Se puede vivir una larga vida sin aprender nada, se puede durar sobre la tierra sin agregar ni cambiar una pincelada de paisaje; se puede simplemente no estar muerto sin estar tampoco vivo.
Basta con no amar, nunca, a nada, a nadie. Es la única receta infalible para no sufrir.
Yo aposté mi vida a todo lo contrario.
Y hacía muchos años que definitivamente había dejado de importarme si lo perdido era más que lo ganado.
Creía que ya estabamos a mano, el mundo y yo, ahora que ninguno de los dos respetaba mucho al otro. Pero un día descubrí que todavía podía hacer algo para estar completamente vivo, antes de estar definitivamente muerto.
Entonces me puse en movimiento…
Caballos Salvajes - Monólogo de José (Héctor Alterio)
miércoles, 15 de abril de 2009
VIVIR
viernes, 27 de marzo de 2009
De abridores de puertas II...
Esta vez en forma de canto/cantor.Va un canto especial para este tiempo, supongo que para mi "propio tiempo" especialmente. El canto lo compuso el sacerdote salesiano Eduardo Meana; quien tiene un gran carisma para comunicarse a través del canto y de sus composiciones. Cantos que ayudan a pensar-se, a encontrar-se, a buscar-se...y en este caso, a rastrear puertas que abren paso a lo hondo, a lo profundo, a lo más íntimo de uno.
Este canto se encuentra en el cd editado por SAN PABLO, bajo el nombre de "entrañables".
Te animás a dejar a modo de "huella escrita" aquella parte-línea-palabra...que más te llega, y por qué? (ojalá que sí...)
LETANÍA POR LA PROPIA LIBERTAD
Tengo un pequeño margen de libertad,
resquicio en que no estoy
"condenado a" nada;
grieta de vida
abierta en lo inexorable;
instante sin cadenas, soplo de optar.
Hay un timón:
aún puedo pulsear un rumbo.
Siempre hay un margen
de posibilidad.
Miente la voz que me deja ya sin chance...
(No-pensar, no-luchar, y rendirme ya...)
Hay una ventanita de libertad,
una rendija aireada, no compulsiva.
Poco a poco, tenaz y sufridamente,
he de ensanchar mi rango de libertad.
¡Cómo nos pesan
los condicionamientos!
Son casi automatismos, así nomás.
Uno siente que nunca podrá otra cosa,
círculo que nos hunde cada vez más.
Y entones uno piensa
que ya no hay caso,
que no puede hacer nada,
que eso es así.Es el mortal veneno del Enemigo:
Engañador, desanimador sutil.
Hay condicionamientos
que nos abruman,
que hay que reconocer,
afrontar, llorar,
pues casi casi nos han determinado
"Casi" determinismos. ¡Casi, nomás!
Pues lo vivido que tanto nos influye
-cosa que ni entendemos cómo se da-
dueño y señor del alma nunca es del todo:
¡Nosotros siempre
somos un poco más!
Siempre tengo un espacio
en el que estoy vivo.
Y aún débil, ahí me planto
en un "no va más"
a lo que me fascina, pero ata y mata.
¡Justo ahí Dios con su Gracia
me sostendrá!
Soy libre , tengo aún
margen de maniobra,
algún ángulo abierto en que puedo optar
por deslizar mi vida
hacia un ciclo esclavo
o hacia una ardua
conquista de libertad.
¡Gracias por los que ayudan
a liberarme!Todo lo que yo tengo es mi libertad.
La quiero para soltar mi vida y darme.
Sólo más libre
puedo amar más y más.
No fantaseo libertad absoluta.
Sé que todos sufrimos no-libertad.
Sé cuánto marcan
dramas de mal y muertes...
pero aun soy libre, esa es mi dignidad.Somos como los pájaros en la trampa.
Desfallecientes, gemimos por volar.
Pero han roto la trampa
y nos escapamos.
Hay un Dios-al-rescate.
Dios-libertad.
Pascua es liberación
de un pueblo cautivo.
Pascua es ruptura de tu nudo del mal.
Pascua es vencer la antigua
condena a muerte.
Pascua es paso... de Dios,
dando libertad.
¡Y esa gracia pascual hoy se da a nosotros!
Nos Baña y nos Confirma
en su manantial.
Y es Reconciliación
que libera historias.
Es Comunión que expande
y nutre tu amar.
Esta es la convicción,
esta es la esperanza.
Cante el alma de pie,
y vuelva a luchar.
Seguimos al Señor
por la cuesta angosta
¡A Él nuestro amor!
¡En Él nuestra libertad!
Tengo un pequeño
margen de libertad...
jueves, 19 de marzo de 2009
NO TE AFLIJAS, HAFIZ...
No te aflijas: la belleza volverá a encantarte con su gracia;
tu celda de tristeza se trocará en un jardín de rosas.
No te aflijas: tu mal será trocado en bien;
no te detengas en lo que te inquieta,
pues tu espíritu conocerá de nuevo la paz.
No te aflijas: una vez más la vida volverá a tu jardín
y pronto verás, ¡oh cantor de la noche!
una corona de rosas en tu frente.
No te aflijas si, algún día, las esferas del cosmos
no giran según tus deseos,
pues la rueda del tiempo no gira siempre en el mismo sentido.
No te aflijas si, por amor,
penetras en el desierto y las espinas te hieren.
No te aflijas, alma mía,
si el torrente del tiempo arrastra tu morada mortal,
pues tienes el amor para salvarte del naufragio.
No te aflijas si el viaje es amargo,
no te aflijas si la meta es invisible.
Todos los caminos conducen a una sola meta.
No te aflijas, Hafiz,
en tu rincón humilde en que te crees pobre,
abandonado a la noche oscura,
y piensa que aún te queda tu canción y tu amor.
- HafizPoeta persa (1325-1390), también conocido como Xems-ed-Din,una de las glorias de la literatura de Persia.
tu celda de tristeza se trocará en un jardín de rosas.
No te aflijas: tu mal será trocado en bien;
no te detengas en lo que te inquieta,
pues tu espíritu conocerá de nuevo la paz.
No te aflijas: una vez más la vida volverá a tu jardín
y pronto verás, ¡oh cantor de la noche!
una corona de rosas en tu frente.
No te aflijas si, algún día, las esferas del cosmos
no giran según tus deseos,
pues la rueda del tiempo no gira siempre en el mismo sentido.
No te aflijas si, por amor,
penetras en el desierto y las espinas te hieren.
No te aflijas, alma mía,
si el torrente del tiempo arrastra tu morada mortal,
pues tienes el amor para salvarte del naufragio.
No te aflijas si el viaje es amargo,
no te aflijas si la meta es invisible.
Todos los caminos conducen a una sola meta.
No te aflijas, Hafiz,
en tu rincón humilde en que te crees pobre,
abandonado a la noche oscura,
y piensa que aún te queda tu canción y tu amor.
- HafizPoeta persa (1325-1390), también conocido como Xems-ed-Din,una de las glorias de la literatura de Persia.
domingo, 15 de marzo de 2009
De GRIETAS por donde se cuela la vida I...

Podría "decirme" en estos días a través de palabras de otros. Es que se me han ido reflejando certezas y búsquedas muy personales de este tiempo, en palabras, gestos, melodías y experiencias compartidas...de otros. De pronto es como si todo alrededor se hubiera felizmente confabulado para llevarme hasta el lugar donde me asomo serenamente a revisar, mirar, buscar más libremente, sondear, animarme.
El deseo de compartirlo y la urgencia por hacerlo esta vez, se combinan con cierto reparo a la hora de exponerme, y la manera en que se me ocurre ahora compartir alguna pista de esto, es a través de palabras de otro que tan bien reflejan lo mío. Podría agregar además enlaces a otros blog (que por estos días han estado altamente unidos a mis sentires) o algún canto que me ha llegado tan oportunamente para ponerle música a mi ahora, quizás algún mail de esos que sorprenden por calidez y coincidencias.
