracción.

El alma canta alegría, canta paz.

El alma canta en íntimo susurro, gracias, gracias, gracias.


El corazón parece palpitar a suave ritmo en pulsos traducibles: "todo está saliendo bien".
Y el alma canta. Es tiempo de confiar.

jueves, 17 de junio de 2010

...de PRESENCIA y DETALLE (desmedido)


¿Cómo se puede contar sin contar, algo que me resulta absolutamente especial y que podría "mal entenderse" si me voy en detalles?
Me pregunto eso, y me respondo: no habrá que contarlo.
Pero voy a tratar de ponerle palabras a lo otro, a lo que va por dentro de lo que podría ser solo anecdótico.
Algo que te resulta especial, un signo lindísimo de ese algo especial, llegás a compartirlo en diálogo con alguien. Y para propia sorpresa o no tanto, el otro te devuelve en espejo la misma apreciación; en simultánea sorpresa vive aquello casi de la misma manera que vos.

Haber compartido, y haber hecho concientes esos signos; ahora te vuelven la mirada atenta y el corazón expectante a la posibilidad de que se repitan.

Y entonces, pasa. En repetición exagerada y bella, en sorpresa impresionante, en lo inesperado, en lo que podría ser una tremenda “casualidad”...pasa. Y uno busca la mirada casi cómplice del otro, como diciendo “¿vos viste, no?”, tratando de confirmarse para adentro que no es una ilusión, que está pasando.

Y entonces otra vez, al día siguiente. Y uno se sonríe y lo disfruta en silencio.

Y al día siguiente, desbordando en el gesto…

Y al siguiente cuando la evidencia hace creer que esta vez no pasará…¡¡¡PASA!!! Sí, pasa. Cual milagro multiplicándose delante de los propios ojos, pasa.

Y uno ya no solo se sorprende y se sonríe, lo disfruta y agradece, sino que se descubre meneando la cabeza en silenciosas palabras, casi incrédulo, repitiendo “no era posible… no era posible…”

Y ahora la sonrisa se vuelve lágrima-emoción-desborde de un algo que no puede explicarse.




¡Hasta dónde, hasta cuándo, qué más nos hará falta para comprender!



lunes, 14 de junio de 2010

de la FeliciDaD...

En medio del camino, revisando los pasos, actualizando referencias en mis mapas en blanco, disfrutando del paisaje, reorientando la marcha, recordando el sentido...

En eso voy, cuando dentro una pregunta empieza a hacerse eco, despertandome de la rutina, e invitando una respuesta. Respuesta que no tiene sentido en sí misma, pero que me lleva a un lugar en donde facilmente descubro pistas y señales de cómo seguir hacia adelante, hacia adentro, hacia afuera...hacia...hacia...hacia...

¿Sos feliz? Sondeo en mis propias experiencias de gozo, de felicidad, de paz. Pocas veces como ahora me detengo en esto. Y la pregunta se abre con distintos matices de lo mismo. Hago memoria, tratando de detectar "esos" momentos, tratando de identificar sentimientos, personas, contextos...
Empiezo a hacer lista de dos o tres cosas, cuando me doy cuenta que no. No se trata de hechos sueltos más o menos importantes, no es ahí.
Hay experiencias de Gozo mayúsculo que a uno lo marcan con indeleble, y que se vuelven fuentes vitales en donde volver siempre que se quiera a buscar agua fresca. Oasis del camino. Remansos claros y serenos en donde fortalecerse para la marcha que continúa.

Y entonces lo encuentro. ESE lugar para mí, es y será por siempre, la experiencia de sentirme amada en todo lo que soy, así, con lo que tengo y con lo que me falta; con mis dones que son bastantes y con mis fragilidades que hacen un buen contrapeso a los primeros. Sentirme amada, invitada tan especialmente, perdonada, querida así... eso no tiene precio! Desborda porque no se mide por lo que merecemos, es tan desbordantemente gratis, que la alegría que surge de esa experiencia es serena e  inmensa.  La certeza de que los caminos nos esperan ahí delante aunque demos mil vueltas de más (¿?), y uno no va solo en esto.

Ahí se abre el camino que invita y cuestiona, que me hace "salir", que me pide respuesta. Una respuesta que se escribe con la vida misma, una respuesta que nadie más podrá decir por mí, al menos no en mi camino. Una respuesta que debe ser también para otros fuente-oasis-remanso de felicidad. Amor hecho respuesta en lo cotidiano, en las miradas, en los gestos, en las palabras, en la humilde mano que se tiende y no espera respuesta. Amor hecho concretez en la posibilidad de hacer sentir amado-valorado-tenido en cuenta a quien todavía no descubre en su vida esta maravilla.

Soy feliz, aún en medio de las dificultades que a veces no son pocas; con las cosas que todavía me inquietan, con las muchas cosas que quisiera cambiar empezando por mí, soy feliz.

miércoles, 9 de junio de 2010

De lo impredecible...