En fin, de todo, para ahora elijo fragmentos de un libro:
.
"Cuando somos sensibles, cuando nuestros poros no estan cubiertos de las implacables capas, la cercanía con la presencia humananos sacude, nos alienta, comprendemos que es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida."
"El latido de la vida exige un intersticio, apenas el espacio que necesita un latido para seguir viviendo, y a través de él puede colarse la plenitud de un encuentro, como las grandes mareas pueden filtrarse aún en las represas más fortificadas, o una enfermedad puede ser la apertura, o el desborde de un milagro cualquiera de la vida: una persona que nos ame a pesar de nuestra cerrazón como una gota que golpeara incesantemente contra los altos muros. Y entonces la persona que estaba más sola y cerrada puede ser ella misma la más capacitada por haber sido quien soportó largo tiempo esa grave carencia."
"Creo que la libertad nos fue destinada para cumplir una misión en la vida, y sin libertad nada vale la pena."
"Nos salvaremos por los afectos."
"El ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer...El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria."
(Todos los fragmentos pertenecen al libro "La Resistencia" de Ernesto Sábato)
martes, 3 de marzo de 2009
Descansar y esperar...
“Confía en el Señor y haz el bien, habita tu tierra y practica la lealtad; sea el Señor tu delicia, y él te dará lo que pide tu corazón. Encomienda tu camino al Señor, confía en él, no te exasperes por el hombre que triunfa empleando la intriga, porque los que obran mal son excluidos, pero los que esperan en el Señor poseerán la tierra” - salmo 36.
Necesito esas palabras: “Descansa en el Señor y espera en él”. Descanso y espera. Yo soy todo impaciencia y prisas, siempre de aquí para allá, y ya no se si es celo santo por las cosas de tu gloria o, sencillamente, el mal genio que yo tengo y no me deja parar. Todo lo hago por tu Reino, desde luego, por el bien de las almas y el servicio del prójimo; pero hay en todo ello una presión constante, como si el destino de la humanidad entera dependiera exclusivamente de mí y de mis esfuerzos. Siento necesidad de trabajar, conseguir, bendecir, sanar, poner remedio a todos los males del mundo, comenzando, desde luego, por todos los defectos de mi persona, y así he de actuar, rezar, planear, conseguir, conquistar. Demasiada actividad en mi pequeño mundo; demasiadas ideas en mi cabeza; demasiados proyectos en mis manos. Y en medio de toda esa prisa loca, oigo la palabra que me llega desde arriba: Espera.
Descansa y espera.
Espera en el Señor, que es esperar al Señor.
Todos mis planes y obligaciones quedan desde ahora reducidos a esa sola palabra. Espera. Tranquilo. No te precipites, no te empeñes, no te atosigues, no te vuelvas loco y no vuelvas loco a todo el mundo a tu alrededor.
No te comportes como si el delicado equilibrio del cosmos dependiera de ti en cada instante. Siéntate y cállate. La naturaleza sabe esperar, y sus frutos llegan cuando les toca. La tierra aguarda a la lluvia, los campos esperan a las semillas y a las cosechas, el árbol espera a la primavera, las mareas esperan su horario celeste, y las estrellas centelleantes esperan edades enteras a que el ojo del hombre las descubra y alguien piense en la mano que las puso en sus órbitas. Toda la creación sabe esperar la plenitud de los tiempos que viene a darle sentido y recoger las mies de esperanza en gavillas de alegría. Sólo el hombre es impaciente y se le quema el tiempo en las manos. Sólo yo quedo aún por aprender la paciencia de los cielos que trae la paz al alma y le deja a Dios libre para actuar a su tiempo y a su manera. El secreto de la acción cristiana no es el hacer, sino le dejarle a Dios que haga. “Confía en él, y él actuará”.
¡Si supiera yo dejarte hacer en mi vida y en mi mundo lo que tú quieras hacer! ¡Si aprendiera a no entrometerme, a no apurarme, a no temer que todo se va a perder si no controlo yo todo personalmente! ¡Si tuviera la fe y confianza suficientes para dejarte venir cuando tú quieras y hacer lo que te agrade! ¡Si aprendiera a esperar!
Esperar es creer, y esperar es amar. Esperar tu venida es anticiparla en gozo y esperanza en la escatología privada de mi corazón.
¡Bienaventurados los que esperan, porque el gozo del encuentro coronará la fidelidad de la espera!
(del libro: "Busco Tu Rostro"-orar con los salmos- Carlos Vallés)
domingo, 1 de marzo de 2009
Canto-regalo...
No era la entrada que pensaba dejar hoy. El cambio de planes se debe a que algo que leí en dos blog diferentes recién me conectó inmediatamente con este canto (de Teresa Parodi). No encontré la versión cantada por ella, pero esta es bien bonita también.
Es un canto-regalo para:
* los amigos que han sabido "remendarme" el corazón después de algunas cosas...
* los que me alientan en la ilusión...
* los que necesitan un empujoncito de ánimo...
* los que siguen apostando por la vida...
* los que a pesar de todo siguen creyendo en el amor...
* los que pasan por acá...
* los que caminan acompañando...
* Cecilia.
* Víctor.
Con el alma en vilo
Aunque parezca muy repetido
Creo en la vida en todo sentido,
Amo el profundo y bello destino
De la pureza que no murió
Creo en el ángel de la poesía
Y en las canciones comprometidas
Que defendemos de la osadía
De los que atontan a la razón
Amo las flores por florecidas
Y los umbrales de la alegría
Y la paciencia bien entendida
Del corazón
No me detengo porque me apunten
Con titulares que me destruyen,
Y aunque parezco andar en las nubes,
Piso la tierra con decisión.
Si es que me caigo de la azotea
Siempre hay amigos que me remiendan
Las averías que acaso quedan
Con tanta cosa que uno perdió.
Creo en la fuerza de la ternura
Y en las proezas de mis locuras,
No me molesto si se me ríen
De la ilusión.
Ando con el alma en vilo
Pero no padezco de otro mal mayor
Claro, que me cuesta un poco
Convencerme a diario que así está mejor
Siento que aún puedo ser inocente
Pese a la insidia de alguna gente
Con otros muchos que por valientes
Han elegido siempre el amor
Mientras me dure la vida creo
Que habré de andar con los mismos sueños
Y aunque me quedan no pocos miedos
Ni así me muevo de lo que soy
Busco mirarme en los parecidos
Y hombro con hombro con ellos sigo
Amando el cielo que compartimos,
Créanmelo
Es un canto-regalo para:
* los amigos que han sabido "remendarme" el corazón después de algunas cosas...
* los que me alientan en la ilusión...
* los que necesitan un empujoncito de ánimo...
* los que siguen apostando por la vida...
* los que a pesar de todo siguen creyendo en el amor...
* los que pasan por acá...
* los que caminan acompañando...
* Cecilia.
* Víctor.
Con el alma en vilo
Aunque parezca muy repetido
Creo en la vida en todo sentido,
Amo el profundo y bello destino
De la pureza que no murió
Creo en el ángel de la poesía
Y en las canciones comprometidas
Que defendemos de la osadía
De los que atontan a la razón
Amo las flores por florecidas
Y los umbrales de la alegría
Y la paciencia bien entendida
Del corazón
No me detengo porque me apunten
Con titulares que me destruyen,
Y aunque parezco andar en las nubes,
Piso la tierra con decisión.
Si es que me caigo de la azotea
Siempre hay amigos que me remiendan
Las averías que acaso quedan
Con tanta cosa que uno perdió.
Creo en la fuerza de la ternura
Y en las proezas de mis locuras,
No me molesto si se me ríen
De la ilusión.
Ando con el alma en vilo
Pero no padezco de otro mal mayor
Claro, que me cuesta un poco
Convencerme a diario que así está mejor
Siento que aún puedo ser inocente
Pese a la insidia de alguna gente
Con otros muchos que por valientes
Han elegido siempre el amor
Mientras me dure la vida creo
Que habré de andar con los mismos sueños
Y aunque me quedan no pocos miedos
Ni así me muevo de lo que soy
Busco mirarme en los parecidos
Y hombro con hombro con ellos sigo
Amando el cielo que compartimos,
Créanmelo
domingo, 22 de febrero de 2009
Los "ABRIDORES DE PUERTAS"...(del alma)
Ahora que me encuentro con uno, que va abriendo involuntariamente varias puertas al mismo tiempo, los sentidos se agudizan y empiezo a descubrirlos cerca, por todos lados, con llaves en la mano, tan dispuestos, tan “invitadores” a dejarme paso, que no puedo evitar ENTRAR.Los abridores de puerta no suelen reconocerse fácilmente. Uno debe toparse con uno abiertamente, cara a cara (aún cuando es posible nunca haberse visto en la vida).
Los abridores de puerta ejercen su valioso oficio las más de las veces sin saberlo. Es posible que alguno lo intentara a conciencia, pero aún así, no garantiza resultados. Los más infalibles son los que no se saben “abridores de puertas”. Los que presumen de serlo, suelen ser, los que cargan con los cerrojos más impenetrables.
Los abridores de puertas pueden tomar formas, a veces tienen NOMBRE. Camuflados para salvar al más “encerrado”, para tomarlo por sorpresa y sin defensas; se disfrazan de poeta, de amigo, de cantora, de tantas cosas. Cuando uno los descubre, ya es tarde, ya han abierto. A uno solo le resta entrar, dar paso al frente. (Cambio “tarde” por “oportuno”. Oportuno define siempre a los “abridores de puertas”. Está en su naturaleza)
Los abridores de puertas se esconden en canciones, en poemas, en un atardecer frente a la playa. A veces un amigo cercano que acompaña, otras un “desconocido/conocido” que ilumina con palabras de su historia, o de su arte, o de su propia mirada del mar…que siempre ES el mar. A veces un mail de esos luminosos y clarificadores, otras una palabra leída en una esquina. Un encuentro sorpresa, algún recuerdo, una charla profunda que cruza los océanos. Una foto, un aroma, una caricia, una imagen plasmada en las palabras. Una soledad serena, un dolor que desarma, alguna bronca.
Me crucé uno en estos días.
La puerta que abrió ahora es para adentro, yo me doy la bienvenida, sonriendo; y le agradezco -así anónimamente- la gentileza de un poema breve y hondo que invita a SER lo que se ES sin más encierros.
martes, 10 de febrero de 2009
En sintonía...un canto!
Seguir siguiendo al corazón
y coquetear con la intuición
seguir creciendo y esquivando las rutinas
seguir soñando en un rincón
seguir creyendo que hay un Dios
que me endereza de un tirón la puntería
siempre voy detrás de lo que siento
cada tanto muero
y aquí estoy...
tantos desiertos que crucé
tantos atajos esquivé
tantas batallas que pintaron mis heridas
tantos incendios provoqué
tantos fracasos me probé
que no me explico como canto todavía
y es que siempre voy detrás de lo que siento
cada tanto muero
y aquí estoy...
por esos días por venir
por este brindis para mí
por regalarle a la intuición el alma mía
porque los días se nos van
quiero cantar hasta el final
por otra noche como esta doy mi vida
tantos festejos resigné
tantos amigos extrañé
tantos domingos muy lejos de mi familia
tantas almohadas conocí
tantas canciones me aprendí
que los recuerdos me parecen de otras vidas
siempre voy detrás de lo que siento
cada tanto muero
y aquí estoy...
tantas palizas esquivé
tantas traiciones me compré
tantos enojos me hicieron mostrar los dientes
con mil abrazos me cuidé
con mil amores me curé
juntando heridas sigo creyendo en la gente
siempre voy detrás de lo que siento
cada tanto muero
pero hoy no...
por esos días por venir
por este brindis para mí
por regalarle a la intuición el alma mía
porque los días se nos van
quiero cantar hasta el final
por otra noche como esta doy mi vida
por esos días por venir...
y en esas noches de luna
donde los recuerdos son puñal
me abrazo a mi guitarra
y canto fuerte mis plegarias
y algo pasa, pero ya nada me hace llorar
yo me abrazo a mi guitarra
y canto fuerte mis plegarias
y algo pasa, pero ya nada me va a cambiar
por esos días por venir...
martes, 3 de febrero de 2009
FraSe y SeÑaL...
Traigo una frase que leí hace meses en el blog de Álex – El barro del alfarero y que por alguna situación concreta hoy el corazón quiso tener presente.
(permiso Álex)
"Allí donde la rudeza destruye,
"Allí donde la rudeza destruye,
la ternura esculpe"
Rudeza que destruye...
...cuando no digo las cosas a tiempo
...cuando cierro el diálogo
...cuando "supongo" en lugar de acercarme a la verdad
...cuando dejo que el tiempo pase y no converso las diferencias
...cuando sentirme dolida me encierra y aleja
...cuando me siento amenazada, y el miedo le gana al cariño
...cuando escapo ante la posibilidad de la desilusión
...cuando hablo de más
...cuando hablo de menos
...cuando me cuesta mirarte a los ojos
...cuando creo que la mía es la única verdad
Ternura que esculpe...
...cuando logro escucharte
...cuando no intento convencerte de nada, simplemente te acepto
...cuando antepongo el cariño a la ofensa o al propio orgullo
...cuando tiendo puentes y no los dinamito
...cuando mis gestos acercan
...cuando no me defiendo
...cuando me abro
...cuando confío
...cuando te busco
...cuando te espero
...cuando te respeto
...cuando te quiero gratis
...cuando te pido perdón y te perdono
...cuando recupero la sonrisa y te la ofrezco
Mientras aprendo, mientras no me sale y sí, mientras sigo el viaje para adentro aunque los paisajes no siempre sean muy gratos, mientras quiero crecer, mientras me equivoco, mientras enderezo rumbos, mientras derribo algún muro, mientras intento algún puente, mientras me ayudás a hacerlo, mientras voy en camino; confío en que hay Alguien que esculpe con Ternura donde mi fragilidad todavía no puede hacerlo.
martes, 27 de enero de 2009
A orillas de uno mismo...

Estoy parado a orillas de mi mismo
descanso el corazón para seguir,
los paisajes que me envuelven son distintos
puede ser quizás, que algo ha cambiado en mí

Espejo hecho quietudes y silencios
sentirme acompañada en soledad
la ruta que me espera es para adentro
peregrinando en viaje a mi verdad.

SER, ESTAR, CRECER, SOÑAR,
LUCHAR, SENTIR, CREER, VIVIR.
(Solo unas imagenes de estos días que me ayuden a traer la paz de aquel lugar; y un canto que está sin terminar. Para los que pidieron fotos, aquí una muestra)
sábado, 17 de enero de 2009
El EsCulToR de la TerNurA...
Nace un sueño. No sé exactamente donde, si en corazón o cabeza. Quizás todo esté comprometido en él. Es proyecto, es esbozo, es promesa. Es sin ser aún. Como las cosas que se van gestando suaves, profundas, auténticas, vitales.