¿En qué lugar se alojan la mayor parte de mis miedos?
¿Cómo voy eligiendo mi manera de vivir?
¿Qué busco y desde dónde?
¿Cuáles son mis alegrías más profundas y cuáles mis preocupaciones?

Puedo seguir agregando preguntas, y todas terminan casi en un mismo lugar, en una misma fuente de respuesta: lo impredecible.
Ahí se responden mis miedos. Lo impredecible me asusta las más de las veces, me desconcierta no poder asir con fuerza seguridades en el camino, en las relaciones, en las situaciones cotidianas, en los proyectos, hasta en las ideas se me hace a veces imprescindible adivinar dónde terminarán.
¿Y mi manera de vivir? Es que me pregunto si en verdad confío en el camino que se abre, lleno de sorpresas y cosas que no se pueden predecir ni manejar. Porque si confío verdaderamente en que Dios me pondrá en el camino todo cuanto necesito, y en que todo está bien así, debería al fin abandonarme en sus manos igual que abandonar los pesares o preocupaciones que amenazan, a veces, quitarme la paz.

Preguntas en voz alta, nomás eso.



domingo, 30 de mayo de 2010

Buscando el tesoro con un mapa mudo...

Carta de viaje.
Estoy en el camino. Es tanto lo que ha ido cambiando desde el comienzo que por momentos ni siquiera me parece que se tratara del mismo viaje. Alguna foto del paisaje, algún recuerdo de lugar o personas, alguna vieja nostalgia, viene a decirme que sí, que es el mismo viaje,  yo no soy la misma ahora.
La mirada ha ido cambiando, acentuando algunas cosas que al principio no eran siquiera advertidas. Hay detalles que antes parecían fundamentales, que ahora son hasta innecesarios. Traigo quizás menos, o distintas inquietudes; quizás mayores cansancios. Me río de mí, de las cosas que me han quitando el sueño y el descanso en otro tiempo, me río a carcajadas de mí misma. Eso voy aprendiendo mientras ando. ¡qué dramáticas me han parecido a veces algunas cosas!
Alguien me dio un regalo al principio de una etapa importante de camino: un mapa que debería abrir cuando llegara el momento. Yo sabría distinguir ese tiempo. Un mapa del tesoro en manos de alguien que busca es casi como tener el tesoro mismo en la mano.
Hoy fue el día. No es broma, pero el mapa para sorpresa mía estaba en blanco.
¿¡Un mapa en blanco va a llevarme a donde debo llegar!?  No es posible, pensé. No es posible. No es posible. No es posible. No es posible.
Un mapa del tesoro, en BLANCO.
Entre confundida, asombrada, divertida, repetí la escena de reírme a carcajadas.
De pronto, parece que entiendo, de pronto otra vez miro atónita un mapa que no va revelarme ninguna respuesta, y otra vez parece que entiendo.
Hay que seguir caminando. Tengo en mano un mapa en blanco y así y todo, con él he ganado la certeza de que hay un lugar ahí fuera esperando por mí a ser descubierto.
Otra vez en movimiento.
"Los mapas mudos son aquellos que no dan ninguna información acerca del lugar que representa el mapa (por lo general suelen estar en blanco). Se suelen usar para el aprendizaje con fin de ubicar los distintos elementos geográficos que se estén aprendiendo o crear un nuevo mapa con diferentes referencias"

Cambiar las referencias. Aprender. Crear un nuevo mapa...
.
.
¿Y si en lugar de preguntarnos "dónde está el tesoro" empezáramos a mirar el corazón y adivinar los deseos profundos que guarda?

¿Y si en lugar de seguir arriesgando respuestas inmediatas, casi urgentes, a preguntas y caminos que todavía se están abriendo inciertos e impredecibles para adelante, nos animaramos a la espera en movimiento de caminante, sabiendo que algo está pasando mientras tanto, aunque no lo notemos?

¿Y si cambiaramos certeza por confianza?

¿Y si entregados al presente, pudieramos descansar de los recuerdos que aplastan y de los planes que alimentan ansiedades y dudas?

¿Y si soltaramos de una vez nuestros proyectos, y abrieramos corazón y mente para percibirnos como parte de un plan mayor al que se nos convoca e invita?

¿Y si se nos arrebataran de un solo movimiento todas las seguridades que hemos ido construyendo, para que experimentemos en forma magistral, que nada de lo que nos parezca "conseguido-ganado-merecido" es "triunfo-ganancia-mérito propio"; y que aún así todo cuanto hemos recorrido, entregado, y vivido en el camino tiene sentido?

"Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón"

Que el corazón nos guíe...

sábado, 15 de mayo de 2010

De la PERMEABILIDAD del CorAzóN...

"Para ser permeable, un material debe ser poroso, es decir, debe contener espacios vacíos o poros que le permitan absorber fluido. A su vez, tales espacios deben estar interconectados para que el fluido disponga de caminos para pasar a través del material..."