Imagino emociones, cálculos de tiempos, esfuerzos, medidas, y carácter . Imagino detalles en la elección de herramientas. Puedo ver con que calma comienza el movimiento y la arcilla se entrega al juego de sus manos. Manos y arcilla, fusionados entonces en mágico equilibrio, van creando señales de amores y alegrías, de esperas y perdones, de miedos y promesas. Parece que el inerte amasijo de arcilla, de pronto cobra vida. Las expresiones rozan lo increíble, no hay mirada de barro que pudiera ser más honda, que pudiera llegar tan dentro al corazón que mira. Hay tiempo invertido, y hay entrega. Hay desafío, hay espera. La pieza ya está lista a ojos inexpertos. Parece terminada. Pero es frágil aún para la misión que le espera. Y entonces continúa. Sobre
el modelado de arcilla, varias capas de yeso se empeñan en no dejar rastro alguno de rasgos y detalles. Tosco y grueso, cumpliendo su misión. Y ya sin evidencia de las formas modeladas, el tiempo es clave como tantas veces, para que sea efectivo lo que sigue. El yeso endurecido. Para la pieza de arcilla, es el final. Es necesario su sacrificio en la mira del fin último. El escultor lo sabe. Los sueños modelados, las formas encontradas se irán por un tiempo. El yeso, en la cadena, cobra protagonismo. Su lugar ahora es importante. Ha sido dócil para dejarse formar, y eso lo hace indispensable en el proceso. Momentos antes: tosco y grueso, ahora: delicado y preciso. Toma consistencia y se vuelve capaz de contener, se vuelve molde, se vuelve guía. Pero también está de paso. Aporta lo suyo y se desprende. Con cemento se van llenando los espacios, los huecos en el yeso.
el modelado de arcilla, varias capas de yeso se empeñan en no dejar rastro alguno de rasgos y detalles. Tosco y grueso, cumpliendo su misión. Y ya sin evidencia de las formas modeladas, el tiempo es clave como tantas veces, para que sea efectivo lo que sigue. El yeso endurecido. Para la pieza de arcilla, es el final. Es necesario su sacrificio en la mira del fin último. El escultor lo sabe. Los sueños modelados, las formas encontradas se irán por un tiempo. El yeso, en la cadena, cobra protagonismo. Su lugar ahora es importante. Ha sido dócil para dejarse formar, y eso lo hace indispensable en el proceso. Momentos antes: tosco y grueso, ahora: delicado y preciso. Toma consistencia y se vuelve capaz de contener, se vuelve molde, se vuelve guía. Pero también está de paso. Aporta lo suyo y se desprende. Con cemento se van llenando los espacios, los huecos en el yeso.
Otra vez la espera. Han valido la pena el esfuerzo, alguna pérdida, los costos, la paciencia; todo puesto al servicio.Ahora sí contemplo. Lo que encuentro es gesto, rasgo, ademán de TERNURA.
El Escultor, ya saben, su nombre es con Mayúscula.
La herramienta en sus manos: Alejandro Santana (en este caso.)
.
He tenido el regalo inmenso de volver a estar en el Vía Christi, en Junín de los Andes. Ya he compartido fotos por acá alguna vez.
Es bellísimo, como obra artística -objetivamente hablando- pero mucho más bello como lugar en donde Dios mismo se refleja en TERNURA. El Dios de la Navidad, el vulnerable y débil, en este camino se vuelve un derroche de Ternura y de sonrisa.
Como si fuera poco regalo, un plus: conocer y charlar con quien es en esta obra la herramienta principal, el arquitecto Alejandro Santana; poder ver el trabajo en el taller, de las otras personas que trabajan en esto. Conocer el proceso. Esto me dejó pensando. Sabés? La pieza modelada en arcilla se recicla, se desarma, se sacrifica en pos de la obra final. Sirve para hacer el molde y listo.
.
Mientras tanto, pienso: ¿Qué cosas tendría que reciclar, sacrificar, dejar morir en mí, en vista del final de obra/misión?
Un recorte de la escultura "Jesús y los niños".
Continuará...
sábado, 20 de diciembre de 2008
De EsPeRanZas ComPartiDas...
Ya estamos a las puertas de la Navidad.
La "tensión" especial de la espera la he vivido de una manera diferente este año. Quizás sea que el ejercicio de la espera en muchos sentidos este año fue vivido más profundamente; quizás, pienso, ha sido que de cara a mis propias búsquedas, en algunos momentos -con algunas luces de otros- pude como quien camina un gran "adviento", percibir que la propia vida es esto: vivir a la espera de Jesús que está pero viene.
Hoy pensaba compartirte algo mío, pero sobre la marcha hay un cambio de planes.
Con permiso de quien lo escribió (alguien que quiero mucho) dejo hoy un regalo.
Tiene que ver con preparar un pesebre, un lugar para Jesús, sin lujos, sin riquezas visibles, sencillo y escondido.
Tiene que ver con dolores escondidos, como el de María intuyendo algo de la cruz y aún así entregada a la VIDA.
Tiene que ver con José acompañando la espera de algo grande, aún cuando la razón no tuviera todas las respuestas.
Tiene que ver con ESPERA atenta, deseosa, profunda.
Tiene que ver con animarse a la esperanza aún en medio de la noche.
Y con animarse a creer en que la noche, cuando nace Jesús, se llama Noche Buena.

La "tensión" especial de la espera la he vivido de una manera diferente este año. Quizás sea que el ejercicio de la espera en muchos sentidos este año fue vivido más profundamente; quizás, pienso, ha sido que de cara a mis propias búsquedas, en algunos momentos -con algunas luces de otros- pude como quien camina un gran "adviento", percibir que la propia vida es esto: vivir a la espera de Jesús que está pero viene.
Hoy pensaba compartirte algo mío, pero sobre la marcha hay un cambio de planes.
Con permiso de quien lo escribió (alguien que quiero mucho) dejo hoy un regalo.
Tiene que ver con preparar un pesebre, un lugar para Jesús, sin lujos, sin riquezas visibles, sencillo y escondido.
Tiene que ver con dolores escondidos, como el de María intuyendo algo de la cruz y aún así entregada a la VIDA.
Tiene que ver con José acompañando la espera de algo grande, aún cuando la razón no tuviera todas las respuestas.
Tiene que ver con ESPERA atenta, deseosa, profunda.
Tiene que ver con animarse a la esperanza aún en medio de la noche.
Y con animarse a creer en que la noche, cuando nace Jesús, se llama Noche Buena.
(Gracias amig@ por dejarme compartir acá lo tuyo; tus palabras nacidas de lo profundo, hablan de un corazón abierto a la espera. Testigo como soy de tu esperanza construyendose desde las cenizas, nada mejor que tus palabras para este blog y para este tiempo)

"Este telar parece no tener una historia muy larga.
Antes de hacerlo, ya tenía un destino: ser el sostén del pesebre que iba a estar en casa.
El armado me exigió paciencia, pero tan sólo dos días. Comprar las maderas, hacer el cuadrado que sería el soporte del telar, clavar cada clavo, uno al lado del otro, con mucho cuidado y empezar con el armado en sí.
Primero iban los hilos de la base. Decidí ponerlos todos del color más claro, porque pensé que así se verían mejor los colores que iba a entrecruzar.
El armado me exigió paciencia, pero tan sólo dos días. Comprar las maderas, hacer el cuadrado que sería el soporte del telar, clavar cada clavo, uno al lado del otro, con mucho cuidado y empezar con el armado en sí.
Primero iban los hilos de la base. Decidí ponerlos todos del color más claro, porque pensé que así se verían mejor los colores que iba a entrecruzar.
Una vez avanzado esto pensé que me hubiese gustado más poner algún otro color en la base, porque mostraría mejor el entrecruce de los hilos; pero ya era tarde, tuve que aceptar mi decisión y continuar con lo que tenía.
El trabajo es sencillo, pero me requería mucha paciencia, un solo hilo mal puesto arruina la trama. Y cuando uno se da cuenta hay que deshacer y volver al lugar del error para reparar. Me pasó varias veces durante el armado y tenía la tentación de ignorar ese hilo mal puesto y seguir, porque me ganaba la ansiedad de terminar. Creía que era solo un hilo insignificante y me molestaba mucho deshacer el trabajo ya hecho, pero me di cuenta que si no volvía sobre esos hilos, al final, se notaban en la trama, era necesario arreglarlos en el momento que correspondía, aunque me costara.