Trato de conectar con lo que pasa por dentro y de poner en una palabra lo que el corazón dicta. Es un "ejercicio" que me regalaron en un retiro del año pasado, y más de una vez me encuentro durante la semana buscando esa palabra que me "expresa", que me define de alguna manera en ese momento concreto.
A veces es tristeza, a veces ansiedad, o búsqueda, o alegría, compañía, bien, paz, incertidumbre, pena...
Hace días que vengo dándole vueltas en la cabeza (para que ojalá en algún momento baje plenamente al corazón y pueda vivirlo así) al tema apego/desprendimiento. Le doy vueltas con preguntas, con imagenes, con recuerdos, con nostalgia a veces; con la verdadera intención de aprender el arte de vivir los vínculos con intensidad que se entrega y con libertad que no aferra.
No es casual que esto surja con fuerza desde dentro, a las puertas de otra despedida. De algo que no querría "soltar" ahora, de alguien que no quisiera despedir todavía.
Y siento pena; a la vez que intento convencerme desde el pensamiento por lo menos, de que todo cuánto esta persona concreta y los espacios y tiempos compartidos me trajeron de regalo inesperado me hicieron estar hoy en donde estoy; me devolvieron la posibilidad de sonreír, me ayudaron a sanar el alma de heridas hondas, me despertaron nuevas ganas de soñar. Nada de eso lo buscaba, y todo eso me fue dado.
Ahora hay algo en mí, que desearía atesorar lo que no me pertenece, lo que debe seguir su curso. Sé que no es bueno, pero es la verdad que me atraviesa hoy.
Y es en donde se me cruza la imagen de un corazón permeable.
Un corazón bien dispuesto para "dejar entrar", para dar permiso a que fluyan por dentro personas y experiencias, encuentros, vínculos, confianzas; para aceptar que entren sin urgencia de controlarlo todo yo...nuevas maneras de encontrarse, rostros nuevos, otras relaciones.
Un corazón permeable en el que hay espacios vacíos a la espera de lo que está por "entrar". Un corazón poroso por el que puedan transitar con libertad: sentimientos, verdades que empiezan a develarse, razones que ganan fuerza, corajes que al fin deciden alzar la voz, movimientos lindísimos que me hacen latir por dentro con más vida. Corazón poroso que abre "caminos para pasar a través de"; corazón que invita decididamente a la fluidez. Corazón que celebra la inmensa bendición de recibir en gestos de cuidado, de ternura, de misericoria, de consejo, de escucha, el regalo preciosísimo de la PAZ.
Un corazón permeable, abierto también para dejar partir, para dejarse "vaciar", para volver a dar lugar a la novedad.





 

domingo, 9 de mayo de 2010

del CaMinO...

"Del cerro vengo bajando,
Camino y piedra..."

Sin pausa, sin tregua, sin descanso, el camino sigue trayendo sus regalos. Me siento casi como un niño caminando y sorprendiéndose cada tres pasos con algo nuevo que colma expectativas o ideas que hubiera podido adelantar.
LLevo la mirada en alto, al frente, buscando. Y a la vez que la mirada quiere adelantarse, el corazón viene apaciguado disfrutando del paisaje que es así: puro regalo.
Alguna señal de alerta me dice por lo bajo "no te apegues". Disfrutar del camino gratuitamente implica necesariamente no quedarse instalado, no querer apropiarse. Si tanto deseo apropiarme de este paisaje, de este paso, de este instante, de estas compañías/regalo en el camino, probablemente el andar se congele y me pierda el camino abierto que es siempre promesa para adelante.
Caminar peregrino, liviano de equipaje. Con capacidad de acoger y despedir, abrazar y desprender, recibir y dar, anidar y soltar, dejar entrar y dejar salir, llenar y vaciar...dinámica que el corazón va ejercitando de a poco.
Desdibujar nostalgias y penas especiales, para cantar con corazón agradecido, por cada cosa que en el camino va siendo sorpresa desmedida y regalo inmerecido.
Empiezo a intuír de que se trata vivir en estado de gratuidad.


"Es mi destino
Piedra y camino...
De un sueño lejano y bello, viday
Soy peregrino..."

domingo, 25 de abril de 2010

Cuando Dios borra...

...señal que va a escribir.-



Por alguna razón este tiempo se me volvió "tiempo de balance". No sé de dónde me viene esto, no es algo que me haya propuesto especialmente, pero de pronto me descubro haciendo memoria de mi historia, prestando atención a los acontecimientos personales, a los sentires, a algunos pasos dados.
En medio de estos pensamientos y recuerdos, esta frase-título de post me vino a la cabeza y provocó una sonrisa que asiente desde dentro reconociendo en las palabras una verdad.
Voy haciendo esta experiencia. Vaciarse se vuelve condición para hacer lugar dentro para cosas nuevas; desnudarse para ser más sensible a la novedad; despojarse para ser más libre en el andar; "borrar"-vaciarse-anonadarse, para que en uno se vaya gestando vida nueva y llena de sentido.