Mi racionalidad y estructura me hicieron comenzar pensando realizar una trama pareja, simétrica. Pero el entramado quería reflejar algo de más de mi, entonces debían aparecer los colores más mezclados, sin tanta lógica, algunos hilos los pase de a dos o tres juntos y formaban un relieve particular apenas perceptible a la vista.
Terminé el tapiz y lo puse en el lugar que tenía destinado.
El trabajo es sencillo, pero me requería mucha paciencia, un solo hilo mal puesto arruina la trama. Y cuando uno se da cuenta hay que deshacer y volver al lugar del error para reparar. Me pasó varias veces durante el armado y tenía la tentación de ignorar ese hilo mal puesto y seguir, porque me ganaba la ansiedad de terminar. Creía que era solo un hilo insignificante y me molestaba mucho deshacer el trabajo ya hecho, pero me di cuenta que si no volvía sobre esos hilos, al final, se notaban en la trama, era necesario arreglarlos en el momento que correspondía, aunque me costara.
Mi racionalidad y estructura me hicieron comenzar pensando realizar una trama pareja, simétrica. Pero el entramado quería reflejar algo de más de mi, entonces debían aparecer los colores más mezclados, sin tanta lógica, algunos hilos los pase de a dos o tres juntos y formaban un relieve particular apenas perceptible a la vista.
Terminé el tapiz y lo puse en el lugar que tenía destinado.
Anochecía y sobre el manto puse a María, José, una vela encendida y el pesebre, vacío todavía, esperando.
Fue un rato de paz y de encuentro como hacía mucho tiempo no vivía.
Fue un rato de paz y de encuentro como hacía mucho tiempo no vivía.
Sin palabras, pensamientos, ni oraciones, sólo encuentro.
Y me encontré con Su Presencia. Y el corazón se me estremeció con esa tranquilidad. Me encontré con algo de lo que sentía perdido.
La historia del tapiz parece corta, pero no lo es.
La historia del tapiz parece corta, pero no lo es.
Los hilos de mi vida en algún momento se terminaron de anudar, enredar, entrecruzar de manera tal que me inmovilizan, me angustian, me "entramparon".
Hoy necesito entramarlos de vuelta. Y el trabajo del tapiz me recordó algunas certezas, algunas se pueden entrever más arriba, y algunas las necesito describir:
El marco de madera sostiene todo el trabajo, de otra manera imposible sería armar el tapiz; es el sostén y molde del trabajo, y para manifestarse necesita de los clavos, signos visibles de su presencia. Clavos que sostienen y se hacen presentes en medio de los hilos para ordenarlos y “dejarlos ser”.
Para desentramparme y entramar, entonces, sé que está la presencia de Dios que me sostiene y da forma, aun cuando no me doy cuenta, y muchas veces, se me hace presente en los "clavos"-personas-signos-gestos-momentos que me muestran Su Presencia.
Y el entramado no es sencillo ni perfecto, pero muestra la historia de estos hilos, que se entrecruzan, otros que no se pueden separar y le ponen un relieve al tapiz como cicatrices, hilos que aparecen y desaparecen, otros que de pronto se cortan y exigen empezar de vuelta. Cada hilo tiene su lugar, su momento, su sensación, su historia, sus alegrías y tristezas, su dolor, su razón de ser, y al unirse con los otros hacen lo característico del dibujo.
El tapiz ya está hecho, mi entramado no. Recién estoy queriendo desentramparme. Pero el armado del telar quiere vislumbrarme una certeza: se puede, todo encuentra sentido, exige hacer, pero sobretodo paciencia, confiar, esperar...porque El Sostén siempre está.
El marco de madera sostiene todo el trabajo, de otra manera imposible sería armar el tapiz; es el sostén y molde del trabajo, y para manifestarse necesita de los clavos, signos visibles de su presencia. Clavos que sostienen y se hacen presentes en medio de los hilos para ordenarlos y “dejarlos ser”.
Para desentramparme y entramar, entonces, sé que está la presencia de Dios que me sostiene y da forma, aun cuando no me doy cuenta, y muchas veces, se me hace presente en los "clavos"-personas-signos-gestos-momentos que me muestran Su Presencia.
Y el entramado no es sencillo ni perfecto, pero muestra la historia de estos hilos, que se entrecruzan, otros que no se pueden separar y le ponen un relieve al tapiz como cicatrices, hilos que aparecen y desaparecen, otros que de pronto se cortan y exigen empezar de vuelta. Cada hilo tiene su lugar, su momento, su sensación, su historia, sus alegrías y tristezas, su dolor, su razón de ser, y al unirse con los otros hacen lo característico del dibujo.
El tapiz ya está hecho, mi entramado no. Recién estoy queriendo desentramparme. Pero el armado del telar quiere vislumbrarme una certeza: se puede, todo encuentra sentido, exige hacer, pero sobretodo paciencia, confiar, esperar...porque El Sostén siempre está.
Al final cada hilo en el tapiz encuentra su lugar, y esto le permite, como regalo, ser testigo de su Presencia, sentir el regalo de su nacimiento en casa."

ESPERANZA QUE CONSTRUYE MIENTRAS ESPERA
lunes, 15 de diciembre de 2008
DESACELERARNOS
¿Qué pasa
con nuestro mundo?
¿Qué pasa
con nuestro tiempo?
siempre más
siempre mejor
otra idea aún
obstaculizamos
todo lo contrario
¿podría ser
¿podría ser
que justamente por eso
¿podría ser
que las preguntas
¿podría ser
deshacerse
Andrea Schwarz
con nuestro mundo?
¿Qué pasa
con nuestro tiempo?
siempre más
siempre mejor
siempre más rápido
mejor
más
más estridente
más ajetreada
más atareada
otra idea aún
otra cita aún
otra actividad aún
otro plan aún
otro evento aún
otra entidad aún
obstaculizamos
nos aseguramos
nos matamos de risa
nos atiborramos
con imágenes e impresiones
sonidos y apuro
y hacemos
y hacemos
y realizamos
y nos esforzamos
nos esforzamos más aún
y sin embargo nada cambia
por lo tanto realizar más aún
y hacer más aún
¿mejor aún
más rápido aún
más aún?
más aún
de lo mismo
de lo mismo
eso parece
no ser el camino
no ser el camino
que aquieta nuestra añoranza
todo lo contrario
una sorda sospecha
me sobrecoge
me sobrecoge
¿podría ser
que nosotros
hubiéramos perdido
olvidado
desplazado
lo propiamente importante
que hubiéramos cortado
nuestras raíces
abandonado nuestro suelo
tapado nuestros manantiales?
¿podría ser
que justamente por eso
hiciéramos tanto?
¿podría ser
que las preguntas
no las soportáramos ya más
y por eso constantemente diéramos respuestas?
¿podría ser
que no soportáramos ya más el vacío
y por eso
nos llenáramos así con imágenes y palabras?
¿podría ser
que no soportáramos ya más el silencio
y por eso nos hemos vuelto tan bulliciosos?
¿podría ser
que no nos soportáramos ya más a nosotros mismos
y por eso nos orientamos así hacia afuera?
¿podría ser
que de puro estar en camino
hubiéramos perdido de vista la meta?
Podría ser...
quizás
ahora
se trate
de otra cosa
quizás
debamos quebrar nuevamente
el círculo vicioso
de la factibilidad
del rendimiento
del rendimiento
del realizar
para encontrar aquello
que realmente buscamos
para que nuestro corazón se tranquilice
nuestra añoranza se aquiete
quizás ahora
se trate de detenerse
quitar velocidad
quitar velocidad
desacelerar
orientarse nuevamente
determinar
nuevamente el camino
quizás se trate
de despedirse
de la creencia en la factibilidad
del estar convencida
"todo depende solo de mí"
de la creencia en los ídolos
poder
posesión
rendimiento
quizás
se trate
de
dejar
deshacerse
de lo aparentemente importante
deshacerse
de expectativas
imágenes
ideas
para mirar
escuchar
entregarse nuevamente
al torrente
de vitalidad
al amor
de Dios
para ser
nuevamente
para
renovarse
Andrea Schwarz
(del libro: "Abandonar todo porque Él no me abandona" - Anselm grun/andrea Schwarz)
viernes, 21 de noviembre de 2008
Hace un año...