Tantas cosas, en la historia personal, eran inconcebibles en algún momento pensarlas "distinto", había cosas que nos estaban tan "seguras", tan firmes. Personas, vínculos, afectos que prometían ser tan infinitos, tan irrompibles, y no fueron. Personas que ya no están. Personas para las que uno mismo ya no "está". Vínculos que fueron importantes en un momento y hoy son solo un recuerdo. Lugares que sentíamos casi como parte extensiva de nuestro propio ser, y hoy son solo paisajes del pasado, que tienen sentido solo en eso, en ser parte del camino pero sin apegos especiales ahora. Preguntas que necesitaban respuestas inmediatas y concretas, hoy vueltas espacios de búsqueda nuevos y profundos. Rostros nuevos. Presencias nuevas. Espacios nuevos. Maneras distintas de vincularse. Heridas sanadas. Sueños renovados. Mirada atenta, expectante. Deseos despiertos, corazón en movimiento. Pies en el camino listos para seguir andando.

Mirar atrás lejos de ser un signo de nostalgia se me vuelve ahora mismo razón para dar gracias: en todo cuánto Dios ha borrado, en todo lo que ha sido para mí invitación a vaciar-soltar-desnudar; no puedo más que ver señales de vida y amor.
Leer en todo lo vivido, ahora todo junto, lo que Tata Dios va escribiendo me inunda de alegría. Casi puedo decir como los dos que iban camino a Emaús "¿no ardía acaso nuestro corazón mientras íbamos en el camino?".
Es tiempo de agradecer.
El balance inclina mi balanza hacia un solo lado, el Amor pesa; no hay manera posible de salir perdiendo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Cantamos porque el grito no es bastante!!!






No muchas palabras. Hoy el recuerdo, en una canción de Benedetti cantada por Baglietto.
El recuerdo de tantas ausencias; el dolor silencioso y profundo que conocí en los ojos de mis abuelos ante la desaparición de un hijo. El silencio de papá por un hermano del que nunca supo nada más.
Hoy el recuerdo por tantos, porque no hay familia en mi país que no haya sentido muy cerca el dolor que dejó semejante golpe y atropello a la VIDA y a la dignidad de las personas.
Hacer memoria para que esto no suceda NUNCA MÁS.


24 de marzo - Dia de la MEMORIA por la verdad y la justicia

lunes, 22 de marzo de 2010

PasOs NueVoS...


NO SE ACUERDEN DE LAS COSAS PASADAS,
NO PIENSEN EN LAS COSAS ANTIGUAS;
YO ESTOY POR HACER ALGO NUEVO: YA ESTÁ GERMINANDO,
¿NO SE DAN CUENTA?

SÍ, PONDRÉ UN CAMINO EN EL DESIERTO Y RÍOS EN LA ESTEPA...

(de Isaías)

viernes, 19 de marzo de 2010

SIEMPRE AMANECE...


Siempre amanece.
A veces necesitamos que amanezca más pronto, no nos gusta la espesura de una noche que se proyecta infinita e insoportable.
Tenemos miedo de estar solos. La oscuridad se nos vuelve prisión que nos encierra hacia adentro.
La desconfianza se vuelve compañera, y todo es amenaza en la fragilidad de nuestro desconcierto.
Aterra cualquier cosa que venga de afuera. Llenamos de cerrojos y corazas el corazón y el alma, aún a sabiendas de que nada en el mundo podría herirnos, ya, más. Y el encierro inevitablemente agudiza dolores, frustraciones, y errores.
La noche nos anula en un comienzo. Nos desespera NO ver, no saber, no encontrar; nos duele en el alma no dar con las respuestas, que no sean atendidos los reclamos, que quien esperamos que venga en nuestra ayuda...no se entere. 
Sé de noches profundas y oscuras ¿Como te digo ahora y que me creas, que en un tiempo AMANECE?
Y más aún, ¿Cómo te digo, y que me creas, que la noche tiene en sí misma, en medio de ella, en lo más hondo y profundo de su esencia, valor y sentido?
La noche me despojó de TODO. Mi noche más oscura arrasó con todas mis seguridades, mis cosas conocidas, lo que me era tan sencillo "manejar". Mi noche más profunda, abrió en mí una capacidad de mirar distinta, no hay mérito alguno de mi parte, he aprendido a mirar a fuerza de que se me quite lo inmediato y la luz. La noche más honda de mi vida, me hizo entrar en una intimidad conmigo misma como nunca antes había experimentado, animarme a mirarme en detalle -mis miedos, mis fragilidades, mis inseguridades, mis verguenzas-. La noche más negra de mi historia fue directa invitación a sentirme profundamente acompañada por los más verdaderos amigos que alguien pudiera encontrar.
La noche más negra, más triste, más desconcertante, me hizo valorar como nunca antes la luz y la esperanza. Aprender a esperar, eso me dio la noche. Aprender a confiar en Quien hace buenas todas las cosas (Si hasta la noche fue buena el día que se hizo uno de nosotros)
Siempre amanece. 
Y no puede apurarse aquello que viene con su propio ritmo, y sus tiempos. Hay que ganar paciencia para entonces, y animarse a esperar. Alguien cerca seguro que viene a recordarnos que no estamos solos. Es tiempo de sostenerse. Estoy cerca, por si acaso...

sábado, 13 de marzo de 2010

No-Despedida...