...dejaba esto en una entrada del blog.
No es que no tenga nada nuevo que compartir.
Es que entonces lo puse desde un lugar personal que no es el mismo de hoy, hoy comparto absolutamente lo que dice este texto....hace un año era más deseo que certeza.
"El fruto de la esperanza"
"... Mientras el optimismo nos hace vivir como si las cosas fueran a arreglarse pronto, la esperanza nos libera de la necesidad de predecir el futuro y nos permite vivir en el presente, con una confianza profunda en que Dios nunca nos dejará solos, sino que colmará los más profundos deseos de nuestro corazón. En esta perspectiva, la alegría es el fruto de la esperanza. Cuando tengo una confianza profunda en que Dios está hoy realmente conmigo y me mantiene a salvo en su abrazo divino, guiando a cada uno de mis pasos, puedo liberarme de la ansiosa necesidad de saber cómo será el día de mañana, o qué ocurrirá el mes que viene o el año próximo. Puedo estar enteramente donde estoy y poner mi atención en tantos signos de amor de Dios como encuentro dentro de mí y a mi alrededor.... Cuando confiamos profundamente en que el día de hoy pertenece al Señor y que el día de mañana está a salvo escondido en el amor de Dios, nuestros rostros pueden relajarse, y podemos devolver la sonrisa a quien nos sonríe."
Henri J.M. Nouwen. Aquí y Ahora. Viviendo en el Espíritu.
jueves, 13 de noviembre de 2008
En CaMiNo...
Esperanzada, aprendiendo, soltando, con ganas, confiada, tranquila, contenta, buscando, viviendo, intentando, atenta, más libre, más conciente, agradecida, más liviana de equipaje, abierta, EN CAMINO...Así estoy. Así soy, hoy. Así me percibo.
Necesito hacer un pequeñísimo alto en el camino. No por cansancio ni desgano. Sino como quien para a un costado del camino, a disfrutar un momento del paisaje, los aromas, los sonidos.
Recordar sin nostalgias especiales ya, los pasos que me trajeron hasta acá.
Tal vez agradecer atajos, sorpresas, caminos sin salida... que me hicieron volver atrás y rumbear mejor.
Traer a la memoria personas que caminaron algún trecho conmigo, y que hoy ya no están. Se quedaron, tomaron otros rumbos, o fui yo quien buscó nuevos pasos algunas veces. No me pesa. Alguna vez me ha dolido, alguna vez me duele, pero acepto. De la misma manera que acepto a corazón abierto a quienes me van saliendo, en este tiempo, al paso en algún cruce de camino; igual que me aceptan los caminantes a los que me sumo en algunos pasos de hoy.
Son tiempos en que decido tomar mi vida en mis manos, y dar respuesta a cuanto se me ha regalado gratis y abundantemente. Son tiempos en los que siento una clara invitación a ir para adentro, y descubrir mi propia verdad y sentido. Son tiempos lindos, intensos, sencillos; en donde me siento construyendo esperanza mientras tanto busco...y me encuentro.
Dios conmigo. Yo, en sus manos.
Te dejo un cuento. Lo leí por primera vez, a los 21 años. Ya hace un tiempo de eso (amarillas las hojas en mi libro). Quizás en la misma búsqueda de ahora pero con una mirada algo distinta; seguro con otras experiencias y con menos posibilidad entonces de comprenderlo del todo.
Acá lo dejo entonces. Siento que está especialmente unido a mi experiencia de camino. A la esperanza que hoy me inunda. A la fuerza que me impulsa a vivir más plenamente. (a intentarlo al menos).
.
.
El misterio de Dios
por Mamerto Menapace, publicado en La sal de la tierra, Editorial Patria Grande.
Dios lo abandonó para probarlo y descubrir todo lo que tenía en su corazón (2 Cron 32, 31)
Frente al misterio del pecado, muchas veces sube en nosotros esa pregunta: ¿por qué Dios lo abandonó?
Y si la experiencia de pecado se ha dado en nosotros, entonces se hace mucho más quemante la pregunta: Señor, ¿por qué me abandonaste ? ¿por qué dejás que mi corazón se extravíe lejos de vos? como dice Isaías hablando de su pueblo en el capítulo 63, 17.
Pienso que nuestro corazón es mucho más ancho de lo que nosotros pensamos. Nosotros hemos alambrado un retazo de nuestro corazón y pretendemos allí vivir nuestra fidelidad a Dios. Nos hemos decidido a cultivar sólo un trozo de nuestra tierra fértil. Y hemos dejado sin recorrer lo cañadones de nuestra entera realidad humana, el campo bruto que sólo es pastizal de guarida par a nuestros bichos silvestres. Hemos trabajado con cariño y con imaginación ese trozo alambrado. Tal vez hemos logrado un jardín con flores y todo; y para ellos hemos rodeado con un tejido que lo hacía inaccesible a toda nuestra fauna silvestre. Y nos ha dolido la sorpresa de ver una mañana que alguno de los bichos (nuestros pero no reconocidos) ha invadido nuestro jardín y ha hecho destrozos. Y la dolorosa experiencia de la presencia de ese bicho nuestro, introducido en nuestra geografía cultivada, llegó incluso a desanimarnos y a quitarnos las ganas de continuar. Es la experiencia del corazón sorprendido y dolorido.
Y no pensamos que a lo mejor a Dios también le dolía el corazón, viendo que tanta tierra que él nos había regalado para vivir en ella un encuentro con él, había quedado sin cultivar. Que nosotros le habíamos cerrado el acceso a gran parte de nuestra tierra fértil.
A veces, por ahí, uno de esos salmos (gritador y polvoriento) sacude alguno de los pajones de nuestro inconsciente, y se despiertan allí sentimientos que buscan llegar a oración. Pero nosotros enseguida los espantamos. No queremos que en nuestro diálogo con Dios se mezcle el canto agreste nuestra fauna lagunera. Quisiéramos mantener a Dios en la ignorancia de todo aquello que está en nosotros pero que nosotros no aceptamos.
Y es entonces cuando Dios nos obliga a reconocer nuestro corazón. Dios nos abandona para probarnos y descubrirnos todo lo que hay en nuestro corazón. Para que urgido por la dura experiencia de nuestro pecado hagamos llegar hasta sus oídos ese grito pleno de nuestro corazón. Y en esa dolorosa experiencia empieza a morir nuestra dificultar psicológica de rezar ciertos salmos. Nosotros no los aceptábamos porque nos sentíamos plenamente inmunes, puros, totalmente cristianos. Nos parecía que esos salmos eran "precristianos". Gritos de una geografía dejada atrás. Pero nuestro pecado nos llama a la dolorosa realidad de tener que comprobar que la mayor parte de nuestro corazón debe aún ser evangelizado. Que hasta ahí aún no ha llegado la buena noticia de que Cristo se hizo hombre, que murió asumiendo nuestro pecado y que con ellos descendió a los infiernos, para vencer en su propia guarida la raíz venenosa del pecado y de su compañera la muerte.
Dios podría impedir la quemazón de nuestros pajonales. Y sin embargo prefiere sembrar más allá de las cenizas, en la tierra fértil que hay debajo. Dios no impide nuestra muerte; en el surco de nuestra muerte siembra la resurrección para el más allá.
Porque Dios se ha comprometido con todo nuestro corazón. Porque nuestro corazón se salva en plenitud, o no se salva nada.
Pero Dios es poderoso. Y lo salvará.
Dios lo abandonó para probarlo y descubrir todo lo que tenía en su corazón (2 Cron 32, 31)
Frente al misterio del pecado, muchas veces sube en nosotros esa pregunta: ¿por qué Dios lo abandonó?
Y si la experiencia de pecado se ha dado en nosotros, entonces se hace mucho más quemante la pregunta: Señor, ¿por qué me abandonaste ? ¿por qué dejás que mi corazón se extravíe lejos de vos? como dice Isaías hablando de su pueblo en el capítulo 63, 17.
Pienso que nuestro corazón es mucho más ancho de lo que nosotros pensamos. Nosotros hemos alambrado un retazo de nuestro corazón y pretendemos allí vivir nuestra fidelidad a Dios. Nos hemos decidido a cultivar sólo un trozo de nuestra tierra fértil. Y hemos dejado sin recorrer lo cañadones de nuestra entera realidad humana, el campo bruto que sólo es pastizal de guarida par a nuestros bichos silvestres. Hemos trabajado con cariño y con imaginación ese trozo alambrado. Tal vez hemos logrado un jardín con flores y todo; y para ellos hemos rodeado con un tejido que lo hacía inaccesible a toda nuestra fauna silvestre. Y nos ha dolido la sorpresa de ver una mañana que alguno de los bichos (nuestros pero no reconocidos) ha invadido nuestro jardín y ha hecho destrozos. Y la dolorosa experiencia de la presencia de ese bicho nuestro, introducido en nuestra geografía cultivada, llegó incluso a desanimarnos y a quitarnos las ganas de continuar. Es la experiencia del corazón sorprendido y dolorido.
Y no pensamos que a lo mejor a Dios también le dolía el corazón, viendo que tanta tierra que él nos había regalado para vivir en ella un encuentro con él, había quedado sin cultivar. Que nosotros le habíamos cerrado el acceso a gran parte de nuestra tierra fértil.
A veces, por ahí, uno de esos salmos (gritador y polvoriento) sacude alguno de los pajones de nuestro inconsciente, y se despiertan allí sentimientos que buscan llegar a oración. Pero nosotros enseguida los espantamos. No queremos que en nuestro diálogo con Dios se mezcle el canto agreste nuestra fauna lagunera. Quisiéramos mantener a Dios en la ignorancia de todo aquello que está en nosotros pero que nosotros no aceptamos.
Y es entonces cuando Dios nos obliga a reconocer nuestro corazón. Dios nos abandona para probarnos y descubrirnos todo lo que hay en nuestro corazón. Para que urgido por la dura experiencia de nuestro pecado hagamos llegar hasta sus oídos ese grito pleno de nuestro corazón. Y en esa dolorosa experiencia empieza a morir nuestra dificultar psicológica de rezar ciertos salmos. Nosotros no los aceptábamos porque nos sentíamos plenamente inmunes, puros, totalmente cristianos. Nos parecía que esos salmos eran "precristianos". Gritos de una geografía dejada atrás. Pero nuestro pecado nos llama a la dolorosa realidad de tener que comprobar que la mayor parte de nuestro corazón debe aún ser evangelizado. Que hasta ahí aún no ha llegado la buena noticia de que Cristo se hizo hombre, que murió asumiendo nuestro pecado y que con ellos descendió a los infiernos, para vencer en su propia guarida la raíz venenosa del pecado y de su compañera la muerte.
Dios podría impedir la quemazón de nuestros pajonales. Y sin embargo prefiere sembrar más allá de las cenizas, en la tierra fértil que hay debajo. Dios no impide nuestra muerte; en el surco de nuestra muerte siembra la resurrección para el más allá.
Porque Dios se ha comprometido con todo nuestro corazón. Porque nuestro corazón se salva en plenitud, o no se salva nada.
Pero Dios es poderoso. Y lo salvará.
martes, 28 de octubre de 2008
ABRAZO...
VULNERABLE CANSADO
FRAGIL
AGOBIADO
TRISTE
DESILUSIONADO
ARREPENTIDO
PERDIDO
.
.
HERIDO
IMPOTENTE
INDECISO
DESOLADO
ANSIOSO
DESALENTADO
SOLO
PREOCUPADO
SUFRIENDO
EMBROLLADO
DESORIENTADO
.
.
ENCONTRADOABRAZADO
PROTEGIDOAMADO
CUIDADO
PERDONADO
SOSTENIDO
LIBRE
RESCATADO
ESPERADO
VIVO
.
SEGUROESPECIAL
LIBERADO
AGARRADO
LEVANTADO
QUERIDO
HIJO
ACEPTADO
FELIZ
COMPRENDIDO
CONFIADO
FORTALECIDO
SERENO
.
..
.
Todo cabe en el mismo abrazo.
En ese abrazo me quiero quedar hoy.
Así abrazad@ y sostenid@.
Con los pies en el aire.
Corazón a corazón.
Descansad@ en Su hombro.
En silencio.
En Amor.
Así confiad@.
..
(Las imagenes las tomé en el Via Christi de Junín de los Andes)
domingo, 26 de octubre de 2008
Mirar con Sus ojos...
Son las primeras horas de la tarde del domingo.



Me siento a esta altura del día con esta sensación: como cuando estás en el mar, y de pronto viene una ola, te sorprende y te tira...y al segundo de haber podido hacer pie nuevamente viene otra detrás y te arrastra y te hunde y te sorprende y te deja sin defensas, y así una trás otra hasta que decidido ponés un poco más de atención en la espera de la ola que sigue y plantás tus pies en la arena como queriendo hacer frente a una fuerza que igualmente... te arrastra y te hunde y te sorprende y te deja sin defensas.
.
Finalmente, abandono resistencias, y dejo que la ola, las olas, el mar entero...
me arrastren
me hundan
me sorprendan
me dejen sin defensas
me dejen sin defensas
Desde muy temprano hoy, desde dentro y desde fuera, algunas cosas me han hecho estar especialmente pensando en el gran tema del amor, esa ha sido "la ola".
Desde fuera: el Evangelio de hoy, algunos blog que miré -conocidos y nuevos-, frases que me han llegado hondo que fui encontrando, canciones...
Desde dentro: la movilización que fui sintiendo mientras leía, muy intensa.
Desde muchos lugares distintos me he sentido especialmente invitada a dejar mi comentario en algún blog que se acercaba a este tema. Algunos con preguntas, otros con algún canto, otros desde un acercamiento a la Palabra.
Me siento tentada de volver a dejar frases de otros como en el post anterior, pero mejor por hoy, confío en que cada uno será llevado a donde tenga que llegar "sin pistas", en sus propios mares cotidianos, haciendo frente a sus propias olas.
Lo de las olas que decía más arriba, no vivido con fastidio. Al contrario. Cada cosa que iba leyendo o percibiendo esta mañana me arrastraba en el sentido de sacarme de mis lugares comunes, me hundía, como envolviendome para finalmente impregnarme de la experiencia-búsqueda-percepciones-sentires...de otros animandome en mis propias percepciones y sentires, me sorprendía por las coincidencias que fui encontrando desde los distintos lugares y personas, y por llegar providencialmente a mí hoy, me dejaba sin defensas porque desde ese estar dentro pude ver por un rato con ojos nuevos, sin demasiadas razones acabadas, no tan influenciada por mis propias experiencias.
.
La ola más fuerte, la más intensa, la que me ha dejado absolutamente indefensa, hundida, envuelta en sí, es el pensar en un momento en la mirada de Dios.
Cuando he leído hoy en el blog de Víctor (creer para ver) esta frase:
“Se trata de empezar a mirar con nuevos ojos las situaciones y las personas con las que vivimos. ¿Con qué ojos? Es sencillo: los ojos con que quisiéramos que Dios nos mirara a nosotros.”
.
LOS OJOS CON LOS QUE QUISIERAMOS QUE DIOS
LOS OJOS CON LOS QUE QUISIERAMOS QUE DIOS
NOS MIRARA A NOSOTROS.
.
Cuando leo y releo esta frase en mayúsculas, ya no puedo agregar más nada, es como si el universo se centrara nada más en esta mirada. Y la imagino. Imagino cómo es la mirada de Dios hacia mí. Desde mis propios sentires incompletos, limitados, mezquinos, puedo imaginarme esa mirada...