Aprendo a despedir-te
Acá estoy, con una sonrisa que no es del todo cierta, o sí, según como se mire.
No es lo mismo que estés a miles de km, sin contar un océano abriéndose al medio, y los años que serán, y la vida que seguirá su curso para cada uno.
Y no es lo mismo saberte al alcance de un micro y unas horas, que saberte tan lejos. Me decís que es "relativo", y yo te creo. Te creo todo y siempre.
Te abrazo y sonrío. Tengo ganas de llorar pero no estoy triste, es esto: no quiero despedirte.
Así que, el corazón decide y "no despide". Si estás dentro, aunque no te vea por un tiempo, y estás cerca, mucho más que algunos que veo todos los días; no sería cierto despedirte.
Aprendo a no-despedir-te.
Cada cosa  de las que se nos han regalado compartir, te hace ser amigo, hermano, cercano, único para mí. Voy a honrar este lazo, eligiendo cada día aquello a lo que se me invita a dar mi sí, como vos.
Cada uno en lo suyo, haciendo de esta amistad y de todo lo compartido, una fuente fresca y vital en donde venir a buscar un poco de alivio y fuerza para el camino.
¡Amigo, te quiero!

Buen y feliz viaje...llegada y estadía!!

Ya tengo un motivo más para seguir soñando con Italia!




domingo, 7 de marzo de 2010

PRINCESA.


Hoy la abuela te puso perfume y te sentís princesa.
Y cuando estás así, apuro a dibujar palacios en el aire, y mi espacio propio se vuelve tu reinado para que vengas y dispongas de mí, de mis tiempos, de mis atenciones.
No hay oro con que pueda comprarse la sonrisa que traes cuando venís con perfume y zapatitos rosa y medias verdes. Te sentís princesa, y para mí, lo sos.
Princesita de pelos desgarbados, dibujo mi corona de flor y caramelos, y asisto a la coronación más importante de la historia. Princesita de sol.
¿Sabrás que tu nombre significa nada menos que LUZ?
Lucía, luz.
Lucía, resplandeciendo y abriendote hacia afuera a través de esos ojos hermosos. Lucía, iluminando mis días, y dandole sentido. Tu segundo nombre no hace falta explicarlo, y ya quisiera yo que a ese no le hicieras ni un poco de honor, pero...
Lucía Soledad. Vas a brillar Lucía, y la soledad de tu entorno hostil, inseguro, impreciso, descuidado, indefenso, no será suficiente para opacar tu almita tan llena de luz y de ternura.
No vas a leer esto. Yo me encargo de que recibas el mensaje.
Tu ternura en derroche es razón de Esperanza para mí. Sedienta como estás de cuidado y cariño, a veces no comprendo de donde te viene ese caudal de ternura con que me mirás a los ojos y hacés que me sienta tan amada.

Lucía, Princesa de Esperanza, bendición del camino...



DESCANSO PARA VOS...

Tomá. Este puñado de palabras HOY lo traje para vos. No es que sean palabras importantes, ni sabias, ni nada de eso. Son solo mi  puñado de palabras mientras pensaba como hacer para atravesar el océano, y alguna montaña de las que rodean tu casa. Y regalarte DESCANSO.
Hoy te hablo del mar que está bien cerca de casa. Del mar en la mañana, bien temprano, cuando destella calma en cada ola, con el brillo del sol amaneciendo sobre el agua. Te hablo del mar, olor a sal, viento en la cara, gaviotas dibujando el cielo abierto, y yo caminando por la orilla. Ahora me doy vuelta y veo mis huellas. También te las regalo, las dibujé en esta arena para vos. El agua fresca, muy fresca en estas horas. Apenas si rozo con un dedo la espumita blanca que queda adormecida en la arena, mientras el agua vuelve por donde vino.
Te hablo de un barco pesquero que se ve a lo lejos. Del pescador que temprano salió a ganarse el pan, y goza en primera fila del espectáculo precioso de este amanecer en el mar. Quiero estar por un rato en sus ojos, me animo y juego. Veo entonces dos manos con cayos de trabajo, veo que está solo, pensando en la mesa de sus hijos. Veo que él quisiera estar ahora en la orilla jugando a escribir en la arena. Y escribe cuando sueña, el nombre de sus hijos, y un corazón enorme donde caben todos ellos, el nombre de su compañera de vida, y de un nieto que más de una vez le ha pedido, todavía sin éxito, "abuelo quiero ir con vos".

Un sonido me despierta, es Gaviota  reprochando a la chica de azul el haber pasado por algún lugar por el que no debió haber pasado. Las Gaviotas son algo celosas con sus espacios. La chica de azul, que atraviesa tan lento la escollera, está triste y se nota. Lleva un ramo de flores en la mano. Se detiene en la punta. Yo la miro de lejos. El silencio se vuelve de pronto de una hondura sagrada. Parece una foto lo que veo, todo está magicamente detenido. Y entonces, ella levanta sus flores en suave gesto que es abrazo, y las acuna, las besa...y las recuesta en el mar. Sé que llegarán a destino. Se le nota el amor, se le nota el amor.

En la orilla de las palabras, sigo.

Quiero hablarte ahora de mi amigo. Claro, vos no lo conoces más que de nombre. Pero si quiero regalarte descanso, además de mi viaje a ojos cerrados por la playa, debo hablarte de él. Mi amigo es en sí mismo descanso para mí. Cuando el corazón se cierra y se atrinchera, cuando el dolor se hace intenso y agudo, cuando las preguntas son tantas que no sé por donde seguir viviendo, cuando las culpas, cuando las traiciones, cuando los fracasos, cuando los miedos, cuando las preocupaciones, cuando lo que no sale bien, cuando los sueños no se animan, cuando algo averguenza, cuando me equivoco, cuando el rechazo, cuando la tristeza, cuando la enfermedad, cuando las trampas sin salida... cuando todo eso: MI AMIGO es , ha sido y será DESCANSO. Basta con mirarlo a los ojos para saberse tan especialmente sostenido y cuidado. Él me enseña a dejarme encontrar, me descubre cosas bellas  de mí misma, me alienta a mirarme con más amor del que a veces me miro. Me dice que no me desespere, que todo pasa, que todo está bien así. Mi amigo habla, y sus palabras son canto suave y tierno en donde serenar el corazón y confiar. Mi amigo escucha, y su corazón se vuelve regazo en donde apoyarse a descansar, lugar donde vaciarse por completo y quedar tranquilo. Mi amigo camina cerca y se vuelve compañía especial que me anima especialmente a hacer mi propio camino. Mi amigo me quiere como soy, y pocas cosas, muy pocas, regalan tanto descanso como eso.

En la orilla de las palabras sigo.

PD: Ahora hablemos de algún sueño. Hablemos, en secreto, de algún sueño. Mientras oigo  de fondo la música preciosa que mandaste, mi sueño toma forma en esa melodía. Sé que vas a notarlo cuando vuelvas a oírla. No puedo regalarlo en palabras esta vez, ya no sería un secreto.

Te deseo paz en medio de lo que hoy te toca vivir.

viernes, 5 de marzo de 2010

de VOLAR...

...y se me aliviana el alma, y en un movimiento que no me caracteriza especialmente, los pies despegan del suelo impulsados hacia arriba. Y yo que poco o nada sé de algunas artes y destrezas, me veo de repente transitando un espacio que jamás hubiera imaginado mío.
Como siguiendo un raro instinto, como respondiendo a un deseo profundo, como desafiando mis propias resistencias, abro mis brazos en un solo movimiento extendiendo lo máximo posible mis manos y mis dedos.
Los ojos cerrados, la cabeza erguida, los sueños en ramillete arrebatado y urgente delante de la frente, delante de mi alma, delante de mí.
Se abre el cielo y me invita y me convence; me seduce y me apura. Y acá yo, encendiendo mis  más nobles corajes, mis anhelos más hondos, mis deseos más míos; me descubro subiendo...levantando.
Me animo a volar porque otros de muy cerca vienen alentando el vuelo. ¡Y que bien se siente!

"Con las alas del alma desplegadas al viento,
desentraño la esencia de mi propia existencia
sin desfallecimiento, y me digo que puedo
como en una constante
y me muero de miedo, pero sigo adelante."
(de Con las alas del alma - Eladia Blazquez)


martes, 2 de marzo de 2010

Silenciar y escuchar...

Un silencio de escucha, que recibe y acoge.
Un silencio-regazo, en donde descansan palabras frágiles, chiquitas, suaves, temerosas que llegan en procesión o torrente.
Un silencio casi brazos, sosteniendo y abrazando historias y dolores.
Un silencio casi puente, donde encontrarse al medio solo para saberse comprendido por un otro.
Un silencio casi ojos, espejando compañía, alejando la idea de que no es importante lo que se está viviendo.
Un silencio casi nada y casi todo, silencio que no se apura en fabricar respuestas urgentes.
Un silencio casi anuncio de lo sagrado de la vida que se abre y comparte sin más pretensión que decir y ser escuchado.

Mucho en estos días se vuelve invitación a "escuchar" y a silenciarse, a recibir gratis sin tener que salir a "devolver" respuestas prefabricadas ni soluciones inmediatas.
Solo escuchar y ser por un momento remanso tranquilo donde alguien pueda parar a descansar un poco, recuperar fuerzas para el camino, sacudirse el cansancio y el desgano...y seguir.
Invitación a hacerse pequeño, a acompañar solo estando, a NO hacer nada más que eso.
Silenciarse y estar.

Que la Maestra del Silencio, Madre de la Palabra, me enseñe...


"El silencio de María
un lenguaje de eternidad
Estar en silencio
es simplemente acoger el don de una Presencia,
escuchar contemplando a Alguien que nos habla
con lenguaje de eternidad.