Cuánto más maravillosa debe ser, si desde mi pobre mirada la intuyo tan bonita y con tanto amor!
Cierro con esto, una oleada de Amor.
LOS OJOS CON LOS QUE QUISIERAMOS QUE DIOS
NOS MIRARA A NOSOTROS
sábado, 18 de octubre de 2008
PaLaBraS que AbraZan...

Este va siendo un tiempo "para adentro". Tiempo de búsquedas serenas, con ansiedades aplacadas, con ganas, con cierta ilusión.
No es que todo esté genial, algunas circunstancias no son tan lindas ni tan fáciles.
En esto, aún con muchas ganas de compartirme por acá, a veces, me faltan las palabras. No es falta de inspiración, porque curiosamente siento que hay muchas cosas que me inspiran a vivir muy intensamente este tiempo. Solo que las palabras propias no salen.
Y entonces se me ocurrió dejar por acá algunas palabras de otros. "Otros" que aún sin conocerme, y sin que los conozca, van acompañando el camino con sus propios hallazgos, experiencias compartidas, sentires.
Son palabras amigas de algunos blog's que visito hace mucho, y de algún otro descubierto no hace tanto. Son palabras que en este tiempo sintonizan con lo que llevo en el corazón.
Por eso hoy, mientras me comparto en palabras de otros, doy gracias por este cruce de caminos.
.
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Que no falte tu fuerza que vuelve poderosa nuestra debilidad. (CREER PARA VER)
La santidad no se encuentra en el extremo opuesto de la tentación, sino en el corazón mismo de la tentación. Escapar de la debilidad sería escapar del poder de Dios que sólo actúa en ella. (CREER PARA VER)
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“Si pongo corazón”, si le arrojo mis ganas al mundo, a mí misma.
Si creo que de verdad PUEDO, si me dejo peregrinar en la confianza, todo seguirá igual, pero todo será distinto.” (BUSCANDO TUS HUELLAS)
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"Aquellos a quienes Dios pide la esperanza más perfecta deben mirar de cerca sus pecados. Es decir, deben dejar que Dios haga relucir su lámpara de repente sobre los rincones más oscuros de sus almas: no que ellos mismos tengan que explorar lo que no entienden." (AMIGOS DE tHOMAS MERTON)
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"No estás solo. No te quedes solo... Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28, 20). (DIOS Y AYACUCHO)
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El amor nunca pasará. (CAMINO A VOS)
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...El momento en que la luz viene desde lo más alto. El momento en que tu debilidad se vuelve fortaleza. El momento en que nadie se fija en tus oscuridades, porque uno comprende que solo están, que no son. (EL BARRO DEL ALFARERO)
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Tú estás destinado a ser luz para muchos que necesitan de tu luz y de tu amor. No te quedes encerrado en tu rincón. Haz que hoy sucedan cosas buenas. (LA FLOR Y LA MARIPOSA)
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Ser felices es un llamamiento que nos hace Dios cada día de nuestra vida, desde el momento en que somos concebidos...
Lo importante es que “estemos” en algún momento tristes, no que lo seamos, y, del otro lado, que “seamos” felices, no que lo estemos circunstancialmente. (UN GRANO DE ARENA EN UN MAR DE DUDAS)
.
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¿Te has parado a pensar alguna vez, cuál puede ser exactamente tu siguiente gran paso? ¿En qué consistirá? ¿Por qué lo harás? ¿A qué te conducirá de nuevo? ¿Quién te secundará y quién no comprenderá lo que haces? ¿Por qué estarás motivado? ¿Qué verás en contra, pero aún así… te lanzarás? (PREGUNTARSE A SI MISMO)
....Bendito Dios por encontrarnos en el camino...
viernes, 3 de octubre de 2008
de LIBROS...
Había prestado un libro, que volvió a mí en estos días: LA VOZ INTERIOR DEL AMOR (de Henri Nouwen). Ya lo he leído, releído, marcado, unas cuantas veces. Según lo que en tal o cual momento me ha llegado como pista para encontrar respuestas, he anotado en cada título interno, la fecha en que eso me ha resonado más fuerte. Y entonces ahora, este "diario" personal de Nouwen, es un poco más mío. Lo releo y noto que algunas experiencias que en un momento eran muy intensas y fuertes para mí, hoy ya no lo son tanto; y otras que entonces pasaron desapercibidas (como capítulos menos interesantes) hoy cobran vital importancia.Es un librito muy lindo, fresco,..., transmite vida y camino de un creyente al que no le ha sido fácil aceptar toda su humanidad como camino para llegar a Dios.
Para mí en estos días, volvió a mis manos como una clara invitación a no distraerme de la esperanza a pesar de muchas cosas.
Les comparto un pequeño fragmento, casi del final del libro:
Sigue eligiendo a Dios
..
Dios te dice:
"Te amo, estoy contigo, quiero verte acercarte a mí y experimentar la dicha y la paz de mi presencia.
Quiero darte un nuevo corazón y un nuevo espíritu.
Quiero hablar con mi boca, ver con mis ojos, escuchar con mis oídos, tocar con mis manos. Todo lo mío es tuyo.
Sólo confía en mí y déjame ser tu Dios".
Y esta escucha requiere una verdadera elección, no una para un rato, sino para todo momento del día y de la noche. Eres tú quien decide qué pensar, decir y hacer.
Henri Nouwen - La voz interior del Amor
domingo, 28 de septiembre de 2008
De miradas...(una más y van...)
De miradas que dan vida, uno más.Porque en medio de un día con corazón inquieto y mirada algo perdida, me llegó esta canción como regalo de paz.
Ya mi amiga Alicia, del blog Tocando al frente, la compartió hace un ratito en un post.
Si la nombro ahora, es porque sentadas una al lado de la otra, en la celebración del Carmelo hoy, la oímos, la cantamos, la rezamos, y supimos que ESTA mirada no pasa desapercibida. Esta mirada salva. Esta mirada trae VIDA. Esta mirada trae paz.
Y es con esta mirada que quisiera quedarme en el comienzo de una semana que se viene con muchas cosas. No me quiero perder.
Ya mi amiga Alicia, del blog Tocando al frente, la compartió hace un ratito en un post.
Si la nombro ahora, es porque sentadas una al lado de la otra, en la celebración del Carmelo hoy, la oímos, la cantamos, la rezamos, y supimos que ESTA mirada no pasa desapercibida. Esta mirada salva. Esta mirada trae VIDA. Esta mirada trae paz.
Y es con esta mirada que quisiera quedarme en el comienzo de una semana que se viene con muchas cosas. No me quiero perder.
Acá la dejo para vos, yo la he disfrutado especialmente escuchandola en la voz de las hermanas carmelitas.
Dame, Señor, tu mirada
y pueda yo ver desde allí
el día que empieza, el sol que calienta
y que cubre los montes de luz.
Dame, Señor, tu mirada
y pueda gozar desde allí
que el día declina y anuncia las noches
de luna cuando viene a mí.
Dame, Señor, tu mirada;
grábala en el corazón.
Donde tu amor es amante,
tu paso constante, tu gesto creador.
Dame, Señor, tu mirada
y entrañas de compasión.
Dale firmeza a mis pasos,
habita mi espacio y sé mi canción.
Dame, Señor, tu mirada
y entrañas de compasión.
Haz de mis manos, ternura,
y mi vientre madura: Aquí estoy, Señor.
Dame, Señor, tu mirada...
Ponme, Señor, la mirada
junto al otro corazón.
De manos atadas, de oculta mirada
que guarda y calla el dolor.
Siembra, Señor, tu mirada
y brote una nueva canción.
De manos abiertas, de voz descubierta:
sin límite en nuestro interior.
Danos, Señor, tu mirada...
Gracias Hna.Ana Luisa por el regalo (en libertad "encadenada")
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