Estar junto a ti, María,
ahí, donde estás tú.
No decir nada, cantar
sólo porque el corazón está lleno…


Madre de Jesucristo,
yo no vengo a orar.
No tengo nada que ofrecerte y nada que preguntarte.
Madre, vengo solamente
a contemplarte.
Porque tú eres bella,
porque eres la Madre
de Jesucristo…


Porque tú eres la mujer,
cuya mirada va directo al corazón
y hace brotar las lágrimas contenidas.


Yo soy
la sierva del Señor,
hágase en mí,
según tu Palabra


Intimidad de amor,
de comunión profunda
de ser inefable.


He aquí
el momento maravilloso
en el que se unen
el cielo y la tierra,
en el silencio,
sin clamor.


Es el silencio de María.
Silencio que se irradia
en cada corazón ,
como un buen perfume
o como un eco
del canto que llega
desde la otra orilla."

lunes, 22 de febrero de 2010

PAZ

...y entonces, algo se abre dentro, y uno queda felizmente sorprendido. Y lo que era  muralla inquebrantable, una  defensa fuerte e implacable contra las heridas, se disuelve ante nosotros como polvo, como nada.
Livianos y suaves se desploman los muros levantados de miedos y rencores, de angustias y culpas, de intransigencias y desesperadas búsquedas de justicia que nada o poco tienen que ver con la Justicia. Ya no sirve todo esto. Uno advierte que no tienen sustento, que no tienen ya razón de ser.

Y uno asume que ha pasado demasiado tiempo y demasiado dolor. Que en medio ha habido tanta limitación, tanta ceguera, tanto corazón encadenado, y fundiendose en tristezas para abajo, lo más abajo que pudiera llegarse...y más.

Y uno comprende. No sé cómo, pero pasa. Lo que uno no podía ver, sentir, creer apenas un momento antes, de pronto se abre limpio y claro delante de los ojos, del alma, del corazón.

Y el corazón empieza a liberarse, se aliviana, se ablanda, festeja, se agita, DESPIERTA. Y de ahí a los ojos, en un solo impulso, brota una nueva, serena, y feliz manera de mirar.

Y uno recuerda. Mira dentro. Mira lejos, atrás. Mira alrededor. Y uno recuerda. Y ese recorrido a ojos cerrados del camino, de las personas, de las vivencias, de los dolores, de las experiencias de muerte y desazón, de los pozos hondos y secos... ponen en evidencia feliz e inevitablemente lugares, palabras, hermanos/amigos acompañando, horas de cuidado y escucha, presencias sanadoras y vitales, tanto amor.

Y uno se reconcilia con la historia. Puede volver a sonreír recordando que aquellos por los que alguna vez sentimos dolor y desilusión, en otro tiempo nos regalaron cosas buenas, y en lo profundo agradece por esas presencias, por lo compartido, por lo que han querido regalarnos desde sus mejores intenciones. Porque eso fue verdad también. Y se esperanza al creer que, aquellos a quienes uno mismo ha lastimado, podrán recordar alguna vez los buenos tiempos. Y reconocer entre todo lo vivido, lo bueno que hayamos podido dar.

Y uno se descubre mirado. Mirado en lo que averguenza, mirado especialmente allí. Mirado al descubierto. Mirado en lo que quisiera ocultar. Mirado en todo lo que uno ES. Mirado en la propia verdad. Mirado y amado. En esa desnudez, en lo más vulnerable y frágil de uno mismo,  llega contundente la revelación de una verdad que tiene igual fuerza que el latido primero, o la primera bocanada de aire que recibe al nacer. Uno se deja abrazar en la constatación de que TODO es REGALO, tan gratis como el llamado a la vida. Y el manantial inagotable se hace regalo y promesa: "ya no más sed".

Y el llamado se reedita. Alguien viene a llamarnos por nuestro nombre, a devolvernos con su aliento a la vida, a obligarnos a "mirar", a despegar la vista del suelo, a levantar la mirada. Y nos gana el Amor. Y ahora uno llora con lágrimas distintas, se sabe FELIZ, y se pregunta queriendo encontrar razones "¿qué hizo uno para merecer perdón, amor, piedad...?", y la única respuesta (como si fuera poco) es un abrazo interminable y amante y un susurro al oído: "TE QUiERO porque sí".




Y con el corazón des-blindado, sabiendose sostenido, liberado, amado así; a uno se le regala el poder perdonarse y dar perdón.
Y bastan tres palabras nomás para compartir un regalo de lo Alto: "QUE TENGAS PAZ".

Y la PAZ se abre como puente.
Es regalo.
Regalo que agradezco con todo el corazón.

sábado, 6 de febrero de 2010

ESPEJO


Casi sobria de penas y prehistorias,
incauta a mi manera
aunque sobren resguardos,
me acerco.

Y se hace la luz mientras la búsqueda,
mientras me invento interrogantes a mí misma.
Sé algunas respuestas y las digo.

...al fin parece que aparecen las palabras.






viernes, 5 de febrero de 2010

BREVE.

"...cuando el Absoluto está en su lugar, lo relativo se hace tan relativo que en lo más hondo de nuestro interior, nada se muda aunque haya remolinos en la superficie...Cuando uno ha arraigado en Dios, el resto de las cosas por importantes que sean, siguen siendo eso, resto. Y el humor recupera sus derechos..."

(de una carta del Cardenal Suenens al Rey Balduino de Bélgica)


Pero también hay noches con estrellas...


"...Pero también hay noches
con estrellas,
con luna llena,
con la luz de una casa en la distancia,
y silencios que son pacíficos y reflexivos.
El ruido de un gorrión
en una enorme iglesia vacía
cuando mi corazón quiere cantar de júbilo,
cuando siento que no estoy solo,
cuando estoy esperando amigos
o recuerdo un par de palabras
de un poema que leí hace poco,
cuando me perdí en un avemaría.
O la lúgubre voz de un salmo cuando yo soy yo
y tú eres tú,
cuando no nos tememos mutuamente,
cuando le dejamos todas las palabras al ángel
que nos trajo el silencio
y la paz."


Henri Nouwen

sábado, 23 de enero de 2010

Página en blanco II...

Hay un hondo silencio estos días en casa.
Es un silencio antesala de tanta palabra que acorazo hace tiempo. Silencio como página en blanco en donde podrían dibujarse a su antojo todas las palabras que retengo en algún rincón oscuro y seguro. Silencio como nido donde gestar sueño y vida, si me animo. Silencio como borde último de un precipicio que no tiene regreso, y del que obligada y necesariamente hay que saltar.
Voy a danzar palabras en este silencio. 
Decirme por ejemplo, en ritmo lento, que miedo supera a deseos, pero que ya no quiero que sea así; y dar un giro y otro, y abrir pista. Danzar con pasos nuevos, dejar que el alma se entibie suavemente de ganas de soñar.
Decir que todavía, contra viento y marea, creo en el amor. El amor humano y verdadero, de vida entregada y compartida.
Decir que soy feliz aunque amenacen la sonrisa ciertas lágrimas que vienen de lejos y de muy dentro.
Decir que me siento agradecida, por lo que me ha tocado vivir. Sé que me acerco a mi verdad; que cada cosa que ha ido pasando, sobre todo en el dolor, me ha descubierto algo de mí que estaba oculto, reprimido, o ignorado. Ahora me observo y conozco un poco más.
Decir que tener expectativas a veces me congela el impulso; un marcado temor a los fracasos a veces paraliza mis intentos. Ahora puedo verlo.
Decir que la vida me parece cada día más hermosa, menos color de rosa, puro camino abierto desafiando rutinas y certezas.




Hay silencios que son más importantes que miles de palabras. Bendito silencio que me encuentra. Bendito silencio que me abre. Bendito silencio que unifica. Bendito silencio que me habla. Bendito silencio que despierta. Bendito silencio que despierta.


viernes, 1 de enero de 2010

Página en blanco...


De todo lo que aprendí, de lo que aún no; de lo que pude perdonar y perdonarme, de lo que todavía no; de lo que pude salir y liberarme y de lo que no; de los amigos viejos y nuevos y de aquellos que no han hecho más que poner palos en la rueda; de los caminos nuevos cargados de sorpresa y de los dejados atrás; de todo...de todo ...de todo...tengo razones para dar gracias.

Y no voy a hacer listado, porque hoy es día nuevo, de año nuevo, y me motiva especialmente mirar para adelante. Como página en blanco. Como esa sensación que ahora recuerdo, del primer renglón del cuaderno nuevo en primer día de clases...a uno le daban tantas ganas de escribir prolijito, de hacer "buena letra", de que estuviera lindo. El secreto estaba, creo, en que toda la posibilidad estaba abierta, no había "nada dicho". El año nuevo se me figura así. Uno vuelve al punto de "salida" de alguna manera, y vive un lapso de tiempo en el que puede al final de trayecto evaluarse a sí mismo, hacer balance, revisar ciertas cosas... me gusta sentirlo así, vivirlo así.

Quisiera poder vivir este año esto que ayer escribía de "danzar la vida"; con lo que a mí me representa eso. Tomarme en serio mis pasos, mi ritmo, mi vida. Darle un sentido más hondo, seguir buscando, palpitando lo mío, descubriendo. Ser lo más YO que pueda con los riesgos y desafíos que eso implique. Aprender a confiar más, a confiarme más en la mano que guía.

Hoy primer día del año, quiero ser página en blanco. Como un signo también de este no saber, de no tener plan fijado, de no querer limitar nada de antemano; como signo de un deseo real aunque a veces no salga, de vaciarse uno para poder dejar lugar a Quien deseo que ocupe mi lugar ...su lugar. Como signo de un estar "detenido " unos segundos, una previa nomás, antes de lanzarse hasta quedar sin aliento, entregado, y feliz al baile de la vida, al baile con la vida...


Un pequeño descanso, un pequeño silencio... y empiezo con mi parte.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...